A mediados del siglo XX, el arte español presenta unas características propias que generan la aparición del informalismo, la abstracción geométrica y el realismo mágico, entre otras tendencias, paralelas a los lenguajes plásticos internacionales del momento. Cuatro grupos representan el esfuerzo que se hace en España por instaurar un arte de vanguardia: la formación de Dau al Set, El Paso, el Grupo Parpalló y el Museo de Arte Abstracto Español en Cuenca.
Dau al Set (Barcelona, 1948-1953) es el nombre de una revista y un grupo de intelectuales y artistas plásticos cuyo contenido y estética se definen a partir de términos como magicismo, surrealismo e incluso “estética de dau al set”. La mayoría de artistas que integraban el grupo llegaron a la abstracción, destacando entre sus integrantes Antoni Tàpies y Modest Cuixart, ambos representados en el museo.
El Paso (Madrid, 1957-1960) es un grupo de artistas plásticos en el que tienen cabida todas las manifestaciones artísticas del arte de vanguardia del momento, con un importante predominio del informalismo, cuyo cromatismo, dramatismo, expresividad, etc., caracterizan el arte español en su presentación internacional. Entre sus integrantes destacan Manuel Millares, Antonio Saura, Luis Feito, Manuel Rivera y Rafael Canogar, todos ellos con obra expuesta en el museo.
El Grupo Parpalló (Valencia, 1956-1961) surge con una propuesta de abstracción analítica que recupera la estética de las vanguardias constructivas y que supone una alternativa a la abstracción informalista del momento. Dos de los artistas representados en el museo, Eusebio Sempere y Andreu Alfaro, forman parte de este grupo.
Algunos de estos artistas se reúnen en torno a Fernando Zóbel, Gustavo Torner y Gerardo Rueda y, partiendo de la colección personal del primero, aúnan esfuerzos y crean el Museo de Arte Abstracto Español (1966) en las conocidas Casas Colgadas de Cuenca, un museo que aglutina tendencias y personalidades diversas con la intención de mostrar al público una nueva estética. Desde 1980 este museo pertenece a la Fundación Juan March.
Por su parte, la escultura contemporánea tendrá un foco importante en el País Vasco, en torno a artistas como Jorge Oteiza y Eduardo Chillida, mientras que la pintura figurativa cobrará un nuevo impulso con la práctica de un realismo que tiene en Antonio López, Carmen Laffón, Equipo Crónica o Julio López Hernández algunas de sus figuras más señeras. Nuevas generaciones de artistas nacidas desde los años cuarenta han tomado el relevo en la tarea de generar nuevos lenguajes plásticos, construyendo los más variados caminos para el arte español.