Está constituída por la biblioteca que el escritor tenía en París y donada a la Fundación Juan March por su viuda, Aurora Bernárdez, en 1993, con 3.894 títulos (entre libros, revistas y recortes de prensa), que se han incrementado hasta cerca de los 5.000 volúmenes.
En la biblioteca personal de Cortázar se encuentran también muchos de los que debieron ser sus primeros libros: primeras ediciones de textos franceses de autores surrealistas o antiguas ediciones de clásicos castellanos. Muchas obras están dedicadas por sus autores a Cortázar (Alberti, Neruda, Onetti, Lezama Lima, Octavio Paz...), y otras aparecen firmadas o anotadas por el propio escritor.