Santiago Carrillo: "Que se nos respete como somos y pensamos"     
 
 Ya.    05/11/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

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EXTRANJERO

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SANTIAGO CARRILLO: "QUE SE NOS respete como somos y pensamos"

La delegación del Partido Comunista de España regresó ayer anticipadamente de Moscú • Carrillo

considera que su partido ha cumplido con su deber de solidaridad e independencia • "Ni el PCE ni el

Gobierno español van a dar pie a que las relaciones con la URSS se deterioren", afirmó el dirigente

comunista español

"No pensamos romper con nadie, con ningún partido obrero democrático. Nos proponemos mantener esas

relaciones a condición de que se nos respete como somos y pensamos", dijo ayer el secretario general del

Partido Comunista de España, Santiago Carrillo, a su llegada al aeropuerto de Barajas, a su regreso

anticipado de Moscú, donde no se le permitió intervenir en el Kremlin en la sesión solemne de los actos

conmemorativos de la Revolución de octubre de 1917. Volvió acompañado de Ramón Tamames, Pilar

Braba, Rafael Alberti y Antoni Gutiérrez. Como ya hemos informado, el presidente del PCE, Dolores

Ibarruri, permanecerá una semana más en Moscú por motivos personales.

Abordado por los periodistas y arrastrado a un rincón de una sala de la nueva terminal internacional del

aeropuerto de Barajas —el PCE no quiso utilizar la sala de prensa del aeropuerto que se le había

ofrecido—Santiago Carrillo explicó que durante la visita a Madrid de los señores Pertsov y Zuev se les

informó de que una delegación del PCE, y concretamente él, intervendría en la sesión solemne de los

pasados días 2 y 3. Se les pidió que preparasen un saludo de cinco a siete folios para leerlo ante el Soviet

Supremo. Así se hizo y el discurso fue entregado a la llegada a Moscú el día 2, al anochecer, con el fin de

facilitar la traducción a las lenguas de cada país.

Según informó el secretario general del PCE en la sesión de anteayer intervino mucha gente en

representación de los partidos comunistas de muchos países y fue levantada sin que se le concediera la

palabra. Posteriormente, y casi al pie del avión que les traería de nuevo a Madrid, un secretario del comité

central del Partido Comunista de la Unión Soviética fue el encargado de comunicar al dirigente comunista

español que podía ir a hablar por provincias de la Unión Soviética, a lo que Carrillo se negó por

considerar que a lo que él había viajado a Moscú era a hablar como los dirigentes de otros muchos

partidos, y "no puedo hacer giras—dijo—que ni siquiera tengo tiempo de hacer por las provincias

españolas".

"Queda claro—dijo también Carrillo—que el PCE ha mostrado su solidaridad con la Revolución de

Octubre, que era lo que nos proponíamos, y queda claro que el PCE es independiente, que se debe a la

clase obrera, al pueblo y a España." Insistió en que no ha sido un fracaso por cuanto considera haber

cumplido con su deber de solidaridad, de independencia, "y nuestros camaradas verán que cumpliremos

con nuestro deber de partido".

"Íbamos a honrar la Revolución de Octubre"

Interrogado sobre el contenido de la breve intervención que iba a protagonizar en el Kremlin, el secretario

general del Partido Comunista de España afirmó: "Lo que iba a decir no podía molestarles mucho, íbamos

a honrar e1 patrimonio nuestro y de ellos, la Revolución de Octubre, patrimonio de todas las fuerzas

progresistas. Saludábamos el papel y la lucha del pueblo soviético y explicábamos nuestra concepción del

socialismo, de la libertad, de la independencia y del pluralismo científico y filosófico."

Sobre las razones que los comunistas soviéticos tuvieron para no dejarle hablar, Carrillo manifestó que,

dejando volar su imaginación, es a lo mejor que todavía no han retirado los ataques de "Tiempos

Nuevos", no les gusta que vaya a los Estados Unidos o les gustaría un PCE más dócil. El secretario

general del PCE encuentra difícil interpretar y esclarecer el hecho de que Berlinguer se entrevistase

incluso con Leónidas Breznev. "Es posible—dijo—que sea porque Berlinguer esté más cerca del

Gobierno que yo." Confirmó también que no se ha entrevistado con ningún dirigente comunista soviético,

salvo en el aeropuerto, a nivel, como hemos dicho antes, de secretario del Comité Central del PCUS.

Anunció que la próxima semana se entrevistará con el secretario general del PCI en Roma.

Sobre la posibilidad de que los hechos acaecidos en Moscú se inscriban dentro de una maniobra del PCE

encaminada a aumentar su prestigio, con el fin de atraerse a parte del electorado español, y ante la

insinuación, por parte de un periodista, de que podía tratarse de una manipulación de los comunistas

españoles, Carrillo, tajante e irónico, señaló: "Soy un tío tan grande, que puedo manipular a Breznev, a

Carter, al Departamento de Estado...". Para él, hablar de estos y parecidos hechos como inmersos en una

determinada estrategia política no deja de ser una solemne tontería.

Diría después Santiago Carrillo que no ha habido en Moscú actos de solidaridad con el PCE porque "no

ha habido ocasión. Lo que sí hubo, a su entender, fue división de opiniones entre los dirigentes soviéticos

que hasta el último momento no sabían si el secretario general del PCE iba a hablar o no. Afirmaría que lo

único claro es que, con su actitud, algunos dirigentes soviéticos han querido mostrar su irritación con el

PCE simplemente.

El PCE, más allá que ninguno

Finalmente, volvió a insistir en, que el PCE ha ido un poco más lejos que otros partidos de la órbita

"eurocomunista" y apuntó que la línea de su partido ha sido defendida en Moscú y naturalmente seguirá

siendo defendida en España. Concluyó diciendo que ni el PCE ni el Gobierno español van a dar pie para

que las relaciones con la URSS se deterioren, sino que, por el contrarió van a ser favorecidas, por cuanto,

sobre todo en el terreno económico, nos interesan sobremanera.

Como colofón a esta improvisada rueda de prensa fue abordada la reacción del presidente del Gobierno

español, Adolfo Suárez, en su reciente encuentro con el canciller alemán, Helmut Schmidt, quien

irónicamente recordó al primer mandatario español que en el Parlamento alemán no hay comunistas, a lo

que Suárez replicó que en el español están todos los que han sido elegidos por el pueblo, por lo cual

"todos ellos son bienvenidos". La actitud de Adolfo Suárez fue calificada por Santiago Carrillo de patriota

y democrática. "Pienso que Suárez—dijo—se ha comportado como español y demócrata. Schmidt quiso

darle una lección y ha sido él el aleccionado."

 

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