EL LUGAR: UN EDIFICIO DEL SIGLO XVIII DE ESTILO REGIONALISTA



Foto edificio

El Museu Fundación Juan March, de Palma (Fundación Juan March) está ubicado en Palma de Mallorca, en las tres plantas de un edificio de época en la calle Sant Miquel, número 11. Ocupa 2.076 metros cuadrados distribuidos en 19 salas, 3 de ellas destinadas a exposiciones temporales. Tras esta última remodelación, el Museo cuenta en la planta baja con un salón de actos -con 85 plazas- para conferencias, cursos, conciertos para escolares, etc., y con una zona para la venta de reproducciones artísticas, oficina y servicios.

Al tratarse de un edificio protegido situado en la zona antigua del casco urbano, la remodelación interior se ha llevado a cabo respetando la estructura, solidez y elegancia de su estilo regionalista.

Tanto la última remodelación como el proyecto inicial del Museo, en 1990, y las posteriores reformas fueron realizadas por el arquitecto mallorquín Antoni Juncosa, con la asesoría museística del pintor y escultor Gustavo Torner.

"Sin que dejemos de tener conciencia de que estamos en una antigua mansión de la aristocracia, y sin obviar la inscripción del edificio en un tejido urbano particularmente denso -se apunta en la Introducción general del catálogo del Museo-, se ha conseguido un espacio neutro, perfecto para la contemplación de obras de arte moderno." Y una de sus claves son las gradaciones cromáticas, dentro de una gama en la que el gris o el rosa de las piedras calizas dialogan con el blanco y el ocre de los mármoles. Un acabado perfecto contribuye a la sensación general de quietud y transparencia.

Foto edificio

La mansión fue reformada con anterioridad, a principios del siglo XX, por el arquitecto Guillem Reynés i Font (1877-1918). El edificio es una muestra notable del llamado estilo regionalista con aspectos de inspiración modernista, como la forma de la escalinata principal y algunos herrajes y decoraciones en balcones y puertas –según escribe la historiadora Ana Pascual-. La casa fue adquirida en 1916 por Juan March Ordinas, y allí se instaló la primera dependencia de la Banca March, que sigue abierta.

Con anterioridad y durante siglos la casa fue propiedad de la familia Gallard del Canyar, que consolidó su posición hacia finales del siglo XVI. A lo largo del siglo XVII los Gallard del Canyar habitaban en sus tierras de Esporles, pero mantenían en Palma la casa de Sant Miquel, denominada posada, que utilizaban durante sus estancias en la capital. Se sabe que eran propietarios de la misma desde 1656. Cuando se instalaron definitivamente en ella, en el siglo XVIII, la casa fue reformada, añadiendo una colindante. En 1877 debía ser el clásico caserón de tamaño considerable, sin una arquitectura particularmente notable, pero con empaque y solera. En 1897, la casa Can Gallard fue objeto de otra profunda reforma que, al ensanchar la vía pública, le hizo perder sus estructuras más antiguas y añadió dos pisos en los denominados “altos”.