Autor: Amestoy, S.. 
 El Planeta 77. 
 Una respuesta de Semprún a Carrillo     
 
 Pueblo.    17/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL PLANETA 77

UNA RESPUESTA DE SEMPRÚN A CARRILLO

BARCELONA. (PUEBLO, de nuestro enviado especial. Santos AMESTOY.) Curiosa madeja de

seudónimos en el fallo del Planeta 1977. Juan García ocultaba la identidad de Jorge Semprún. El título de

su novela «Testimonio» también camuflaba un verdadero título: «Historia de Federico Sánchez», nombre

propio que, seudónimo a su vez, hubiera dado demasiadas pistas.

En efecto, Federico Sánchez había sido el nombre en la clandestinidad de Semprún cuando, militante en

el PCE y miembro de su comité ejecutivo, viajaba a España clandestinamente. Las señas de aquella falsa

"identidad son de sobra conocidas, porque Semprún o Sánchez fue expulsado, junto con Fernando

Claudín, del PCE en 1964. Claudín y Semprún no eran unos militantes cualesquiera: hablan, nada menos,

sentado las bases teóricas para un cambio de estrategia del Partido Comunista, que posteriormente,

asimilada por Santiago Carrillo, se convertiria en lo que hoy se conoce con el curioso nombre de

«eurocomunismo».

La historia de Federico Sánchez ha sido escrita, según nos confesara el propio autor, a causa de la

despectiva opinión que Carrillo vertiera sobre la personalidad política del autor en el libro-entrevista del

secretario general del PCE, redactado por Regis Debrais y Max Gallo, «Demain l´Espagne». El libro, por

tanto, promete ser sabroso, máxime cuando la expulsión de Semprún y de Claudín marcó un hito en la

historia reciente del Partido Comunista de España, acontecimiento que para muchos comunistas supuso

un duro golpe en la conciencia, a la vez que levantó dudas en torno a la figura de Santiago Carrillo.

Nos explicó Semprún que la postura por la cual conoció la expulsión se basaba sobre los siguientes tres

puntos. En primer lugar, un análisis de la realidad española que asumía las transformaciones

socioeconómicas habidas en las últimas décadas. En segundo lugar, figuraba la propuesta de un decidido

distanciamiento de la URSS. Finalmente, consideraban cuestiones internas de organización, tales como la

importantísima del centralismo democrático. Concluyó que posteriormente Carrillo se ha apropiado de

manera oportunista y pragmática de estos tres puntos. Ello le lleva a pensar que no es correcto decir que

las tesis de Semprún-Claudín estén en el fundamento teórico del eurocomunismo, ya que el oportunismo

que le atribuye a Carrillo las desvirtuó. Hizo hincapié, asimismo, en la perpetuación de los modos

autoritarios en el seno del PCE. Ante los periodistas que asistíamos a la rueda de Prensa, posterior al fallo,

señaló la soledad absoluta de Carrillo en la dirección. Recordó que en sus tiempos había otras

personalidades intelectuales e históricas que prestaban opinión a las altas esferas del partido. No sin

ironía, puso de relieve cómo actualmente los únicos aportes externos al omnímodo pensamiento de

Carrillo son las de Comín en lo religioso y Tamames en lo económico. Al fallo del sábado ha bordeado el

escándalo. En primer lugar fue la acusación de Eduardo Chamorro, quien afirmó que, entrevistado por él,

Semprún vino a anunciarle la próxima aparición de su libro «Historia de Federico Sánchez» —que

posponía a las elecciones para no perjudicar a nadie— en Seix Barral y no en Planeta.

La cuestión resultó de menor cuantía al lado de la indignación de Manuel Barrios, primer finalista

exaequo junto con Palomino, premiados ambos con medio millón de pesetas. Barrios acusa a Lara, el

editor, de haberle ofrecido medio millón por no ganar y de haberle opuesto las condiciones de las bases

cuando el escritor sevillano respondió a aquella supuesta oferta tratando de retirar su novela del concurso.

Por su parte, la editorial Planeta amenaza con llevar el asunto a los tribunales si Barrios no rectifica sus

declaraciones.

Es ya tradicional que muchos de los premios Planeta ensalcen un libro de gran venta y dejen en 1a final,

con un premio de consolación, el libro de algún verdadero escritor. Sin embargo, en este caso el libro

ganador reúne las dos condiciones de un autor de primera fila y de estar destinado a la gran venta.

Semprún es premio Formentor, premio Fémina en Francia, excelente ensayista y autor de guiones de

excepcionales películas histórico-críticas. Nadie en Francia ha olvidado aquella cinta suya «La guerre est

fini».

 

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