Autor: Yaker, Layachi. 
 Nueva injerencia argelina en la política española. 
 Ya es intolerable     
 
 El Imparcial.    29/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 25. 

Nueva injerencia argelina en la política española

Ya es intolerable

EL embajador de Argelia en España, Mohammed K. Khelladi, ha enviado a todos y cada uno de los

miembros del Senado español fotocopia del escrito que reproducimos a continuación y que, al parecer,

firma Layachi Yaker, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional Popular argelina. El escrito, como

el lector comprobará, constituye una abierta injerencia en los asuntos internos españoles y en su política

exterior, lo que ha motivado una inmediata réplica por parte del senador español señor Fernández

Palacios, carta que, dirigida al embajador de Argelia, como remitente del escrito, insertamos también a

continuación.

«El Tratado de Madrid y sus consecuencias.

1) Transfiriendo la administración del territorio a Marruecos y Mauritania, España ha desviado el proceso

legal y natural de descolonización del Sahara occidental, establecido por la Declaración sobre

Descolonización de los Territorios no Autónomos (Resolución 15/14 de la O.N.U. Ratificada por

España).

2) Por su propia avaricia reivindicativa, Marruecos y Mauritania no han cumplido los compromisos

suscritos en el Acuerdo de Madrid, que les obligaban a respetar el ejercicio del inalienable derecho de la

libre determinación de las poblaciones del territorio en conformidad con el control de la O.N.U.

3) Marruecos y Mauritania, en contra de la letra y el espíritu del Acuerdo de Madrid, han

decidido el reparto y la anexión del territorio dando luz a un conflicto típico colonialista; de la ocupación

militar y de su consecuente repercusión ha surgido el éxodo y la resistencia de los saharauis.

4) Frente a esta dramática evolución, España ha seguido siendo parte activa, apoyando a Marruecos y

Mauritania a través de:

a) Continuo envío de armas y equipos (después de la entrega de archivos, mapas, ficheros, prisioneros,

etcétera, a las fuerzas de ocupación del Sahara) en el plano militar.

b) Explotación conjunta con Marruecos y Mauritania de las riquezas del territorio, propiedad del

pueblo saharaui (pesca, FOSBUCRA, etcétera) en el plano económico.

c) Complicidad, no sólo de acción, sino también a través del silencio en el plano político, como

demuestra la incongruencia entre las manifestaciones políticas públicas y la realidad de los hechos.

5) Esta política anexionista al amparo y no cumplimiento del Tratado de Madrid, se ha convertido en la

práctica en un cambio de fronteras, mediante la utilización de la fuerza, provocando una gran convulsión

en la encrucijada Atlántico-Mediterránea.

a) Pretendiendo obligar a Argelia a reconocer el hecho consumado del Sáhara occidental, Marruecos

resucita el pleito de sus fronteras con Argelia.

b) Marruecos va ocupando una Mauritania azotada por la convulsión de una guerra civil, producida por

la guerra del Sahara occidental.

c) Marruecos amenaza también con el derecho de persecución en el territorio argelino y del Malí.

d) España (la Península e islas Canarias) se encuentra en unas relaciones tensas con todas las partes

involucradas en el conflicto del Sahara, ha perdido su rumbo de país mediador, amigo vecinal,

afectando sus intereses nacionales y su importante papel de potencia en la región, perdiendo

esta preponderancia en favor de otra potencia.

6. Es cierto que España sí creyó de buena fe que era posible la autodeterminación del pueblo saharaui

dentro del marco del Tratado de Madrid, pero los hechos le demostraron que esta opción no fue nunca

realidad, por lo que optó por la declaración del 26 de febrero, en la cual manifestó el rehusar a la solución

anexionista y al reconocimiento de la soberanía de Marruecos y Mauritania sobre el territorio del Sahara.

7. ¿Debe España democrática asumir el Tratado de Madrid, haciéndose cómplice de Marruecos y

Mauritania?

Este acuerdo de Madrid que se recomienda respetar ya fue roto en su esencia por los otros dos firmantes

del Pacto, ya que éstos: 1) No han respetado las promesas económicas y de pesca que se ofrecían en el

mismo. 2) Ni han cumplido tampoco, el compromiso de organizar la autodeterminación. En consecuencia,

España democrática debería:

a) Denunciar el Pacto, apoyándose además en el aparente consenso de la mayoría de diputados en el

debate celebrado por el Congreso español el 20 de septiembre de 1977, o en su caso imponer la aplicación

total del Acuerdo de Madrid en lo referente al derecho de autodeterminación.

b) Decretar un embargo total en cuanto al envío de material de guerra de todas clases a la zona del

conflicto o a los países involucrados, poniendo las medidas necesarias para que este embargo sea

eficaz y veraz.

c) Volver a reconocer la personalidad jurídica del pueblo saharaui a través de su representante

legítimo, el Frente Polisario, como la parte más afectada por el conflicto en todas sus vertientes.

d) Tomar la iniciativa de convocar una reunión entre todas las partes implicadas en el conflicto del Sahara

(España, Argelia, Marruecos, Mauritania y el Polisario) bajo los auspicios de las Naciones Unidas y con

el plan de establecer las modalidades de una libre consulta de los saharauis acerca de su futuro.

8) Los intereses nacionales de España aconsejan tal acción, ya que:

a) Favorece una solución justa y duradera del conflicto sobre la base de la libre determinación del pueblo

saharaui, actualmente en situación trágica de existencia.

b) El retorno a la paz y la estabilidad en la zona.

c) La puesta en marcha de una cooperación de mutuo beneficio para España y sus países vecinos

del Magreb, sin exclusiones. Lo que implicaría una cooperación cultural y económica de privilegio con

el joven Estado saharaui siempre que el resultado de la consulta lo determine.

Firmado: LAYACHI YAKER

 

< Volver