Mensaje de fin de año del Jefe del Estado. 
 El pueblo español ha demostrado serenidad, adhesión y confianza     
 
 ABC.    02/01/1974.  Página: ?, 27. Páginas: 2. Párrafos: 23. 

MENSAJE DE FIN DE AÑO DEL JEFE DEL ESTADO

EL PUEBLO ESPAÑOL HA DEMOSTRADO SERENIDAD, ADHESIÓN Y CONFIANZA

El Príncipe de España ha compartido el sentir general de la nación con la discreción, prudencia y

virtudes castrenses que le son familiares

Su Excelencia el Jefe del Estado pronunció el pasado domingo, ante las cámaras de Televisión Española,

el siguiente mensaje de fin de año:

«Españoles: Sean mis primeras palabras de reconocimiento público a la serenidad, la adhesión y la

confianza que el pueblo español me ha ofrecido con motivo del criminal atentado de que fue víctima

nuestro presidente dé Gobierno y funcionarios que le acompañaban, caídos

en el cumplimiento de mi deber. El dolor de todos es el dolor de España.

No quiero daros expresión más elocuente de su gran figura que los treinta y dos años de directa y

generosa colaboración, durante los cuales demostró su permanente fidelidad a los Principios del

Movimiento Nacional y su lealtad acrisolada hacia la Patria. Su muerte ha sido, como fue toda su vida y

su obra, un acto más de entrega a España.

MENSAJE DEL JEFE DEL ESTADO ESPAÑA SEGUIRÁ PRESTANDO TODO SU APOYO A LA

DEFENSA DE LA PAZ Y AL ESTRECHAMIENTO DE LAS RELACIONES ENTRE LOS PUEBLOS

En la actual crisis energética adquiere especial relevancia nuestra tradicional amistad con los

países árabes

LA CLAVE DEL ÉXITO DE NUESTRA OBRA DE RESURGIMIENTO NACIONAL ES LA UNIDAD

COBARDE AGRESIÓN CONTRA LA PAZ DE NUESTRA PATRIA

Esta cobarde agresión, nacida de un espíritu insolidarlo y anárquico, no ha sido dirigida solamente contra

el presidente del Gobierno, sino contra la misma sociedad española, contra la paz y el orden de nuestra

Patria.

La onda de violencia que sufre el mundo, y de su existencia dan prueba casi diariamente los repetidos

atentados que se producen en los más diversos sectores por parte de mentes desequilibradas, que intentan

detener con los instrumentos de la técnica la firma marcha de los pueblo, tiene la condena universal.

La violencia de una pequeña minoría, postulada desde el exterior, que a nadie y a nada representa, se

ahoga en la madurez del pueblo español, cuya serenidad y confianza se asientan en la seguridad de que

los órganos del Estado administran justicia y aseguran el orden bajo el Imperio de la ley. Las Instituciones

han funcionado Insertadas en nuestro pueblo.

Ante una situación en que el mundo está aquejado de tensiones y amenazado por la insuficiencia y

encarecimiento de la energía, hemos de aunar los esfuerzos que permitan combinar nuestro constante

crecimiento con la distribución equitativa que exige nuestra justicia social.

NO HUBO QUE ACUDIR A MEDIDAS DE EXCEPCIÓN

La vitalidad do nuestras Leyes Fundamentales ha respondido al mantenimiento de la paz y disciplina

internas y a la confianza general que en ellas se tenía puesta. Lo que bajo otro régimen hubiera

constituido la fragilidad y alteración profunda de todo un sistema, en nosotros sirvió para robustecer

nuestros ideales y unir a los españoles para su cerrada defensa. No ha habido siquiera que acudir a las

medidas de excepción que las leyes contemplan, porque del orden y la paz respondieron la confianza y el

anhelo de todos los españoles.

A los pueblos no se les puede juzgar por las apariencias exteriores de la sociedad de consumo, por la

frivolidad de una parte de sus clases sociales. Existe en ellas lo que no se ve, lo que han calado los ideales

de nuestro Movimiento en el buen pueblo español, que se pone de manifiesto en todas las grandes

ocasiones, que debe llenar de satisfacción a cuantos han contribuido a crearlos.

Hubo tiempos difíciles en que supimos resistir y luego superar con un animoso espíritu de austeridad una

grave etapa de escasez. Gracias al tracto diario y anónimo de los españoles, nuestro país despegó

económicamente y los beneficios del desarrollo se hicieron sentir en todos los hogares.

NECESIDAD DE REFORZAR NUESTRAS ESTRUCTURAS

Es virtud del hombre político la de convertir los males en bienes. No en vano reza el adagio popular «que

no hay mal que por bien no venga». De aquí la necesidad de reforzar nuestras estructuras politicas y

recoger los anhelos de tantos españoles beneméritos que constituyen la solera de nuestro Movimiento.

La convicción de que las diferentes naciones forman una comunidad mundial, interdependiente, es hoy

más necesaria que nunca. España seguirá prestando todo su apoyo a la defensa de la paz y al

estrechamiento de las relaciones entre los pueblos.

En el umbral del nuevo año contemplamos una realidad mundial que sufre una profunda crisis. No

podemos desconocer la magnitud y el sentido de esta nueva situación. Con serenidad, con la confianza en

la Humanidad a la que nunca le faltará la asistencia de Dios, habrá que afrontar los nuevos retos.

LA PAZ, OBJETIVO CARDINAL DE NUESTRA POLÍTICA

Ante el comienzo del nuevo año queremos reafirmar que la paz entre las naciones

constituye el objetivo cardinal de nuestra política exterior y que nuestro país, fiel a su vocación,

contribuirá con todos sus medios a asentarla sobre el único cimiento seguro: la firmeza, la justicia y la

solidaridad.

Sólo a través de la conciencia de la dignidad de los pueblos y la necesidad de cooperación entre todas las

naciones se podrá conseguir una auténtica paz que supere las tensiones existentes.

España, como raíz de la gran familia de los pueblos hispanoamericanos, con los que se siente

Indisolublemente hermanada, ha seguido a lo largo de 1973 Intensificando su cooperación con ellos en

todos los campos: económico, técnico y cultural, como lo demuestran la Conferencia Iberoamericana de

Ministros de Planificación y Desarrollo y las Jornadas Hispano-Andinas, celebradas en Madrid.

Nuestros estrechos vínculos con Portugal siguen esta misma línea de reforzar la colaboración entre los

dos pueblos hermanos de la Península.

LA CRISIS DE LA ENERGÍA Sin embargo, la economía de Occidente se ve gravemente amenazada por

las dificultades en el sector de la energía, que, de prolongarse, provocarían efectos muy negativos no sólo

en los países occidentales, sino también, a la larga, en lodo el mundo. En la actual crisis de hidrocarburos

adquiere especial relevancia nuestra tradicional amistad con los países árabes, y estos pueblos han sabido

corresponder a este sentimiento al situar a nuestra Patria entre sus amigos.

EL EJEMPLO DEL PRINCIPE Y LAS FUERZAS ARMADAS

En estas horas, el Príncipe de España ha vivido con honda emoción, compartiendo el sentir general de la

nación, con la discreción, prudencia y virtudes castrenses que le son familiares, mientras nuestras Fuerzas

Armadas, sólido y supremo pilar de la unidad e Independencia de la Patria, han sabido en todo momento

hacer honor a su glorioso historial de dedicación y disciplina, del que nos queda como ejemplo el capitán

general de la Armada, don Luis Carrero Blanco, que ha venido a engrosar el patrimonio castrense de

entrega y de lealtades.

AL SERVICIO DE ESPAÑA

Después de treinta y siete años al frente del Estado, aquí me tenéis con vosotros, con la misma vocación

de servicio a la Patria que siempre tuve, consciente de que la autoridad no puede ser nunca un privilegia,

sino un deber que exige fidelidad y sacrificio.

Sabéis que la clave del éxito de nuestra obra de resurgimiento nacional es la unidad. Con ella pudimos

superar los momentos más difíciles y en ella se asienta nuestra fortaleza. Unidad que no significa

uniformidad, pero que es fundamento básico para evitar la dispersión que conduce al caos.

Son tan trascendentes estos conceptos con los que hoy he retenido vuestra atención, que no desearía

distraeros con los logros alcanzados en los demás problemas cotidianos.

MI VIDA ENTERA AL SERVICIO DE LOS ESPAÑOLES

Siempre ha contado España con mi dedicación, que no le faltará, puesto que ni vida entera ha estado, está

y estará al servicio de los españoles.

En estas Navidades y nuevo año quiero enviar a todos loa españoles, y de modo particular a aquellos que

están lejos de sus hogares, mi saludo cordial, deseando a todos las mayores venturas para eI año que

comienza.

¡Arriba España!"

 

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