Autor: Míguez, Alberto. 
   Argelia negocia una salida honorable del conflicto Saharaui     
 
 Ya.    02/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ARGELIA NEGOCIA UNA "SALIDA HONORABLE" DEL CONFLICTO SAHARAUI

Rabat

(De nuestro enviado especial.)

No menos de cuatro "planes de paz" para el Sahara fueron propuestos a las "partes interesadas"

(Marruecos, Argelia y Mauritana) en los últimos meses. Primero fue Burguiba, el mítico líder tunecino,

que intentó mediar entre los hermanos-enemigos y vecinos de Argel y Rabat. Después, Arabia Saudí, para

quien el problema podría resolverse inedia n t e subvenciones, créditos e indemnizaciones sobre todo para

Argelia.

El Gadafi, cuya enemistad con el Rey Hassan era famosa, parece haber cambiado últimamente de opinión

y, tras haber apoyado con armas y dinero al Frente Polisario, se decidió a intervenir también en el

avispero sahariano, proponiendo una Federación Árabe-Magrebí en la que la antigua colonia española

sería un país más.

Por último, Leopoldo Sedar Senghor, Presidente del Senegal. propuso también un nuevo plan que se

basaría en la autodeterminación y en la federación posterior de las entidades o entidad que podrían salir

de la prueba.

Aun reconociendo la buena voluntad de Burguiba, Gadafi, Senghor y el Rey de Arabia, Marruecos ha

rechazado o, al menos, no ha tomado en consideración ninguno de estos planes. Lo mismo ha hecho el

Frente Polisario, con mayor vigor y menos contemplaciones. Las posiciones de Rabat de los guerrilleros

con irreductibles y absolutamente incompatibles. Con una diferencia; Marruecos puede darse el lujo

todavía de seguir en sus trece porque, con sus más y sus menos, controla militarmente la zona del Sahara

que le fue otorgada en el "acuerdo tripartito de Madrid".

La posición del Polisario, que a priori rechaza cualquier compromiso con, los "invasores", podría ser

modificada por la presión de Argelia. Esta posición sin haber cambiado espectacularmente ni en sus

puntos tunda-mentales, parece haberse flexibilizado considerablemente en las últimas semanas. Prueba

evidente de ello fue el moderado y conciliador discurso pronunciado en la Asamblea General de las

Naciones Unidas hace unos días por el canciller Abdelaziz Buteflika. Hay quien asegura que Argelia

negocia en secreto una "salida honorable" al contencioso, con el apoyo de Estados Unidos, cuya política

sobre el Magreb, pese a las consiguientes y arriesgadas, informaciones que se publicaron recientemente,

no ha variado sustancialmente.

En cuanto a las relaciones entre el Frente Polisario y Argelia, aunque sigan siendo de cooperación

estrecha y ayuda, se asegura que algunas iniciativas de los guerrilleros han "comprometido

excesivamente" al régimen de Bumedian. Este sería el caso, por ejemplo, de los secuestros de súbditos

franceses en Zuerat, que han deteriorado súbita y gravemente las siempre difíciles relaciones

franco-argelinas.

Las actividades bélicas del Polisario, se afirma en ciertos ambientes, resultan en este momento

excesivamente "autónomas", sobre todo si la situación se compara con las primeras escaramuzas del año

1976, cuando la ayuda argelina iba mucho más allá del apoyo logístico o estratégico.

Alberto MIGUÉZ

 

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