Trazar un recorrido por el arte decimonónico francés y, concretamente, encontrar las huellas de las vanguardias del siglo XX en obras maestras de la centuria anterior, siempre a través del tratamiento de la figura humana es el eje central de esta selección de obras, procedentes del Petit Palais de París. Un total de 36 pinturas y 3 esculturas, fechadas entre 1804 y 1926 y nunca hasta ahora expuestas en su conjunto, han sido prestadas por el conocido museo municipal parisino, que alberga una de las más significativas colecciones de arte francés de finales del siglo XIX y principios del XX.
A través de una cuidada selección de obras -desde retratos de sociedad, desnudos, retratos íntimos o psicológicos- el visitante podrá apreciar todas las tendencias artísticas que hallan expresión en la Francia moderna, desde el neoclasicismo y el romanticismo, pasando por el realismo, el naturalismo, el impresionismo, hasta las rupturas estéticas que anuncian el fauvismo y el cubismo; desde la meticulosidad de Ingres a la pincelada vibrante de Delacroix o el trazo expresivo de Toulouse-Lautrec, siguiendo el título de la misma; pasando por el realismo obsesivo de Daumier, Courbet y Manet o la visión de una Arcadia soñada de Puvis de Chavannes y Maillol.
El Petit Palais de París, perteneciente al Ayuntamiento de la capital francesa, se inauguró como museo en 1902, tras la Exposición Universal de París de 1900, y alberga una de las más significativas colecciones de arte francés del siglo XIX y principios del XX, así como muy diversos fondos de arte de otras épocas y países: más de 60.000 piezas en total. Actualmente en fase de ampliación y reforma, el Petit Palais permite que, en el tiempo que duren las obras, se monten fuera de Francia exposiciones con sus fondos.