Mensaje del Jefe del Estado al país. 
 El príncipe asegura el futuro     
 
 Informaciones.    31/12/1971.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Mensaje del Jefe del Estado al país

"E1 Príncipe asegura el futuro"

«Las clamorosas muestras de adhesión que viene recibiendo son una prueba de amplio asentimiento

popular"

MADRID, 31. (INFORMACIONES.)—El Jefe del Estado, en su tradicional mensaje radiotelevisado de

fin de año, tuvo especial interés en subrayar que el futuro está bien asegurado con la proclamación de don

Juan Carlos de Borbón como Principe de España, que consagra el desarrollo normal de un proceso

previsto. "Las clamorosas muestras de adhesión que el Príncipe viene recibiendo en sus contactos con el

pueblo español —indicó también Franco— son una prueba del amplio asentimiento popular que aquellas

medidas han recibido."

"Carecen de fundamento dijo en otra parte de su mensaje— los que pretenden tacharnos de inmovilistas.

En cada momento oportuno se han ido dando los pasos necesarios." Subrayó qué él desarrollo

económicosocial y el desarrollo político corren parejos y que esta normalidad política interna no quiere

decir falta de problemas, sino conciencia plena de tos mismos, voluntad para preverlos y medios idóneos

para resolverlos".

Ha llamado la atención el juicio de Franco sobre la O. N. U.: "La Humanidad —dijo— no está madura

para que los destinos de las naciones puedan abandonarse en manos de una organización internacional

que ha puesto de manifiesto su ineficacia e impotencia." Por lo demás, los principios cardinales de la

política internacional de España serán "la no injerencia en cuestiones internas, el respeto mutuo y la

apertura".

Otros puntos destacados de este mensaje de fin de año han sido la llamada a la juventud universitaria para

que impregne de mayor rigor sus jornadas universitarias y haga más completa su preparación: "De

vosotros depende —subrayó que la Universidad pueda marchar a la vanguardia de nuestro progreso." La

solidez de la economía, que ha hecho posible mantener la paridad de la peseta con el oro. "Sin una

economía fuerte no cabe pensar en una política avanzada." Él Jefe del Estado estima que el ánimo

empresarial es condición básica para iniciar un período expansivo. Finalmente, refiriéndose a la Iglesia,

dijo que "las finalidades de la Iglesia y el Estado no pueden contradecirse. porque ello produciría una

lamentable crisis social". Y añadió: "Un Estado no puede cruzarse de brazos ante determinadas actitudes

de carácter temporal asumidas por algunos eclesiásticos." (Página 9.)

 

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