Autor: Bardón, Luis S. . 
 Ante la fiesta del Partido Comunista. 
 Marcos Ana: «Estoy en contra de la cultura panfletaria»     
 
 Informaciones.    11/10/1977.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

ANTE LA FIESTA DEL PARTIDO COMUNISTA

MARCOS ANA: «ESTOY EN CONTRA DE LA CULTURA PANFLETARIA»

MADRID, 11 (INFORMACIONES, por Luis S. BARDON).

UN 30 por 100 de los actos a celebrar en la fiesta que el Partido Comunista de España llevará a cabo los

próximos 15 y 16 en el recinto de la Feria del Campo serán de signo cultural".

Debates culturales a cargo de competentes oradores, representaciones teatrales ("TEI", "Mediodía", "La

Ribera"...), dos salas de cine que estarán en constante funcionamiento, exposición de libros, tanto de

producción nacional como extranjera, y otros mil actos más traen a la actualidad el tan debatido tema de

la utilidad de la cultura y su manipulación a manos de una ideología política.

¿Pone, en este caso concreto, el Partido Comunista la cultura al servicio de la política? "Más que utilizarla

para la política, lo que hace el partido es elevarla para que el pueblo culturizado sirva no a los intereses de

la política, sino a los intereses de su propia emancipación social", contestó a INFORMACIONES el poeta

Marcos Ana, encargado de la organización cultural en esta ocasión.

"La cultura —añadió— forma parte de la civilización y de la vida, y el comunista que lucha por esto

entiende que la cultura es un elemento a desarrollar. A nosotros nos interesa la cultura por dos razones:

primero, porque constituye un patrimonio y un valor para el ser humano; segundo, porque es un medio de

mentalizar a las masas y de hacerlas felices."

Piensa que tiene unos valores universales, independientes del momento y ámbitos sociales y políticos.

"Nosotros, por ejemplo, no estamos de acuerdo con la última pintura aparecida en la Unión Soviética,

manipulada para hacer cierto tipo de propaganda. Lo único preocupante para nosotros es cómo hacer que

el público acceda a ella sin que tengamos que prostituirla, porque se trata no de que baje el pueblo, sino

de que se eleve a través de la cultura. No nos servimos de ella en el sentido estrecho de la política."

"Todo en la vida —siguió diciendo Marcos Ana— tiene un costado por donde se siente más cerca el

latido de las cosas, y creo que el valor del artista es sorprender la realidad por ese ángulo, descubrir los

valores de una determinada situación y tipificarlos. En este sentido estoy en contra de la cultura

panfletaria. Creo que no es útil y rebaja el nivel de las masas."

POESÍA POPULAR, POESÍA BURGUESA

No está de acuerdo en que uno quiera incorporar una idea política a la poesía, que es cuando sale el

panfleto. "Lo más grande es lo que se escapa del tiempo y del espacio. Yo he hecho en la cárcel poemas

que tenían un valor utilitario, que servían para apoyar una reivindicación determinada, pero se olvidan

una vez que cumplen su misión. Pero hay poemas imperecederos que son los que surgen ante la

adversidad, ante la injusticia, que suponen en último término un anhelo de libertad.

Pienso que hay una poesía burguesa, como la hay popular. Cada persona escribe en correspondencia a la

visión que tiene de las cosas, pero no creo que se haga una poesía alejada de los problemas humanos y de

las clases. No creo en una poesía abstracta, olvidada de las cosas y del mundo."

Ve una incontenible y positiva contradicción en la sociedad capitalista: aunque está guiada por el

principio de la máxima ganancia, la técnica produce elementos que contradice el propio poder del capital,

a pesar de que se den manipulados. "Así, la misma televisión, con toda la carga incompetente, es un

elemento de la cultura moderna y de la comunicación de masas."

"En una sociedad más justa —termina—, la cultura llegará al pueblo. No sólo para que despierte y

comprenda su destino, sino porque posee un valor de goce, de satisfacción, y esto las masas ya lo están

entendiendo."

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