El director de Sábado Gráfico, acusado de desacato al ministro de justicia     
 
 Informaciones.    25/06/1970.  Página: 32. Páginas: 1. Párrafos: 21. 

EL DIRECTOR DE «SÁBADO GRÁFICO», ACUSADO DE DESACATO AL MINISTRO DE JUSTICIA.

MADRID, 25. (INFORMACIONES.)—Se celebró en la Sección Primera de la Audiencia

Provincial de Madrid la vista de la causa por desacato seguida contra el

director del semanario «Sábado Gráfico», don Mario Rodríguez Aragón.

El 4 de abril de 1970, «Sábado Gráfico» traía en la portada un llamativo

titular: «Venta de cargos públicos por el ministro de Justicia», y en caracteres

tipográficos más pequeños, se añadía: «Documentado trabajo en páginas

interiores». En la página 9 de dicho número, un artículo de don Julio Gómez de

Salazar reflejaba determinados acontecimientos del reinado de Fernando VII y de

su ministro de Justicia, Macanaz.

Dice el fiscal que el señor Rodríguez Aragón, bajo pretexto de dicho trabajo

histórico, ordenó maliciosamente la inserción en la cubierta exterior de la

revista del titular citado, «sin que apareciese la ilógica y congruente

indicación» de que el trabajo se referia a un estudio de contenido histórico. Al

silenciar «insidiosamente», sigue el fiscal, tai circunstancia, «por inevitables

imperativos de lugar y tiempo», el público atribuiría tan afrentoso proceder a

la persona que en los presentes días regenta el Ministerio de Justicia.

El fiscal acusó al señor Rodríguez Aragón como autor de un delito de desacato,

con la agravante de cometer el hecho por medio de la imprenta, y solicitó la

pena de cinco meses de arresto mayor y 50.000 pesetas de multa.

A preguntas del fiscal, el señor Rodríguez Aragón respondió:

PROCESADO. — El titular en una publicación suele ser producto de un trabajo de

equipo. Naturalmente, como director, el responsable del título soy yo.

FISCAL. — ¿Fue usted mismo el que ideó ese título de la portada?

PROCESADO. — El título, desde luego, fue aceptado por mí.

FISCAL. — ¿Y por qué no se puso una aclaración al titular?

PROCESADO. — Porque en realidad el titular es una síntesis del articulo. No se

dan explicaciones en páginas exteriores. Mas que un título, hay que considerarlo

una «llamada» al lector.

Defendió al director de «Sábado Gráfico» el abogado señor Zarraluqui. Pidió el

letrado que explicase el señor Rodríguez Aragón el concreto significado de las

palabras «documentado trabajo en páginas interiores».

PROCESADO. — Cuando se trata de una información de actualidad, no se utilizan

nunca en periodismo tales palabras. El concepto de «trabajo» ya supone algo que

no es información actual. Y si se le añade «documentado», siempre hace pensar,

no sólo a los profesionales, sino a cualquier lector, en algo histórico, de

estudio, no de actualidad ni del momento. Es más, si el titular que se saca en

la portada es de algo actual, se suelen acompañar fotografías de los

protagonistas, darle otro tratamiento, pero nunca utilizar ese «documentado

trabajo», que quita fuerza y actualidad.

ABOGADO.—¿Pensó alguna vez que alguien pudiera relacionar el titular con el

actual ministro de Justicia?

PROCESADO.—En absoluto. En ningún momento. Y por las siguientes razones: 1.» Por

el prestigio de que goza el actual titular de la cartera de Justicia, y 2."

Porque todo el mundo sabe que los cargos públicos hoy se consiguen mediante

oposiciones o concursos dentro de determinadas normas reglamentarlas.

ABOGADO.—¿Qué hizo usted cuando se vio sorprendido por esta interpretación?

PROCESADO. — Efectivamente, esa es la palabra; me llevé una gran sorpresa.

Inmediatamente rectifiqué en el periódico para que no hubiera ningún equívoco.

ABOGADO.—¿En este acto da usted pública satisfacción respecto a cualquier

interpretación que pudiera derivarse de ese titular en relación con el actual

ministro de Justicia?

PROCESADO. — Por supuesto.

El fiscal mantuvo su teoría. El titular es malicioso. Cuando en un periódico se

lee —dijo el fiscal en su informe— que la Diputación Provincial inaugura

cualquier cosa, se entiende siempre que es la actual Diputación, no la de hace

años. Si se ve en un titular "El Jefe del Estado asistió a tal o cual acto", es

indudable que se trata del Jefe del Estado español, y hoy, no de un país

cualquiera o de hace años. Para el fiscal, es definitivo además el empleo del

artículo determinado. Pues si de verdad no hubiera mediado malicia, el titular,

en vez de decir "Venta de cargos públicos por el ministro de Justicia", hubiera

sido: "Venta de cargos públicos por un ministro de Justicia".

Para el abogado defensor, señor Zarraluqui, no hubo la menor intención de

injuriar en el procesado. Falta el "animus" imprescindible para que se dé este

delito. Y si, como acusa el fiscal, todo se basa en el posible equívoco del

titular, el Código Penal ha previsto este caso y dice taxativamente que cuando

la injuria o calumnia es equívoca, basta la pública satisfacción para que no se

produzca delito. Y en el caso presente la satisfacción se publicó en la revista

y se ha reiterado ante el Tribunal.

El juicio quedó visto para sentencia.

 

< Volver