Veinte trenes especiales y otros cincuenta reforzados llegaron a la capital  :   
 Estacionamientos colectivos instalados en puntos periféricos absorbieron el tráfico procedente de toda España. 
 ABC.    02/10/1971.  Página: 28. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

VEINTE TRENES ESPECIALES Y OTROS CINCUENTA REFORZADOS LLEGARON A LA

CAPITAL

Estacionamientos colectivos instalados en puntos periféricos absorbieron el tráfico procedente de toda

España

Durante la noche y primeras horas de la mañana, las estaciones de ferrocarril de Madrid comenzaron a

recibir trenes especiales que, procedentes de toda España, llegaban con millares de personas.

La Renfe ha hecho un esfuerzo para facilitar el transporte por ferrocarril a Madrid de cuantos han querido

sumarse al homenaje a Franco. Los trenes especiales dispuestos son 20 y proceden de Aranjuez,

Puertollano, Ciudad Real, Guadalajara, Valladolid, Sigüenza, Segovia, Navalperal, Avila, Orense,

Zaragoza-Caspe, Vitoria, Medina del Campo, Málaga y Cuenca. Asimismo fueron reforzadas las

composiciones de otros 50 trenes de servicio regular procedentes de Badajoz, Tarragona, Alicante,

Cáceres, Albacete y León; en total, la Renfe ha puesto en servicio para esta ocasión 250 coches, 20

ferrobuses y 45 unidades, eléctricas. Los billetes adquiridos para estos trenes gozan de las reducciones

legalmente establecidas.

MASIVA AFLUENCIA POR CARRETERA

Desde primeras horas de la madrugada, las carreteras de acceso a Madrid aparecían completamente

repletas de automóviles—turismos y autocares—que se dirigían a la capital, cuyos ocupantes deseaban

participar en la concentración de la plaza de Oriente. El tráfico se desarrollaba con normalidad, si bien en

algunos momentos era lento.

Es imposible calcular el número de vehículos de todas las procedencias que entraron en Madrid. Las

autopistas de La Coruña, Burgos y Barcelona eran las que registraban mayor movimiento de tráfico, si

bien por todas las demás vías de acceso la circulación era también muy intensa, según Europa Press.

Fuerzas de la Guardia Civil de Tráfico vigilaban los accesos a Madrid, canalizando la circulación para

evitar accidentes. En puntos próximos a la capital se establecieron puestos de información para canalizar

el tráfico.

ESTACIONAMIENTOS PERIFÉRICOS

Fueron establecidos varios estacionamientos en zonas próximas a las carreteras de entrada para evitar así

que la riada de automóviles que llegaba sin cesar tuviera que «cruzar la ciudad y originara

embotellamiento». Hacia las siete de la mañana, en la zona del estadio Bernabéu había ya aparcados unos

100 autobuses. Según fuentes de la Guardia Civil de Tráfico, el número de autocares que se esperaba es

de l.000. A las nueve de la mañana se había controlado el paso de 500.

Radio Nacional de España daba instrucciones y consejos, constantemente, a los conductores de los

vehículos a fin de facilitar su acceso y estacionamiento.

En el paseo de Coches del Retiro llegaron a estacionarse más de cien autocares procedentes

principalmente de Ciudad Real y Toledo. Gran número de personas almorzaron en el Retiro. Numerosas

concentraciones llegadas desde las diferentes provincias españolas transformaron así el Retiro —como

sucedió con el Parque del Oeste y la Casa de Campo—en improvisados y festivos comedores.

MUCHAS PERSONAS PASARON LA NOCHE EN LA PLAZA

Centenares de personas pasaron la noche en la plaza de Oriente para ocupar los mejores sitios en la

manifestación.

A partir de las seis y media comenzaron a llegar numerosos grupos de gentes con pancartas, que

provenían de los autobuses que a primeras horas de la madrugada entraron en Madrid.

Tres horas antes de la señalada para la manifestación, la plaza se convirtió en un hervidero humano. Más

de 20.000 personas ocupaban la plaza, y el número se incrementaba constantemente, pues afluían sin

parar nutridos grupos de personas por todas las calles.

Las numerosas personas que pasaron la noche o parte de ella en la plaza cambiaron las mantas con que

combatieron el frío por banderas y pancartas con frases de adhesión al Caudillo.

CLIMA DE EXALTACIÓN PATRIÓTICA

El clima de exaltación patriótica era extraordinario e iba en aumento a medida que se acercaba la hora en

que el Jefe del Estado aparecería en el balcón principal de Palacio, adornado ya con los guiones y

anagramas de su Casa. La plaza aparecía engalanada con gallardetes a todo su alrededor y los altavoces

difundían músicas folklóricas de las regiones españolas en homenaje al pueblo de toda España que allí se

congregaba.

Quienes ocupaban la plaza desde hacía horas se veían constantemente empujados por los que pugnaban

por entrar en su demarcación. Los más ágiles se encaramaron a postes, árboles y estatuas para dominar

desde allí el mar de cabezas, pancartas y banderas. El número de pancartas llegó a cifrarse en 5.000. En

numerosos puntos, cerca de la plaza de Oriente, se habían instalado puestos con banderitas, emblemas y

botones de solapa con los colores nacionales.

Seiscientos altavoces fueron instalados en el recinto de la plaza de Oriente y zonas inmediatas para poder

seguir él programa especial transmitido por Radio Nacional de España y las palabras que pronunció el

Jefe del Estado desde el balcón principal.

Concluida la magna concentración—la mayor manifestación humana registrada en la Historia de

España—, la ciudad comenzó a recuperar su ritmo normal de vida hacia las dos de la tarde. La Empresa

Municipal de Transportes puso en servicio unas cien unidades más de las normales, se reforzaron los

servicios del Metro y la empresa de microbuses, adhiriéndose a la conmemoración, montó servicios

especiales y gratuitos. Mediada la tarde miles de turismos emprendían viaje de regreso para devolver a

sus puntos de origen a los españoles que ayer, día primero de octubre, en el XXXV aniversario de su

exaltación a la Jefatura del Estado, aclamaron a Franco en la madrileña plaza de Oriente.

Eco exterior de la manifestación

• TÁNGER. (Crónica telegráfica.) Los periódicos marroquíes recogen hoy informaciones de la

gigantesca concentración nacional desarrollada en la capital española. Algunas de estas informaciones

recuerdan que la anterior concentración en la plaza de Oriente se produjo como reacción a las

manifestaciones antiespañolas con motivo del juicio de Burgos. Pero la de hoy, por su carácter

espontáneo, ya que ninguna campaña exterior parece haberla promovido, tiene la significación de un

refrendo, de una ratificación de la confianza de la nación española en su Jefe. No es, por tanto—dicen—,

nada que pueda parecerse, como en otras ocasiones, a un plebiscito desarrollado ante un mar de fondo de

la opinión internacional, cuyo oleaje podría llegar hasta la Península. Se subraya también la madurez

lúcida del Jefe del Estado, que le permite mantenerse en la trinchera política de la vida pública española,

pese al enorme esfuerzo que ello requiere.—C. L.

• PARÍS. La televisión francesa dedicó a la manifestación de la capital española un espacio con

imágenes directas del acontecimiento, que el comentarista calificó de una «gran manifestación:», en la

que un millón de españoles, «en una atmósfera casi religiosa», han seguido las palabras del Caudillo. La

totalidad de las emisoras de radio francesas han dedicado también amplio espacio a la gran manifestación

de adhesión a Franco.

• VIENA. Un extraordinario, eco ha alcanzado en la totalidad de los medios de información austríacos

la gran manifestación celebrada en la plaza de Oriente ante el Jefe del Estado. Las informaciones

subrayan el entusiasmo y la adhesión a Franco que en todo momento hizo patente la ingente multitud allí

congregada, que estiman en más de un millón de personas.

• HISPANOAMÉRICA. Un amplio reportaje de la concentración de adhesión a Franco en la plaza de

Oriente sera pasado en las próximas horas por los canales de televisión de numerosos países

Iberoamericanos. Este reportaje, filmado en color y blanco y negro, fue enviado ayer tarde a petición de

las emisoras de televisión de, distintos países por los servicios de Radio Televisión.

 

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