Mensaje del Jefe del Estado. 
 En el mundo actual, la política no puede ser patrimonio de minorías     
 
 ABC.    31/12/1972.  Página: 17-19. Páginas: 3. Párrafos: 35. 

EN EL MUNDO ACTUAL, IA POLÍTICA NO PUEDE SER PATRIMONIO DE MINORÍAS

La asistencia que nuestro pueblo prodiga al Príncipe de España, la entrega que de su persona ha sabido

hacer y la eficacia y dignidad con que ha desempeñado su misión, confirman el acierto de su designación

como sucesor

TODO CUANTO HEMOS HECHO Y SEGUIREMOS HACIENDO EN SERVICIO DE LA IGLESIA

LO HACEMOS DE ACUERDO CON LO QUE NUESTRA CONCIENCIA CRISTIANA NOS DICTA,

SIN BUSCAR EL APLAUSO NI SIQUIERA EL AGRADECIMIENTO

Aquí me tendréis, con la misma firmeza que años atrás, el tiempo que Dios quiera pueda seguir

sirviendo con eficacia los destinos de la patria

"Anoche, ante las cámaras de Televisión Española y los micrófonos de Radio Nacional de España,

pronunció el Jefe del Estado su tradicional mensaje de fin de año. Dijo Su Excelencia:

«Españoles: Una vez más me cabe la satisfacción de saludaros y de tener con vosotros esta conversación

familiar en el umbral de un nuevo año que se presenta, como el que ahora termina, con aspectos muy

favorables que superan con creces las inevitables dificultades y contratiempos inherentes a la vida de los

hombres y de los pueblos, en los años difíciles que nos ha tocado vivir.

La nación española sigue gozando de buena salud y camina a buen paso por la senda de la Historia,

mereciendo cada vez más la admiración, aunque no siempre confesada, de quienes contemplan con ojos

limpios nuestro incesante desarrollo cultural, social y económico, la solidez del Estado nacido el 18 de

Julio y el enraizamiento de sus instituciones, garantía de la continuidad de nuestra política al servicio de

la paz y del engrandecimiento de España.

Un año que transcurre no es un compartimento estanco que pueda ser separado de lo que fue y de lo que

será, pero es ocasión propicia para dialogar todos los españoles en esta línea permanente de comunicación

a que está obligado el que ostenta la honrosa servidumbre del mando.

NECESARIA DISPARIDAD DE TENDENCIAS

La política española de estos largos años de abnegado trabajo y de merecidos avances en el bienestar

común, se ha caracterizado por ser, ante todo, una política ancha más que una política de especulaciones

ideológicas y de retóricas expansiones, pues no nos gusta dirimir los azares de lo dudoso. Ha sido, en

suma, una política, más que de palabras, de realidades.

Precisamente por esta labor tan silenciosa como fecunda, realizada en un marco de serenidad positiva, es

por lo que debemos sentirnos satisfechos.

Nuestro sistema constitucional ha proba, do, una vez más, su fecunda vitalidad, haciendo posible la

continuación de nuestra marcha ascendente en paz y en orden, asegurando todas las libertades y, entre

ellas, la de poder ejercer una eficiente crítica de la acción política de cada día. La disparidad de juicios o

de tendencias es no solamente legítima, sino necesaria, pero no lo es el intento de institucionalizar la

disensión, la negación y la discrepancia de las normas permanentes y constantes. Nuestro Régimen es

ancho y abierto y en él caben todos, a condición de que acepten y respeten los principios en que está

basado nuestro Estado social de derecho. En el plano legislativo con la nueva legislatura ha proseguido la

fecunda labor de las Cortes Españolas, que en el año acual, tras amplias y serenas deliberaciones, me

ponen de manifiesto la autenticidad del contraste de pareceres, han aprobado importantes leyes, entre las

que destacan a relativa al III Plan de Desarrollo Económico y Social, la de los Presupuestos leí Estado

para 1973, la de Autopistas en régjmen de concesión, la de Agrupaciones te Trabajadores Agrarios, la del

Régimen General de la Seguridad Social, la de Deensa del Tesoro Documental y Bibliográfico de la

nación, la del Régimen Económico-Fiscal de Canarias y la Protección del Ambiente Atmosférico, entre

otras muchas.

PROCESO DE PERFECCIONAMIENTO POLÍTICO

En el orden político ha continuado el proceso de perfeccionamiento de nuestra Legislación básica

mediante la promulgación de la ley que regula el procedimiento para la coordinación de funciones de los

altos órganos del Estado, dentro de la unidad de poder que encarna el Jefe del Estado, a quien incumbe la

misión de garantizar el normal funcionamiento de las instituciones del Reino.

El Gobierno, las Cortes y la Justicia desempeñan sus respectivas funciones, y al Jefe del Estado

corresponde la coordinación de todas ellas para mantener la unidad de poder. Y es precisamente el

ejercicio de esta función coordinadora y el procedimiento para realizarla lo que se regula en la ley del 14

de julio último, que encomienda al Consejo del Reino y al Consejo Nacional el importante cometido de

asistencia al Jefe del Estado, de acuerdo con el elevado rango que ocupan en nuestro ordenamiento

constitucional.

Es evidente que esta postura política permanente y firme no significa ni defiende ninguna clase de

inmovilismo. El criterio que nos guía aconseja dar cuantos pasos sean precisos para los avances, que se

realizan sobre sólidos cimientos. Esta ha sido la trayectoria de nuestra acción. Paso a paso, con prudencia,

pero con decisión; hemos ido levantando el edificio de nuestras Leyes Fundamentales, que tienen su

culminación en la Ley Orgánica del Estado, centro de nuestro cuadro institucional. El dinamismo político

continúa.

EFICACIA Y DIGNIDAD DEL PRINCIPE

Por otro lado, la asistencia que nuestro pueblo prodiga al Príncipe de España, la entrega que de su persona

ha sabido hacer a los supremos intereses de la nación, la eficacia y dignidad con que ha desempeñado

diversas misiones oficiales en el exterior, confirman plenamente el acierto de la propuesta que en su día

hice a las Cortes, así como de la aprobación por la Cámara de la ley que le designó sucesor en la Jefatura

leí Estado a título de Rey.

El documento aprobado por el Pleno del Consejo Nacional el pasado día 22 de noviembre constituye otro

paso importante en la línea de coordinación entre los altos órganos del Estado a que acabo de referirme.

Las funciones del Consejo Nacional han de ser ejercidas en correlación con el Gobierno. A éste le

corresponde determinar la política nacional, y la misión del Consejo es la de ser guardián de los

principios e incitador de la acción política. De aquí que ambas funciones requieran un diálogo permanente

y activo. La Comisión mista de ministros del Gobierno y de consejeros nacionales constituirá en el futuro

un cauce para este diálogo, sin que ello suponga menoscabo de la independencia que deben conservar

ambas instituciones para el desempeño de los altos cometidos que las Leyes Fundamentales ñes atribuyen.

El positivo balance del año que termina, en lo económico, lo social y lo político, ha de servirnos para

encauzar el año que empieza con renovada fe en la capacidad de trabajo de nuestro pueblo, en te eficacia

de nuestras instituciones y en la permanente actualidad de los principios que inspiran nuestra obra

política.

Los españoles hemos aprendido ya, a lo largo de más de un tercio de siglo, que trabajando en orden y en

paz somos capaces de recuperar el secular retraso que padecíamos y de conquistar el lugar que nos

corresponde entre las naciones mas adelantadas.

MEJOR DISTRIBUCIÓN DE LA RENTA NACIONAL

Pero hemos de seguir avanzando en todos los frentes. En el económico, adaptando cada vez más nuestras

estructuras productivas —sean agrarias, industriales o de servicios—, a los avances de la técnica y a las

nuevas situaciones que plantea la creciente integración de las economías nacionales en áreas cada vez más

amplias.

En el frente social hemos de lograr una mejor distribución de la renta nacional, tanto en el aspecto

personal como en el geográfico, de modo que los niveles de ingresos se aproximen, elevando

especialmente los de aquellos sectores sociales y regiones que más lo necesiten.

En una época en que el mundo se debate ante una ola de materialismo, que pretende destruir la moral

individual y familiar en aras de un desenfrenado disfrute de los bienes materiales, con abandono de

cuanto significa sacrificio y esfuerzo personal, nosotros proclamamos, una vez más. la supremacía de los

valores espirituales del hombre.

FACILIDADES Y AYUDAS A LA IGLESIA

Nuestro Gobierno, acorde con los sentimientos católicos de la casi totalidad de los españoles, ha

mantenido invariablemente a lo largo de más de siete lustros su actitud de respeto y cooperación hacia la

Iglesia, brindándole gustosamente facilidades y ayudas de todo orden para el cumplimiento de su sagrada

misión. Todo cuanto hemos hecho y seguiremos haciendo en servicio de la Iglesia, lo hacemos de acuerdo

con lo que nuestra conciencia cristiana nos dicta, sin buscar el aplauso ni siquiera el agradecimiento.

Creemos que las relaciones entre la Iglesia y el Estado han de basarse en la inde

EL ALZA DEL COSTE DE VIDA PREOCUPA HONDAMENTE AL GOBIERNO, QUE VIENE

DEMOSTRANDO SU VOLUNTAD DE FRENARLA

Hemos abierto las puertas a la intensificación comercial con los países del Este de Europa, sin ceder en

nada de lo que nos es consustancial ni bajar la guardia con que protegemos lo nuestro pendencia de

ambas supremas potestades y en el reconocimiento de la esfera de autonomía propia del orden político,

como oportunamente recordó la Conferencia Episcopal Española de 29 de junio de 1966 al afirmar que;

«Si es misión de la Jerarquía iluminar la conciencia de los fieles en el cumplimiento de sus deberes

cívico-sociales, no lo es invadir el terreno de la autoridad civil, adoptando posturas o emitiendo juicios

que, por referirse a la elección de medios contingentes en el orden temporal, dependen del ejercicio de la

prudencia política.

DERECHO A INTERVENIR EN LAS TAREAS PUBLICAS

La vida política de las naciones es una continua renovación, un constante progreso, que no puede

estancarse si no quiere ir a remolque de los acontecimientos. Por ello el Movimiento Nacional, siempre

fiel a sus raíces esenciales, no se detiene mirando atrás, sino que encara decididamente el futuro y

acentuará la participación de todos los españoles en las tareas políticas, abriendo cauces cada vez más

anchos para la incorporación de cuantos sienten inquietudes por la cosa pública. Como dije en las Cortes:

«en el mundo Actual, la política no puede ser patrimonio de minorías».

Hoy todo hombre tiene conciencia, de su fuerza y de su derecho a intervenir en las tareas públicas.

Nuestro Movimiento está abierto a todos los españoles. Hemos de alejar cualquier criterio cerrado y

excluyen te y llamar a la colaboración en la tarea común del engrandecimiento de España, a cuantos con

altura de miras y espíritu de servicio estén dispuestos a aportar su leal colaboración, dentro de la más

estricta fidelidad a los principios del Movimiento y demás Leyes Fundamentales del Reino.

AMPLIACIÓN Y MEJORA DE LAS CONDICIONES DE TRABAJO

La Justicia social ha seguido Inspirando en el año que termina, como uno de sus postulados esenciales, la

acción del Gobierno. En esta línea la ley de Seguridad Social ha supuesto un paso importante en la mejora

de la atención de los trabajadores y de sus familias, en los casos de enfermedad, paro o Jubilación.

La actualización y mejora de las condiciones de trabajo en amplios sectores laborales, la elevación del

salario mínimo y general de los salarios por encima del incremento del coste de la vida constituyen la

expresión de nuestra preocupación por elevar las rentas más bajas y por incrementar la participación de

los trabajadores en la renta nacional.

Manifestación clara también de esta preocupación social y humana, es la animación de las

Universidades laborales y de las acciones de formación profesional de trabajadores y de sus hijos, para

hacer posible la elevación social de todos los españoles a niveles superiores de cultura y capacitación,

que preparan la mano de obra calificada que España necesita para su desarrollo.

ALZA EN EL COSTE DE LA VIDA

Siempre hay nubes incluso en los horizontes más despejados. Y el año que termina ha visto un alza en el

coste de la vida, que si bien es inferior al de gran número de países, preocupa hondamente al Gobierno,

que viene demostrando su voluntad de frenarlo con una serie de medidas cuyos frutos empezamos ya a

contemplar. Mucho de esto depende de la colaboración de todos los españoles.

Por otra parte, el desarrollo económico del país ha creado nuevos problemas. Uno de ellos es la defensa

del medio ambiente en la conservación de la Naturaleza, que constituye patrimonio del que somos

responsables ante las generaciones que han de sucedemos. La ley de_ Protección al Medio Ambiente

Atmosférico y la participación española en Conferencias internacionales sobre la materia, la creación de

la Comisión interministerial del medio ambiente son muestra de nuestra preocupación por mantener una

España libre de ese mal, consustancial a todas las sociedades desarrolladas.

Las obras públicas, espejo de la salud económica y del dinamismo de un país, han tenido también una

atención preferente. Se han puesto las bases para que, al final de la década de los 70, España disponga de

una estructura viaria a la altura de las necesidades que requerirán la potencia industrial y turística futuras.

OBJETIVO EXTERIOR: LA PAZ

En el orden internacional. España, fiel a los principios que tantas veces hemos repetido, de no injerencia

en los asuntos internos de cada país, de respeto mutuo y apertura a todos los mercados, ha participado

activamente en el mundo. El procedimiento de acción ha seguido y seguirá siempre orientado en la triple

dirección: Europa, Hispanoamérica y los países mediterráneos, a los que tantos vínculos nos unen.

El primer objetivo de nuestra política exterior en el año que termina, y que seguirá siéndolo en el futuro,

es el de la paz. No dejaremos sin intentar ningún camino que pueda, servir para consolidarla sobre bases

de justicia, de solidaridad y de dignidad para todos los pueblos. Nuestra Patria es parte de Europa y aspira

a ocupar en ella, económica y políticamente, el puesto que nos depara la Historia y que merecen las

cualidades y el esfuerzo de los españoles.

HEMOS DE VIVIR DE REALIDADES Creemos en el diálogo como instrumento de entendimiento y de

equilibrio, aun entre sociedades dispares entre sí por su forma de entender la convivencia política. Hemos

de vivir de realidades, no de quimeras. El mundo es como es y no como quisiéramos que fuera. Ante una

realidad permanente de tantos años y un afianzamiento constante de nuestra fortaleza, hemos abierto las

puertas a la intensificación comercial con los países del Este de Europa, sin ceder en nada de lo que nos es

consustancial ni bajar la guardia con que protegemos lo nuestro.

En los problemas de la paz y seguridad prestamos la mayor atención a la colaboración con los países en

desarrollo y especialmente a los más cercanos, es decir, los de Iberoamérica y el Norte de África. En el

año que ahora termina hemos intensificado grandemente los lazos de cooperación con todos ellos,

concluyendo acuerdos económicos y técnicos mutuamente beneficiosos, incrementando el comercio,

facilitando créditos y asistencia técnica y creando órganos comunes de estudio y preparación de los temas

que mutuamente nos interesan.

VOLUNTAD Y ESPÍRITU DE SERVICIO A ESPAÑA

Al dirigiros mi saludo en la intimidad de vuestros hogares, en estas fechas tan propicias a la cordialidad y

a la alegría familiar, quiero expresar a todos los hombres y mujeres de España y en especial a los jóvenes,

que constituyen la esperanza de nuestro futuro, mis mejores deseos de felicidad en el año nuevo que llama

a nuestras puertas.

Sabéis bien que en esta cima de la vida, mirando atrás y haciendo recapitulación de mi Capitanía al frente

de la empresa común, todo se resume en la palabra que repetidamente he citado: voluntad y espíritu de

servicio a España y a los españoles. Aquí me tendréis, con la misma firmeza que años atrás, el tiempo que

Dios quiera pueda seguir sirviendo con eficacia los destinos de la Patria. ¡Arriba España!»

 

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