Rumores     
 
   09/01/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

RUMORES

VUELVE a caldearse el ambiente de la actualidad política tras el paréntesis de las Navidades. El «Diario

de Barcelona» de hoy hace pública una lista de «ministrables» que según la B.B.C. podría hacerse

realidad en una reforma del Gobierno antes de fin de mes. Ya Argos, en "ABC», vaticinó días atrás algo

semejante. Pero si hubiera que hacer caso a los rumores de crisis que se producen a lo largo del año,

habría nuevo Gobierno todas las semanas.

No obstante, esta vez podría haber cierto fondo en todo ello, aunque no faltan observadores que insisten

en que todo son rumores infundados y hada más. Sea como sea los mentideros políticos se animan.

También los editoriales de los periódicos. El de "Nuevo Diario" de hoy, anunciado con lujo tipográfico en

su primera página, resulta significativo a los ojos de muchos observadores: «Exégesis abusiva del

mensaje de Franco» se titula, y entre otras cosas se dice en él: «Se corre el riesgo de poner en tela de

juicio lo que nunca ha dejado de ser evidente, a saber: que son los ministros los que reflejan el

pensamiento del Jefe del Estado, y no viceversa...» Y más tarde: «... abundando en esta identificación de

los distintos Gobiernos con el pensamiento de Franco, no está de más recordar las palabras del almirante

Carrero Blanco, su más fiel intérprete: «La unidad debe existir... en la fidelidad y en el acatamiento sin

reservas de la doctrina, pero ello es perfectamente compatible con la diversidad de criterios en orden a

cuestiones relativas a la forma de poner en aplicación esta doctrina».

Mientras tanto el diario "Ya", a cuyo comentarista político está dirigido el editorial de "Nuevo Diario»,

hace hoy mismo en su página editorial una nueva exégesis del mensaje de fin de año del Generalísimo:

"En las ponderadas palabras que el Jefe del Estado español dedicó a las relaciones con la Iglesia en su

mensaje de fin de año hay pocas, pero claras y sustanciales, afirmaciones. Nos es tanto más grato

subrayarlas cuanto que coinciden con lo que venimos defendiendo en estas columnas, frente a una

agitación tan confusa que no acertamos a distinguir si procede de cierto clericalismo, de cierto

anticlericalismo o de la mezcla de ambos...». El editorial termina así: «... es tarea de todas las minorías

rectoras del país, y más de los gobernantes, crear un clima de serenidad al que las palabras del Jefe del

Estado nos invitan. Déjese a la Iglesia cumplir su oficio de voz de la conciencia; ocúpese a fondo el

Estado en hacer realidad política, con sus medios y en su esfera, el orden en la justicia».

 

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