Autor: Massip Izábal, José María. 
   Eisenhower llegará a Madrid, en viaje oficial, el 21 de diciembre     
 
 ABC.    12/11/1959.  Páginas: 2. Párrafos: 17. 

MADRID, JUEVES 12 DE NOVIEMBRE DE 1959 - EJEMPLAR 1 . 50 PESETAS

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AÑO- QUINCUAGÉSIMO SEGUNDO. NUM. 16.745 92 P AGINAS

DEPOSITO LEGAL - M. 13 8

EISENHOWER LLEGARA A MADRID EN VIAJE

OFICIAL EL 21 DE DICIEMBRE

HA ACEPTADO LA INVITACIÓN QUE LE FORMULO EL GENERALISIMO EN AGOSTO

ES LA PRIMERA VEZ QUE VIENE A ESPAÑA UN PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS

SE SUBRAYA ASI LA IMPORTANCIA POLÍTICA Y ESTRATÉGICA DE LA PENÍNSULA

IBÉRICA EN EL MUNDO OCCIDENTAL Y LAS AMISTOSAS RELACIONES QUE LIGAN

A LOS DOS PAÍSES EN LA PRESENTE COYUNTURA HISTÓRICA

La Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores ha hecho público el

siguiente comunicado:

"El presidente Eisenhower ha aceptado la invitación del Jefe del Estado español, Generalísimo Franco,

para visitar a España, formulada en carta del 24 de agosto. El presidente de los Estados Unidos de

América llegará a Madrid desde París en la tarde del 21 de diciembre. Proseguirá Viaje a Rabat en la

mañana del 22."

Washington 11. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) La Casa Blanca —simultáneamente con

Madrid—ha anun-ciado este mediodía, hora americana, que el presidente Eisenhower, en el curso de su

viajé a Europa, Asia y el Norte de África, conferenciará con el Generalísimo Franco en la capital de

España. La visita a Madrid tendrá lugar—en la última etapa del viaje presidencial—el día 21 de

diciembre próximo, y se prolongará hasta el 22 a media mañana, en que Eisenhower saldrá de Torrejón

con destino a Rabat, para entrevistarse allí con el Rey de Marruecos.

Será la primera vez que un presidente de Estados Unidos visita España. Incluyendo Madrid en el largo y

fatigoso iti-nerarío de su viaje de diciembre a tres continentes, Eisenhower—que se entrevistará asimismo

con el presidente Burguiba, de Túnez, a bordo del crucero, "Des Moines"´—ha querido subrayar la

importancia politica y estratégica de la Península Ibérica en el mundo occidental y las amistosísimas

relaciones que existen entre España y Estados Unidos en la presente coyuntura histórica.

Como se sabe, el Generalísimo Franco, en mensaje entregado a Eisenhower por el ministro del Exterior,

Sr. Castiella, en agosto pasado, en Londres, con ocasión del viaje del presidente a Inglaterra, le invitó a

visitar España cuando, se presentase una oportunidad, y el presidente aprovecha ahora su viaje a Europa

para corresponder a la invitación.

La alianza española importa mucho, a la Casa Blanca, y el presidente ha querido demostrarlo ahora a los

ojos del mundo, deteniéndose en Madrid en el curso de su extraordinario viaje de buena voluntad, que se

iniciará en la madrugada del 4 de diciembre y terminará la víspera de Navidad.

El valor que Washington concedía a la alianza española lo había demostrado reiteradamente el difunto

secretario del Exterior, John Foster Dulles, deteniendose en Madrid en el curso de varios de sus

importantes viajes a Europa, en relación con las deliberaciones del O. T. A. N. El mismo presidente

subrayó esta actitud, ya fallecido Dulles, con ocasión de su referida visita a Europa antes de sus entrevis-

tas con Kruschef en Camp David, recibiendo especialmente en audiencia al ministro español, Sr Castiella.

En aquella ocasión complació mucho al presidente el mensaje de Franco, en el cual éste expresaba a

Eisenhower su "completa confianza" en la política de la Casa Blanca ante la Unión Soviética. El

presidente correspondió con una misiva excepcionalmente cordial para el Jefe del Estado español, que los

círculos diplomáticos internacionales subrayaron entonces como un documento de buena voluntad

excepcional.

Según mis informes, el presidente aspira en su viaje no sólo a consolidar un estado de relaciones cordiales

entre Estados Unidos y los países de su itinerario —Italia y el Vaticano, Turquía, Pakistán, Afganistán,

India, Irán, Grecia, Túnez, Francia, España y Marruecos-, sino a obtener una perspectiva, de conjunto

sobre las oportunidades de una negociación entre las potencias occidentales y la Unión Soviética.

Las etapas asiáticas y africanas del itinerario presidencial constituyen, evidentemente, una de las grandes

preocupaciones de Eisenhower, que es afirmar ante los nuevos países emancipados la amistad americana.

Es el "nuevo Eisenhower" a quien tantas veces se ha referido este corresponsal, dispuesto a no abandonar

la Casa Blanca en 1960 sin dejar, antes en el mundo la idea categórica de que América está a su lado,

sobre todo en el caso del mundo que está emergiendo ahora del colonialismo. Si el presidente hubiese

dispuesto de tiempo e incluso, de fuerzas físicas para hacerlo, estoy seguro que no hubiera vacilado en

visitar en este viaje el África negra.

Por lo que se refiere a Europa la aspiración presidencial está mucho más ceñida a las realidades

inmediatas de la política y las alianzas de Estados Unidos en el viejo Continente, en un momento de

transición de los años de la guerra fría con Rusia a una posible era de coexistencia y competencia

económica e ideológica. El presidente De Gaulle, en sus importantes declaraciones de ayer en

París, detallaba los elementos que componen hoy el panorama de una eventual coexistencia con la Unión

Soviética. En ello casi coincide totalmente con el presidente de Estados Unidos. La visión de la Casa

Blanca y el Elíseo coinciden en apreciar este avatar histórico en los mismos términos. Los problemas y

los conflictos son de detalles, de dosificación y de táctica, y el ajustarlos a un criterio común que los haga

más fácilmente negociable, es uno de los objetivos del viaje del presidente a Europa; de sus conferencias

con los caudillos políticos de Francia, Inglaterra y Alemania; de sus entrevistas con los dirigentes de

Turquía, Italia y Grecia, de su audiencia con el Sumo Pontífice y de su cambio de impresiones con el

General Franco en Madrid. .

"La Europa occidental es muy pequeña para que pueda permitirse disensiones políticas", decia días

pasados en la isla de los Faisanes el ministro del Exterior francés, M. Couve de Murville, al de España,

señor Castiella. Esta frase centra muy bien los objetivos del viaje europeo de Eisenhower y explica

su interés en visitar Madrid después de sus conferencias de París. Para decirlo de otra manera, a los

ojos de la América de Eisenhower, España cuenta hoy en el mapa occidental europeo como uno de sus

factores decisivos. Esta es la interpretación de Washington a la decisión de Eisenhower, ampliando el

itinerario de su viaje de diciembre. España debe ser el único país de la Europa occidental que el ex

comandante supremo del O. T. A. N. y actual presidente de Estados Unidos desconocía. Ésta visita a

Madrid, este contacto personal del presidente con el Gobierno y el pueblo español pondrá término a una

anomalía histórica y reafirmará la gran corriente del mundo occidental hacia su integración política.

Por lo que se sabe hoy en Washington, el programa de la estancia del presidente en Madrid no está

todavía ultimado. Ello dependerá de lo que esta capital decida en consulta con la Embajada norteamericana

en Madrid y el Ministerio español de Asuntos Exteriores. Con toda probabilidad el gran avión de

reacción del presidente aterrizará el 21 de diciembre en Barajas y despegará a1 día siguiente de la base de

Torrejón, rumbo a Marruecos. Si los horarios lo permiten no se excluye una eventual visita al Museo del

Prado. El palacete de la Moncloa o la misma Embajada americana podrán hospedar al ilustre huésped

durante la noche que pasará en Madrid. Todo ello, sin embargo, queda pendiente de los ajustes definitivos

a realizar entre Washington y Madrid y del tiempo de que disponga el presidente. La noticia de la posible

extensión del viaje a Madrid era esta mañana motivo de mucha especulación periodística, y el

"Washington Post" lo daba ya en su primera página como un hecho cierto. A la pregunta de un

informador, el secretario de Prensa, Mr. Hagerty, contestó ayer con un "No coment, no coment", que era,

en realidad, una confirmación de los rumores. Los informes extraoficiales procedentes de Madrid

apuntaban en idéntica dirección.

Esta noche, mientras comunico, una de las redes de 1a televisión americana, la N. B. C., está celebrando

en uno de sus noticiarios una entrevista con el embajador de España en Washington, D. José María de

Areilza, en relación con el viaje del presidente a Madrid. Este viaje llena hoy la actualidad diplomática de

la capital. "Me siento extremadamente satisfecho y honrado—ha declarado el embajador—por la decisión

del presidente de visitar al Jefe del Estado español en la capital de mi país. Éste contacto personal del

presidente con la vida española tendrá magníficas consecuencias para la amistad entre nuestros dos

pueblos y para la causa de Occidente en este delicado momento internacional."-José María MASSIP.

 

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