Autor: ;Fuente Lafuente, Ismael. 
 Debate en la Comisión de Exteriores del Congreso. 
 Los militares explican la cesión del Sahara     
 
 El País.    14/03/1978.  Página: 10-11. Páginas: 2. Párrafos: 75. 

EL PAÍS, martes 14 de marzo de 1978

Debate en la Comisión de Exteriores del Congreso

Los militares explican la cesión del Sahara

Los militares Gómez de Salazar, Eduardo Blanco y Rodríguez de Viguri iniciaron ayer la ronda de

intervenciones de las personalidades españolas directamente implicadas en la descolonización del Sahara.

Mientras el ex gobernador general del territorio explicó que la tesis de la autodeterminación del territorio

se mantuvo hasta el día anterior a la firma de los acuerdos de Madrid, el ex director general de Promoción

del Sahara defendió el proceso que culminó con la cesión del territorio a Marruecos y Mauritania.

Rodríguez de Viguri mantuvo la tesis de que era posible la formación de un Estado independiente en el

Sahara. De esta primera sesión, que duró todo el día, informan Pablo Sebastián e Ismael Fuente Lafuente.

"Han entregado al pueblo saharaui al genocidio"

Rodríguez de Viguri acusa a grupos de presión ligados a la familia Franco de la cesión del Sahara a

Marruecos

La sesión informativa del Congreso sobre el proceso de descolonización del Sahara se inició en la mañana

de ayer ante la Comisión de Relaciones Exteriores de esta Cámara con la intervención del coronel Luis

Rodríguez de Viguri, ex secretario general del Territorio del Sahara.

El señor Rodríguez de Viguri, en su declaración inicial y en las respuestas a las preguntas que le fueron

formuladas por los grupos parlamentarios, tuvo duras palabras para el proceso descolonizador español y

para los modos y personas que lo convirtieron en lo que calificó de «entrega de la soberanía del Sahara a

Marruecos, que hoy afecta seriamente a la situación política de Canarias».

El coronel Rodríguez de Viguri habló del cambio radical de la posición española en favor de la cesión a

Marruecos del Sahara —y en contra de la autodeterminación—, provocada por grupos «inmovilistas» y

de presión con intereses privados y geopolíticos en la zona, citando aquí a José Solís Ruiz, y con la

participación de personas próximas a la familia Franco, como el abogado Miguel Juste. Asimismo habló

de la intervención de Estados Unidos, Francia y Túnez a favor de la posición de Rabat, y de las presiones

políticas que se ejercieron «y se ejercen incluso ahora contra mi propia persona», y calificó de genocidio

la actitud de la Administración española frente al pueblo saharaui, del que dijo que el Frente Polisario es y

fue siempre su único representante real.

Escasa asistencia de diputados en la primera sesión informativa del Sahara, en la que la prensa constituía

el grupo mayoritario. La sesión contó con la presencia —amén de diputados y periodistas— de varias de

las personas llamadas a informar: José Solís Ruiz, el embajador Jaime Piniés, Antonio Carro, el general

Gómez de Salazar y el coronel Eduardo Blanco, ambos con uniforme y condecoraciones y acompañados

de sus ayudantes.

El coronel Rodríguez de Viguri inició su exposición explicando la responsabilidad de su cargo de

secretario general del Sahara, que definió, esencialmente, como encargado de asesorar a la Yemaa, de

organizar el entendimiento hispano-saharaui, de preparar la transmisión de poderes a la Administración

tripartita con Marruecos y Mauritania y la sustitución del gobernador general en caso de ausencia o de

enfermedad.

Rodríguez de Viguri se refirió luego al proceso autonómico del Sahara, cuya iniciativa atribuyó a Franco

y a la «incomprensible» no publicación de sus estatutos, lo que le animó a presentar por primera vez su

dimisión, «después de un discurso del rey Hassan II» en el que señalaba que «no admitiría ningún cambio

del status del territorio», lo que a su juicio fue el principio del cambio de estrategia de las autoridades

españolas.

Habló seguidamente del comienzo de la internacionalización del conflicto, que sirvió de tregua al

desarrollo político del proceso descolonizador, con referencia al dictamen del Tribunal Internacional de

La Haya y a la misión enviada al territorio por las Naciones Unidas, que calificó de éxito de la posición

española porque consideraba sus conclusiones como favorables a la autodeterminación del pueblo

saharaui.

A continuación, y ya refiriéndose al cambio de óptica política del Gobierno, destacó la declaración del ex

ministro de Información, León Herrera, de 24 de mayo de 1975, en la que por primera vez de manera

oficial se hablaba de transmisión de soberanía con el consenso de «los países interesados en la zona».

Asimismo, afirmó que en el tercer trimestre de este mismo año creció en el Gobierno la posición pro

Rabat de los llamados «inmovilistas» que cuenta con Solís como abanderado. Una tendencia que

progresa, a pesar de que el Polisario se opone a ella firmemente, lo que produce un endurecimiento de la

actitud de Marruecos, y el progresivo aumento de incidentes y atentados que tuvieron su punto álgido en

la deserción de las patrullas españolas de Pedro y Domingo.

Esta tendencia conforma, a su juicio, el centro de la operación de cesión del Sahara a Marruecos, apoyado

por personas próximas a la familia Franco con el argumento de la defensa de Canarias, frente al «riesgo»

de que Argelia y el Polisario favorezcan al MPAIAC, si consiguen hacerse con el territorio. Además

cuentan con la promesa de Rabat de ofrecer dos bases militares en el Sahara frente a Canarias y con el

apoyo de Francia y, sobre todo, de Estados Unidos, que veía desvalorizada su base de Rota por el cambio

de régimen en Portugal.

Rodríguez de Viguri pone como contrapunto de esta tendencia en favor de la cesión a Marruecos del

territorio del Sahara la actitud de los diplomáticos, contraria y favorable a la autodeterminación saharaui y

el malestar y la «amargura» crecientes en el Ejército.

«El 16 de octubre de 1975 —dice Rodríguez de Viguri— el director general de Promoción del Sahara

llega al territorio y me anuncia la Marcha Verde. Ante ello presento por segunda vez mi dimisión, pero la

retiro a los quince días porque se me asegura, y yo lo creo, que España iba a defender la

autodeterminación. No acertó en nada.»

Evacuación del Sahara

Explicó luego el informante la organización de la evacuación de la población española del Sahara y la

instalación de la administración tripartita del territorio, así como la organización, por parte española, de

partidos políticos artificiales como el PUNS, que se enfrentaban al único grupo real, el Polisario. A su

juicio, a partir de aquí se deteriora sensiblemente la situación en la zona, comienzan los atentados y

abusos de la Administración marroquí —«un cabo de la policía sahariana fue secuestrado y torturado»—

y el abandono cada vez mayor del Sahara por la Administración española de la metrópoli.

Finalmente, el coronel Rodríguez de Viguri resumió sus palabras diciendo que había ido al Sahara para

poner en marcha el proceso autonómico y luego para frenarlo. Que intentó limar las asperezas, defender a

los saharauis contra el genocidio en ciernes, y proteger los intereses de los pequeños propietarios

españoles («las grandes empresas ya cobraron sus indemnizaciones, de unos novecientos millones de

pesetas», y las pequeñas están muchas aún sin cobrar).

Concluyó el informador diciendo que había decidido, desde su retirada del Sahara, adoptar una de

«francotirador» para clarificar este proceso, y dijo: «Sé que hay intereses y grupos de presión de por

medio, que aún perduran, y que quieren presentar al pueblo del Sahara como el villano de la farsa, cuando

el villano está en esferas más altas.»

En respuesta a las preguntas de los diputados

Viguri: "Frente a la autodeterminación prevalecieron intereses personales"

Después de media hora de descanso de la primera sesión, el coronel Rodríguez de Viguri volvió al estrado

para responder a las preguntas que le habían sido formuladas por los grupos parlamentarios de UCD,

Socialista y Socialistas de Cataluña y Comunistas.

He aquí a continuación las preguntas y respuestas más significativas.

José Ramón Lasuén (UCD). ¿Tenía conciencia de que uno de los objetivos de la presencia española en el

Sahara ha sido el de garantizar la seguridad política, económica y social de Canarias? Rodríguez de

Viguri: Sí. Los problemas de geopolítica siempre los tuve presentes, y en ellos la idea de que la defensa

de una costa está siempre en la costa de enfrente. Hoy la situación es distinta y hemos perdido presencia

física y moral en el territorio.

Luis Yáñez (PSOE): ¿Cree que existe una relación causa-efecto entre la descolonización del Sahara y la

situación actual de Canarias? R. de V.: Sí, hay relación entre un tema y otro.

José Ramón Lasuén (UCD): ¿No hubiera sido una solución práctica la de un proceso de

autodeterminación progresivo? R. de V.: Sí. La opinión está avalada por un documento del servicio de

información militar en el que se decía que con el proceso de autodeterminación se habían podido

conseguir importantes éxitos, pero prevalecieron intereses y privilegios personales.

Luis Yáñez (PSOE): ¿Tiene usted información sobre posibles sobornos?

R. de V.: No conozco casos concretos de sobornos, pero he visto panfletos que hablan de ello de la

Asociación de Amigos del Sahara. En ellos no están todos los que son, y algunos que no son pueden estar.

Si no hubo sobornos en metálico sí los hubo honoríficos. En la conmemoración marroquí del primer año

de la marcha verde se impusieron a varios oficiales españoles condecoraciones alauitas. Que yo sepa

nadie las ha devuelto. José Ramón Lasuén (UCD): ¿Garantiza el acuerdo de Madrid el equilibrio de

intereses del Sahara y Canarias?

R. de V.: No. En manera alguna. El acuerdo pesquero recientemente aprobado lo demuestra.» Luís Yáñez

(PSOE): ¿Qué participación tuvo la Presidencia del Gobierno en la huida del presidente de la Yemaa a

Marruecos? R. de V.: Fui testigo de lo sucedido en una cena cerca de la Presidencia del Gobierno.

Estuvieron presentes un potente comerciante y un funcionario de la Presidencia. Allí se me dijo que

convenía que El Jatri pasara a Marruecos para suavizar las posibles consecuencias para los saharauis de la

entrega del territorio. Se hizo antes de lo que yo pensaba.

Otras preguntas

En respuestas a preguntas de los diputados socialistas Alonso Puerta y Lujan, Rodríguez de Viguri

declaró lo siguiente:

— «A la cabeza de la marcha verde iban banderas de Estados Unidos, como lo revelaron fotografías

hechas desde helicópteros.

— Sobre la implicación de algún miembro de la familia Franco, puedo decir que el señor Miguel Juste —

encargado de cuidar el libro de Franco Salgado Araújo— me visitó en el Sahara para tratar de

convencerme de que me convirtiera en promarroquí.

— No comprendo el acuerdo pesquero cuando los protocolos del acuerdo de Madrid eran mucho

mejores.

— Sé que Alfonso Fierro intervenía en los temas del Sahara,

aunque se presentaba siempre como empresario privado.

— El Frente Polisario es el único representante saharaui.

— Existieron siempre presiones y existen. Soy víctima de estos grupos de presión. En la actualidad tengo

en la espalda dos procesos de la jurisdicción militar por mi posición favorable al pueblo saharaui. ¿Dónde

está la libertad de expresión y de opinión? El vicepresidente segundo del Gobierno dijo en México que el

Ejército era la avanzadilla de la democracia. ¡Y eso que ahora estoy retirado!»

 

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