Autor: ;Fuente Lafuente, Ismael. 
 El ex ministro negoció con el Polisario la liberación de prisioneros españoles. 
 Cortina. El gobierno acordó la salida del Sahara como alternativa política a la organización del referéndum     
 
 El País.    16/03/1978.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Debate en la Comisión de Exteriores del Congreso

El ex ministro negoció con el Polisario la liberación de prisioneros españoles

Cortina: "El Gobierno acordó la salida del Sahara como alternativa política a la organización del

referéndum"

El último informador de la jornada de ayer sobre el proceso descolonizador del Sahara fue el ex ministro

de Asuntos Exteriores, Pedro Cortina Mauri. El diplomático, en una intervención clara y concisa de su

participación en el proceso descolonizador, planteó el tema en los terrenos diplomáticos y geopolíticos sin

entrar en los debates internos del Gobierno o de la situación española.

E1 señor Cortina Mauri reconoció dos hechos importantes que habían permanecido en la sombra: que

mantuvo una entrevista con representantes del Frente Polisario en Argel para conseguir la liberación de

soldados prisioneros españoles el 9 de septiembre de 1975 y que el 8 de noviembre de ese mismo año el

Gobierno acordó la transmisión de su administración y la salida unilateral del territorio como alternativa

política a la organización por España del referéndum en el Sahara.

Estos son los dos puntos clave de la información del señor Cortina Mauri, quien comenzó insistiendo en

la incidencia geopolítica en el proceso descolonizador, con cita a la Liga Árabe, conflicto del Próximo

Oriente, intrigas y contradicciones de los países limítrofes al Sahara y alusiones indirectas a las grandes

potencias. El señor Cortina destacó también la inestabilidad y la violencia que se instaló en el territorio

con atentados y ataques tanto de saharauis manipulados como de saharauis independentistas, y las

dificultades surgidas en el seno de las Naciones Unidas, donde, a su juicio, no se actuó con rapidez y

eficacia para colaborar con España en el proceso descolonizador.

El ex ministro se refirió paso a paso a los acontecimientos esenciales del proceso: declaraciones de

España, discursos de Hassan, Tribunal de La Haya, retraso de la autodeterminación a petición de la ONU,

declaración del dictamen del Tribunal de La Haya y simultáneo anuncio de la marcha verde, debates del

Consejo de Seguridad y últimas propuestas del secretario general de las Naciones Unidas, Waldheim. A

partir de aquí, el ministro, que califica este proceso como accidentado y forzado a la vez, reconoce que el

8 de noviembre el Consejo de Ministros español acuerda cambiar su postura política y promover una

retirada unilateral del Sahara negociando con las potencias vecinas el abandono de la administración del

territorio.

Añade que las negociaciones comienzan desde el 24 de octubre al 13 de noviembre hasta el comienzo

de la marcha verde, así como que las misiones de los señores Solís y Carro estaban encaminadas a

reconducir la negociación: Solís antes de la marcha y Carro después, para pararla.

Por otro lado, reconoce la existencia del plan del secretario general de las Naciones Unidas para hacerse

cargo del territorio, pero lo califica de tardío e inoperante.

Cortina Mauri declaró que no hubo fricciones ni doble actuación política entre los Ministerios de Asuntos

Exteriores y el de la Presidencia. Y además explicó por primera vez su negociación con el Polisario en

Argel el 9 de noviembre, recordando que el Polisario exigió su reconocimiento al Gobierno español para

soltar a los prisioneros que tenía en su poder y que él consiguió la liberación de los prisioneros al

convencer al Polisario de que ese reconocimiento supondría prejuzgar la autodeterminación del Sahara y

provocar tensiones irreparables en la zona.

Por último, el señor Cortina intentó justificar los acuerdos de Madrid como la continuidad de la posición

española en la defensa de la autodeterminación saharaui, a través de la declaración que se refiere al

pronunciamiento de la Yemaa, de las posteriores declaraciones ante las Naciones Unidas y marcando

diferencias en lo que en los acuerdos de Madrid se refiere a la administración del territorio. Cortina

concluyó diciendo que el problema era ahora de las potencias administradoras. Ello no convenció a la sala

y algún diputado dijo: «El problema, o como se le llame, lo regaló España a Marruecos y Mauritania.»

 

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