Autor: Sanmillán Farnós, José de. 
 Cuatro mil personas, en el congreso de Alianza Popular. 
 No a la voladura de los últimos 40 años  :   
 A.P. es ya una federación, y los votos en contra de U.N.E. Y A.D.E. impidieron la fusión. 
 Pueblo.    07/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 22. 

No a la voladura de los últimos 40 años

Cuatro mil personas, en el Congreso de Alianza Popular

MADRID. (PUEBLO, por José DE SAN MILLAN.) — Como profesional del periodismo he pasado por

todos los congresos habidos hasta la fecha y solamente en dos y por el orden que los cito, he visto tanta

gente, Alianza Popular y P. S. O. E. Alianza se queja de que no tiene Prensa, lo que es discutible, pero

gente a su congreso no le faltó. Los cuatro mil correligionarios sí los hubo. La noticia del sábado fue de

tono federal. Ya es una realidad formal la Federación de Alianza Popular. Otro tema es el de la fusión, de

la que cinco de los siete partidos se muestran partidarias de ella: Unión del Pueblo, Reforma Democrática,

Acción Regional, Democracia Social y Unión Social han encarrilado sus lógicas apetencias hacia el

partido, U. N. E. y Acción Democrática Española están, de momento, en la línea federativa. De las

reuniones previas a los dos grandes plenos de A. P., las de A. D. E. y D. S. fueron asambleas nacionales

constituyentes.

MESA Y PONENCIAS.

Sometido a la consideración del Congreso, la mesa quedó constituida por José María Ruiz Gallardón

como moderador, acompañado por los vicepresidentes, Liñán y Zofio (A. R.), La Puerta (A. D. E,). Toro

Ortí (U. D. P. E.), Pérez Escolar (R. D. S.), Velo Antelo (D.S.), Serrats Urquiza (U. S. P.) y como

secretarios fueron elegidos Guitián, Hermosilla, Ana Bravo, Argos, Noel Zapico y Miguel Pagoaga. El

escenario fueron las salas A y B del Palacio de Congresos y Exposiciones. Fraga, como secretario

nacional de A. P., pronunció un discurso de apertura en el que resaltó que la Alianza es una fuerza

política que se niega a admitir la voladura de la obra gigantesca de los últimos cuarenta años, periodo

histórico del que no se avergüenza y en el que se ha dado el gigantesco salto de convertirnos en la décima

potencia industrial de1 mundo, multiplicando por diez la renta de los españoles, desterrando la miseria y

estableciendo un amplio sistema de seguridad social que con ratón quieren otros ahora venir a administrar

sus éxitos, los mayores de la historia económico-social del país.

ELORRIAGA Y LA POLÍTICA DE A. P. La ponencia «Objetivos políticos» corrió a cargo de Gabriel

Elorriaga, quien señaló, «afirmamos la unidad de España, rechazamos todo germen de separatismo y

mantenemos el orgullo de una historia común de nuestros pueblos y la fidelidad a la bandera roja y

gualda». Si algunos creen que atacar la memoria de Franco es un buen sistema para ganar votos, que Dios

le conserve la vista. "Propugnó gobiernos estables, sujetos a fiscalización parlamentaria; solución del

problema regional sin menoscabo de la integridad de la nación; independencia del poder judicial; unidad

jurisdiccional y racionalización de la Administración; derecho de los ciudadanos a la información y

libertad religiosa. Se mostró firme en la defensa de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla. Quienes

llamen a A. P. continuistas —dijo—, neofranquistas o inmovilistas, ellos sabrán de quién reciben la

consigna.» Elorriaga estuvo muy brillante, fue interrumpido por los aplausos y la ponencia se aprobó por

unanimidad.

VELARDE FUENTES Y LA PONENCIA SOCIAL.—Pacto entre empresarios y organizaciones

sindicales fue tesis del ponente, que, además, hizo hincapié en la necesidad de que el sector público

concierte la política salarial, jornada laboral de cuarenta horas, Seguridad Social para todos los españoles,

adecuación de las pensiones al coste de la vida y aumento de la renta per cápita.

Francisco Zaralegui, que desarrolló la ponencia económica, señaló la imperiosa necesidad de ayudar a la

exportación, sustituir importaciones, apoyar nuestra tecnología y fortalecer el ahorro. Pidió asumir una

serie de sacrificios económicos, incrementar los impuestos indirectos e introducción de imposiciones

sobre el patrimonio y afrontar los costos del paro.

PONENCIA CULTU RAL —Ángel González Alvarez defendió la ponencia cultural pidiendo que el

derecho a la educación fundamental para todos los españoles, asi como también la formación técnica, sin

mas limitaciones que las propias aptitudes de cada estudiante. La libertad de enseñanza fue motivo

principal también de sus palabras. Remarcó que A. P aspira a orientar la cultura española por la vía del

auténtico humanismo. La jornada del sábado se cerró con el signo público y formal ya de la federación.

EL DOMINGO DE A. P. — Si el sábado hubo gente, el domingo, como diría un castizo, echaron el

resto. Las salas y entresuelos del Palacio de Congresos estuvieron abarrotados, y las interrupciones de

asentimiento a los siete líderes que han soldado la alianza y los aplausos prolongaron la sesión mucho

más de lo previsto.

Los observadores extranjeros saludaron al congreso. Entre ellos Hillemeier, del C S U bávaro y ministro

de justicia, Bettencourt, el ex ministro de De Gaulle y Pompidou y miembro destacado del Partido

Republicano Independiente francés; Sir Jhon Rodgers, líder de los conservadores británicos y miembro

del parlamento europeo: Lord Ronald, también miembro del Parlamente Europeo, ex ministro como el

anterior, que además se granjeó muchas simpatías al hablar en español; Ivan Biott, del R.P.R, francés y

Vitorio Pons, secretario general de la Unión Panaeuropea, que leyó un mensaje de su presidente el

archiduque Otto de Habsburgo.

El acto de clausura fue el discurso de las siete palabras. Algo asi como la Bíblia de A. P., pero siete

palabras con el verbo distinto, aunque coordinado en la nación de ideas de los siete ases de esta baraja.

Hubo denominadores comunes, voluntad de reforma democrática de cara hacia un nuevo país;

preocupación por lo económico y los retrasos en la toma de decisiones; Norte principal en lo social y no

rotundo al comunismo, aunque sea el Euro Todos atendieron el problema agrario.

THOMAS DE CARRANZA (U.S.P.)

Repudio la intromisión de las grandes potencias, las multinacionales del capitalismo y la internacional

comunista. «El pueblo español desea ante todo seguir siendo independiente.» «Poco tendrán que

argumentar contra nosotros los que propugnan la lucha de clases o favorecen el liberalismo económico

que respalde privilegios, abusos y especulaciones. Los que hayan dado pruebas de corrupción o presenten

indicios racionales de seguirla, que enmudezcan ante las limpias ejecutorias de nuestros hombres,

acreditados servidores de altas responsabilidades nacionales.»

CRUZ MARTINEZ ESTERUELAS (U.D.P.E)

«Alianza Popular posee una clara conciencia de lo que le corresponde al Estado en la coyuntura española

y en la nueva realidad histórica de la humanidad. Nosotros estamos dispuestos asumir las

responsabilidades correspondientes aunque el precio para A. P. pueda ser caro. Quienes no quieren la

reforma tendrán la revolución, por eso hay que avanzar en la reforma y la justicia.» Insisto en la

importancia que tiene la libertad de empresa y la economía de mercado y tuvo una frase definitoria: "El

capitalismo corregido por el humanismo". No se olvidó de los pequeños y medianos

empresarios. No dejó en saco roto la reforma fiscal y el pacto social, trabajadores, empresarios y Estado.

A Cruz Martínez Esteruela le contestaron los oyentes con un minuto y medio de aplausos finales.

LAUREANO LÓPEZ RODO (A. P.) — «España es una y varia. No se concibe ninguna de esas dos

connotaciones — la unidad y la variedad— sin la expresa afirmación de la otra. Aquí no hay más nación

que España. Acción Regional y con ella A, P. defiende el regionalismo, no el separatismo ni el

federalismo.»

Desde el carácter humanista de A. P., López Rodó lanzó un duro ataque al Partido Comunista... "que ha

de lavarse las manos porque las tiene manchadas de sangre". «No resulta lógico que el Gobierno adopte la

actitud de lavarse sus manos y endosarle la papeleta al Tribunal Supremo.» Llamó «momias resucitadas»

a algunos dirigentes del P C. y dijo que le parecía contradictorio establecer un sistema democrático,

dando entrada a un partido por definición totalitario.

Urgió la necesidad de una política clara de estabilización que «hoy puede ser más amarga que hace unos

meses, pero menos de lo que sería más tarde».

GONZALO FERNANDEZ DE LA MORA (U. N. E.). —El presidente se dedicó a diseccionar las

diferencias que hay entre A. P., los socialistas y los centristas. "A. P. ni ha firmado con el comunismo

ningún documento, ni ha pedido su legalización, ni hará nada de esto en el futuro"; no dará un sólo paso

para llevar al marxismo a participar en las responsabilidades del Gobierno; rechazó al federalismo;

rechazó a un entorno neocapitalista; sí a los avances en el frente social: no niega nada valioso de la

historia de España; no al relevo de disfraces, el resentimiento y el revanchismo; colaboración cada vez

más estrecha con los demás países, pero «con respeto y no instrucciones, solidaridad y no avales». «El

pretendido centrismo es una acomplejada debilidad.»

FEDERICO SILVA (A.D. E.). —Habló de la problemática política española, colocándose para ello fuera

de nuestras fronteras. O. T. A. N., Mercado Común, Iberoamérica y países árabes fueron su preocupación.

«España no puede prestarse a ser títere de dos potencias y carne de cañón de sus disputas y apetencias.»

Tampoco se olvidó del eurocomunismo. «No puede haber comunismos nacionales independientes de la U

R. S. S.» Recordó Praga y Budapest y dijo que él creería en los euros cuando en los países del Este haya

elecciones libres.

Advirtió de los ataques que se ciernen sobre A. P. y alabó la asepsia de tantos profesionales de la

información que luchan por la democracia.

LICINIO DE LA FUENTE (D.S.).—Se lanzó desde su balconada social, y refiriéndose al sindicalismo

defendió su independencia de los partidos políticos para mejor defensa de los intereses profesionales por

encima de los de partido, y afirmó que una crisis del sindicalismo puede ser una crisis de Estado. «No está

en nuestro programa socializar o colectivizar los medios de producción, que es la solución marxista, sino

socializar los resultados, los beneficios del esfuerzo de todos, que es la solución cristiana.» No pasó por

alto el incremento de defensa de los puestos de trabajo, la Seguridad Social, la reforma fiscal, la

económica y la jurídica, la política cultural y se detuvo, al igual que sus correligionarios, en el problema

agrario buscando la elevación de la renta y el nivel de vida de los sectores rurales.

MANUEL FRAGA (R. D.). —Cuando se apagaron los gritos de "Fraga. Fraga, contigo España no

naufraga", el secretario general de A. P. hizo un breve repaso de los principios de la recién nacida

federación: Unidad nacional, orden y ley y una Administración seria y eficaz. Entre los «no» de Fraga

estuvieron en su discurso: la disgregación de un patrimonio nacional secular, el P. C, el desorden, los

guerrilleros irresponsables y los piquetes que impiden la libertad de trabajo. Los «sí»: a una economía

libre, a la libertad de información, al reconocimiento de las regiones, a las garantías constitucionales, a

Europa, a Hispanoamérica y «sobre todo un sí rotundo, sin vacilaciones, a España».

«Defendemos, en fin, la estructuración institucional del Estado, basado en la institución tradicional de la

Monarquía, adaptada a las realidades sociológicas y a las fórmulas constitucionales de las sociedades

moderna, y en el orden democrático que éstas requieren como fundamento último de la legitimidad

política.» «El pasado inmediato, en lo bueno y en lo malo, es el cimiento inevitable de lo que ahora

podamos emprender.» Terminó pidiendo que "Dios salve a España y proteja a su Rey en las actuales

cirsunstancias decisivas de nuestra Patria".

Fotos OTERO

 

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