Autor: Masini, Aglae. 
 Frente a las costas del Sahara. 
 Tres españoles, secuestrados     
 
 Pueblo.    15/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

FRENTE A LAS COSTAS DEL SAHARA

Tres españoles, secuestrados

• Una lancha sin identificar aborda a un pesquero de Las Palmas, tras disparar 57 tiros de ametralladora y

dos cohetes de "bazooka"

• Desactivada una bomba dejada a bordo por los asaltantes

• El Gobierno envía un navío de guerra a la zona

LAS PALMAS (PUEBLO, por Aglae MASSINI) .—Insólito ha sido el ataqué al pesquero español «Saa»

frente a las costas del Sahara. Dos marineros canarios y otro gallego han sido secuestrados en el ataque,

realizado por tres hombres con traje de goma en una balsa neumática.

El pesquero español ametrallado en la noche del domingo por una embarcación desconocida pertenece a

la firma Pescanova, con base en Las Palmas, y fue atacado a unas diez millas del Sahara, según la

posición 24º 40´, cerca de la línea divisoria entre Marruecos y Mauritania.

El ataque por sorpresa, realizado desde una pequeña balsa neumática, duró tres cuartos de hora y sembró

el terror en la tripulación, que tuvo que echarse al suelo para evitar ser herida.

Mientras disparaban contra ellos cincuenta y siete tiros de metralleta, que hacían impacto en el barco, dos

cohetes de «bazooka» producían grandes boquetes.

La suerte les acompañó y no hubo heridos entre la tripulación, pero en medio de la confusión fueron

secuestrados por el comando atacante el primer mecánico de a bordo, natural de Pontevedra, de cuarenta

y dos años de edad, casado y con dos hijos, llamado Andrés Miranda González; el cocinero, Marcos

Figueroa Carballo, casado, de cuarenta y un años, con ocho hijos y natural de Arrecife, y el marinero

Isidro Gutiérrez Ojeda, soltero, domiciliado en Las Palmas y natural de San Nicolás de Tolentino.

El buque factoría «Lugo», que se encontraba algo más alejado de la costa, pero lo suficientemente cerca

del barco «Saa» para presenciar el ataque, fue el primero en auxiliar a la tripulación. Logró que uno de

sus hombres-rana, gracias a su pericia, pudiera retirar una mina que dejaran los atacantes a bordo del

«Saa», se supone que con la intención de hacer explotar el barco.

Causa asombro el hecho de que el ataque fuera realizado tan lejos de la costa por una balsa neumática tan

bien equipada para esta operación de ataque. Se comenta que se utilizaron focos durante la operación. Fue

mientras se llevaban a los españoles, cuando pusieron con mucha habilidad una mina en el interior del

barco.

Ningún comunicado se ha recibido hasta ahora reivindicando el atentado, pero caben dos posibilidades:

primero, un ataque del Polisario, y, segundo, una maniobra para cortar el brote de simpatía que este

movimiento está produciendo entre la población de las islas.

Como antecedentes, cabe destacar el ataque realizado al «Pinzales». también de la empresa Pescanova, el

6 de abril pasado, y que fuera reivindicado por el Frente Polisário, argumentando que España

proporcionaba armas a Marruecos y Mauritania y acusando a los españoles de ir contra los derechos

saharauis de soberanía.

Por otra parte, también tenemos como antecedente el ataque realizado, en febrero de 1976, contra el barco

«Eva Mari» por un patrulla, posiblemente marroquí, que capturó a dos tripulantes de1 pesquero. Estos

eran de origen saharaui, pero poseían carnet de identidad español. El atentado tuvo lugar casualmente

entre el cabo de Leven y Peña Grande, en el mismo lugar donde ha sido atacado el «Saa».

La Agrupación de Empresarios de Pesca ha enviado, con carácter urgente, un telegrama al Rey y al

Gobierno para pedir que, por vía diplomática, se logre descubrir el paradero de los tres tripulantes del

«Saa» y se decida rápidamente establecer una protección adecuada en el banco canario saharaui. La

respuesta del Gobierno ha sido enviar un barco de guerra de la Armada española, con el fin de proteger a

las embarcaciones que faenan, en aquellas aguas, iniciando urgentes gestiones para descubrir el paradero

de los secuestrados.

• MANIFESTACIONES PRO POLISARIO

Extraña coincidencia. A la misma hora en que se perpetraba, frente a las costas del Sahara, el

ametrallamiento contra el barco pesquero «Saa», se realizaba, en todas las islas, una serie de mani-

festaciones en so1idaridad con el pueblo saharaui.

En la noche del domingo, una caravana de cincuenta coches recorrió las calles de Tenerife haciendo sonar

sus claxons, e informando de su apoyo a los saharauis, a través de varios megáfonos, durante todo el largo

recorrido.

En la ciudad universitaria de La Laguna, fueron aplaudidos por grandes concentraciones de estudiantes,

que se unieron a los coches a pesar de la prohibición oficial para estos actos.

En el día de ayer, cuando aún sólo circulaban rumores del atentado contra el «Saa», y con motivo del

segundo aniversario del pacto tripartito, y pese a haber sido también prohibida por las autoridades, se

realizó una gran concentración en la plaza de España, con la presencia de más de un millar de personas

que, con gritos favorables al Polisario y al Sahara libre, fueron apoyados por el representante del Partido

Comunista, quien pronunció una breve alocución a] respecto, condenando la firma del acuerdo tripartito

de Madrid, entre los Gobiernos de España, Marruecos v Mauritania, así como la injerencia francesa en el

problema saharaui.

Más tarde, también en Las Palmas de Gran Canaria, tuvo lugar otra gran manifestación, con centenares de

personas que pedían a gritos la independencia del Sahara, sin que, a pesar de la prohibición gubernativa,

se hicieran presentes las fuerzas del orden público.

Estas manifestaciones fueron convocadas por partidos y centrales sindicales de izquierda, que siguen

apoyando en Canarias en todo momento no sólo la independencia del Sahara, sino la acción del Frente

Polisario.

Las últimas declaraciones del Rey Hassán de Marruecos, acusando a Canarias de no tener clara

conciencia de su situación e ir en apoyo de países que. como Argelia, sostienen la africanidad de las islas,

no parece haber hecho mella en estos espíritus independentistas.

El misterioso ataque contra el barco pesquero «Saa» y el secuestro de tres de sus tripulantes cobra así una

importancia decisiva en el conflicto según pueda precisarse con claridad el origen y los instigadores de

esta operación de comandos.

 

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