Las medidas para la estabilización no rebajan el ritmo de la marcha, sino que lo regulan  :   
 A Rusia le interesa la paz entre los poderosos y a Occidente la paz para todas las Naciones. 
 ABC.    02/10/1959.  Página: 31-33. Páginas: 3. Párrafos: 41. 

LAS MEDIDAS PARA LA ESTABILIZACION NO REBAJAN EL RITMO DE LA MARCHA,

SINO QUE LO REGULANA RUSIA LE INTERESA LA PAZ ENTRE LOS PODEROSOS Y A

OCCIDENTE LA PAZPARA TODAS LAS NACIONES

Importantes declaraciones del Generalísimo en el XXIII aniversario de su Jefatura

Con motivo de la conmemoración del Día del Caudillo, Su Excelencia el Jefe del Estado ha hecho las

siguientes declaraciones al director de "La Vanguardia Española", de Barcelona, D. Luis de Galinsoga:

Mi general: en este aniversario de su elevación a la Jefatura del Estado y dados los sucesos importantes

que han tenido lugar en estos días de colocación del "Lunik" en la Luna y de la visita, de Kruschef a

América, ¿quisiera darme su opinión autorizada sobre estos dos acontecimientos?

—No se puede negar que los dos hechos persiguen un mismo fin propagandístico que puede engañar e

influenciar a los espíritus menos avisados.

La llegada a la Luna del cohete ruso encierra evidentemente un alto valor científico, aunque en su mérito

hay que discriminar lo que es realmente ruso de lo que no lo es y lo que en ello puede apuntarse el

comunismo o suceder a pesar del comunismo.

Las primicias en 1a técnica de los cohetes en su versión moderna son, sin discusión, obra de los

científicos alemanes. Sobre la experiencia de las "V" alemanas se levanta todo el progreso posterior.

En el saqueo que Rusia hizo de los países invadidos ocupó el primer puesto la captura de los científicos

alemanes y de sus laboratorios, que fueron trasladados a Rusia, y que, según las estadísticas

recientemente publicadas, más de la mitad de los apresados continúan trabajando territorio ruso. E1 que

con tales elementos como técnicos y profesores haya podido lograrse el éxito del "Sputnik II", si bien dice

mucho a favor del aprovechamiento por Rusia, no permite, sin embargo, el otorgarle la gloria.

Los descubrimientos y conquistas científicos son hijos del ingenio y de la inteligencia humanos, cuyo

mérito está en el Creador que los otorga; contribuye a ello en los tiempos modernos el trabajo en equipo y

la organización de la ciencia, y en este aspecto es precisamente el comunismo el que durante más de

treinta años ha venido ahogando el florecimiento de sus inteligencias con la persecución sistemática de

los intelectuales, negándoles terminantemente la libertad de la inteligencia. Tuvieron que apercibirse en la

última guerra los soviets de su gran atraso y ser sorprendidos con los acontecimientos de las "V"

alemanas y de las explosiones nucleares de Hiroshima para convencerse de que sus fines imperialistas y

de dominio universal peligrarían si no les acompañada un avance científico. De aquí su apresuramiento en

rectificar su obra anterior, apresar científicos, fomentar vocaciones y recuperar el atraso. Es la eficacia de

un plan en un país en que todo está subordinado a un objetivo imperialista y de dominio universal.

Sería pueril negar el progreso en poderío que Rusia alcanzó en estos años, pero este avance se obtuvo de

diez años a esta parte como consecuencia de los sucesos aludidos y de haberse saqueado media Europa,

tras cuarenta años de esfuerzo y de haber pasado su pueblo por esclavitud, por hambres y miserias. Lo

que de eficacia se presenta como consecuencia del comunismo no es del comunismo precisamente, sino

los resultados naturales del mantenimiento del principio de autoridad, de la disciplina, del orden y de la

racionalización.

Sus fracasos en otra clase de campos, como el agrícola, en las pequeñas manufacturas y bienes de

consumo, al cabo de casi medio siglo, todavía están a la vista.

KRUSCHEF SE MOSTRÓ FANÁTICO E IMPERIALISTA

—Y sobre la estancia de Kruschef en Norteamérica, ¿qué podría decirme, mi general?

—Conocemos realmente poco las interioridades de la política rusa para poder concretar. Sin embargo,

mirado desde el punto de vista de la tensión existente de Rusia con el Occidente, de los peligros que esa

tensión encierra y de las gravísimas consecuencias de una guerra, que seguramente tendría como corolario

la destrucción de la vida en amplísimos sectores del mundo, toda toma de contacto con el enemigo es

siempre conveniente, si se aclaran posiciones y sabemos realizarlo sin menoscabo de nuestro espíritu y

fortaleza. Y esto parece que se ha conseguido, pues el pueblo americano ha podido darse cuenta del

estado de ánimo del que hoy es el más genuino representante de los soviets. Los dos caracteres más

acusados del comunismo son el fanatismo y el imperialismo y Kruschef se manifestó como tal. Como

fanático, esgrimió ante Occidente aquello de que puede alardear: "sputniks", cohetes dirigidos,

submarinos y bombas de hidrógeno. Hermosos argumentos imperialistas para defender una paz rusa.

—Entonces ¿cree Vuestra Excelencia que en los soviets no ha variado nada?

—No. El que, los fines de Rusia no hayan variado no quiere decir que no se observen cambios en su

situación interna. La muerte de Stalin y la eliminación de Bería y Malenkof son hechos de gran

trascendencia y que por sí mismos constituyen un suceso harto importante en la vida política de Rusia. El

nombramiento de Kruschef y sus acusaciones públicas e inmediatas contra Stalin y el culto de la

personalidad, lo destacan como principal protagonista del mando colectivo.

Ante el peligro de un segundo Stalin se unieron en Rusia las jerarquías del Ejército y del partido para

intentar destruir para el futuro la dictadura terrorista policíaca en que bajo el mando de Stalin había

discurrido la política comunista. Kruschef no tiene ya el poder de Stalin; lo que él personalmente decide

tiene ya menor importancia. Lo trascendente es lo que acuerda la Convención del partido constituida por

el Politburó. Kruschef es sólo el ejecutor de una política. Esto explica que cuando obra personalmente

tenga muchas yeces que rectificarse.

—En su opinión, mi general, ¿es probable una posible evolución de Rusia?

—Todo lo que se estanca y no evoluciona según las necesidades de los tiempos está llamado a sucumbir.

El estancamiento en política suele ser fatal. Lo que ocurre en Rusia es que, en un pueblo que lleva

cuarenta años esclavizado bajo, una tiranía terrorista policíaca y en que se mató el espíritu de libertad, la

evolución forzosamente tiene que ser lenta si no viene de arriba. Los cambios a que Rusia se vio obligada,

la creación de aristocracias, como la de los comisarios generales, altos burócratas, sabios investigadores y

la destrucción o cuanto menos disminución del terror policíaco y los contactos

con Occidente, evidentemente han de influir el futuro de Rusia, aunque, como digo, las características en

que Rusia ha vivido hagan la evolución extraordinariamente lenta.

—¿No cree Vuestra Excelencia que a Rusia le interese la paz tanto como al Occidente?

—Evidentemente, pero la paz para el Occidente descansa en la libertad de sus pueblos, y la de Rusia, en

el aberrojamiento de doce naciones. A Rusia le interesa la paz entre los poderosos y a Occidente la paz

para todas las naciones.

Saben los soviets que la agravación de la tensión con Occidente podría, con un incidente de fronteras, en

la mar o en el aire, arrastrarle a una destrucción mutua que acabaría para siempre con Rusia y con el

comunismo. Y esto en ninguna forma les interesa. Su verdadero provecho lo encuentra en la guerra fría y

utilizando sangre ajena, con el fomento de la subversión y de las diferencias entre las pequeñas naciones,

minando con sus agentes la paz interna de los otros países, patrocinando la extensión de un comunismo

subordinado para aherrojar cada día más pueblos. Y de esto es de lo que el Occidente se defiende peor.

En esto están las armas principales que el comunismo no abandona.

MAO TSETUNG NO HA PERDONADO LOS ATAQUES A STALIN

— ¿Y no puede suceder que el retroceso que se observa del comunismo en Europa y las diferencias

surgidas con otros países comunista pueda influir e imprimir carácter a la nueva política de Rusia?

—Desde luego, puede haber cambio de táctica, pero sin perder de vista sus fines. El fanatismo de los

dirigentes rusos no les permite renunciar a su quimérico sueño de dominación universal. Hoy el problema

más difícil que se le presenta es el de la China de Mao TseTung. Lo acusa en parte el viaje de Kruschef ,

inmediatamente a su visita a Washington, para tranquilizarles. Las diferencias ideológicas que empiezan a

surgir entre China y Rusia se acusan cada día más claramente. Mao TseTung se considera el segundo de

Stalin y los ataques a su ídolo no los ha perdonado. El régimen de China es estaliniano y no acepta las

modificaciones heterodoxas de Kruschef. Mao creé que China necesita por muchos años el terror

policíaco. La creciente demografía china y su amplia frontera crea para Rusia el problema más grave. La

grandeza y el imperialismo del pueblo chino empiezan a constituir una pesadilla. El recelo mutuo es hoy

una realidad. Sus políticas aparecen a todas luces desconectadas; mientras Kruschef sonríe en los Estados

Unidos, Mao ataca a Laos.

— Sin embargo, el poder de subversión y captación del comunismo entre los pueblos parece seguir

siendo grande fuera de Europa. ¿No le parece a Su Excelencia?

— Cierto. El comunismo es más peligroso cuando no se le conoce. Europa vive muy cerca de Hungría,

de Rumania, de Polonia, Bulgaria, Alemania oriental y los Estados bálticos para conocer lo que es el

comunismo por dentro. El plebiscito diario del éxodo del Berlín oriental al occidental, que tanto

enerva a los soviets, es la mayor demostración de la repulsa que en todo ser civilizado el comunismo

provoca.

La gran capacidad de propaganda y la actividad de sus agentes para explotar el descontento y las

disensiones en el interior de los pueblos encubre las realidades del comunismo. Así, mientras fuera de su

nación provoca huelgas y paros que aniquilan la economía de los otros países, en Rusia mantiene una

disciplina de hierro y el "stajanovismo" más rígido entre sus obreros; mientras fomenta un espíritu de

libertad y de independencia contra las naciones protectoras en los pueblos primitivos y atrasados,

mantiene bajo su dictadura terrorista policíaca doce países civilizados europeos, cuya independencia les

arrebató; levanta en Europa la bandera de su paz y alimenta, la guerra en Asia, en África y en otros

diversos lugares del mundo.

AL COMUNISMO HAY QUE COMBATIRLO CON ACCION POLITICA

—¿ Qué medios cree Vuestra Excelencia más eficaces para luchar contra el comunismo?

—El comunismo es una acción política y sólo puede lucharse contra él con eficacia a través de otra

acción política. Si su fuerza está en lo político es necesario destruir esos mitos que su política encierra y

que engañan y arrastran a las gentes. Es preciso dar a conocer sus verdaderas realidades. Y si es con la

bandera de lo social con lo que el comunismo más arrastra a las masas, hay que oponerle

otra bandera más eficaz y trascendente que la supere. Si el comunismo ofrece el logro de lo social con la

muerte de lo espiritual y de la libertad, hemos de oponerle una justicia social bajo el imperio de lo

espiritual y de las libertades compatibles con la autoridad, el orden y la justicia.

El pretender estancar la política en un criterio siglo XIX es condenarse evidentemente al fracaso.

¿No cree Su Excelencia percibir una orientación de los principales países en este sentido?

—Algo hay, pero vergonzante y a regañadientes, queriendo mantener viejos tinglados en muchos aspectos

ruinosos y los residuos de un capitalismo en bancarrota.

—Mi general: ha sido Vuestra Excelencia el primero que ha planteado ante Europa hace quince años la

necesidad de la unión de las naciones de Europa frente a los nuevos peligros que la amenazaban. ¿Está

Vuestra Excelencia safistecho del avance realizado en este sentido?

—Algo es algo, aunque relativamente poco lo logrado. En general, las naciones pretenden la unión sin

sacrificios, esperando cada una sacar más ventajas de la unión y sin tener en cuenta el interés de los otros.

Muchas veces los intereses de partido vienen predominando sobre los intereses de la patria, que se

sacrifican a aquellos egoísmos. El camino es evidentemente largo y penoso y necesita de tiempo para

consolidarse. En el servicio a esta unidad de la Europa occidental, España viene poniendo los mayores

esfuerzos. La entrada de nuestra nación en los organismos internacionales, recientemente alcanzada, es

una prueba de nuestra buena voluntad en la materia. La unión de Europa puede ser el factor más decisivo

para la paz.

EL AUMENTO DE NUESTRA PRODUCCION

—Y volviendo los ojos a E.spaña, hemos leído las cifras que Vuestra Excelencia ha dado de los aumentos

alcanzados por la producción española en la industria y en la agricultura. ¿No cree Su Excelencia que

sería conveniente que sean concretados y divulgados, ya que nada puede demostrar más nuestro progreso?

—Me parece muy bien y se darán a la Prensa, aun salvando la aridez de estas materias. La cifra de los

1.5CO millones de dólares de aumento de producción se refiere al aumento líquido, una vez deducido lo

que representan materias primas importantes, patentes y otros productos básicos ya existentes. Se trata,

por tanto, de aumento real en la economía y de ahorro de divisas. La cifra aumentaría considerablemente

si se contasen las pequeñas industrias de manufacturas y la de inmuebles. Y por cuanto a la pesca se

refiere, el haber duplicado las capturas y haber alcanzado el millón de toneladas representa, a precios en

lonja muy moderados, más de tres mil millones de pesetas, parte integrante de las cuales se dedican a la

exportación. Y como España sigue su marcha progresiva, todos los años se incorporarán al acervo

nacional nuevas e importantes producciones.

—Mi general, sin duda conocerá Vuestra Excelencia, que ha habido quienes, por las restricciones

inherentes al plan de estabilización, se preocupan pensando que disminuyese el ritmo de este progreso.

¿Puede suceder algo de esto?

—Se comprende que los que desconocen estos problemas pudieran, antes de ser explicados, abrigar

temores, pero no al conocer las realidades del plan. La estabilización la estamos persiguiendo desde hace

veinte años, y precisamente para ello se ha planeado el aumentar la producción del país para hacerla

posible sin que disminuyese el ritmo de nuestro progreso. Era a toda costa necesario el crear las

condiciones para poder nivelar nuestra balanza de pagos con los menores sacrificios del pueblo español.

Y alcanzadas las producciones actuales, la estabilización se hizo posible.

Las medidas para la estabilización no rebajan el ritmo de la marcha, sino que lo regulan, evitando que se

dispare arrastrándonos a la inflación y estableciendo un orden de urgencia en las inversiones a la par que

se combate la especulación.

La liberación que algunos sectores productores temen es consecuencia de nuestra presencia en Europa y

en el mundo. Y aunque, en general, los productos liberados no tienen competencia interior y están sujetos

a arancel aquellos otros que compiten con nuestras producciones y pudieran venir primados, existe un

segundo arancel para defenderse del "dumping".

Los españoles tienen que considerar que vivimos en Europa, que con el mundo intercambiamos nuestros

productos y tenemos que colocarnos al nivel de los mercados preparándonos para el futuro.

Tenemos la suerte de que por las características de nuestra estructura económica y nuestro reducido

mercado exterior las crisis generales nos afectan menos.

—Otra pregunta, mi general, si me la permite: ¿Irá Su Excelencia pronto por Barcelona?

—Eso espero si en la primavera las ocupaciones me lo permiten, pues en esa época son los días más

largos y agradables. De todas maneras, hágales presente a los catalanes mi recuerdo y mi afecto.

 

< Volver