Autor: Domenech, Jordi. 
 Aunque no habrá dimisiones. 
 Expectación ante la reunión del Comité Central del P.S.U.C.     
 
 ABC.    08/04/1978.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC

SÁBADO, 8 DE ABRIL DE 197?

AUNQUE NO HABRÁ DIMISIONES

EXPECTACIÓN ANTE LA REUNIÓN DEL COMITÉ CENTRAL DEL P. S. U. C.

Jordi Pujol, dispuesto a apoyar la línea política del Gobierno

Barcelona, 7. (De nuestro corresponsal, por teléfono.) La crisis abierta en el seno del partido de los

comunistas catalanes, tras la derrota en su última conferencia de la propuesta que había sido previamente

asumida por su Comité Ejecutivo y que precisamente no prosperó por los votos negativos de algunos de

sus miembros, de eliminar el término leninismo en los estatutos del Partido Comunista de España está

alcanzando, día a día, una mayor escisión y ha suscitado todo tipo de rumores y especulaciones. Hasta el

extremo que esta mañana un rotativo barcelonés publicaba la noticia de que el presidente y secretario

general del P.S.U.C. señores López Raimundo y Gutiérrez Díaz, respectivamente, habían puesto sus

cargos a disposición del Comité Central de su partido.

Sin embargo, y puesto en contacto con círculos muy próximos a la dirección de este colectivo, y

especialmente vinculados con su secretarlo general, se me ha desmentido de forma categórica y rotunda

este extremo. Y ello, tanto porque no es éste el ánimo y la voluntad de los interesados como porque según

señalan los estatutos del P.S.U.C. la dimisión del cargo de presidente y secretario general sólo se puede

presentar en un Congreso extraordinario.

PUBLICA AUTOCRÍTICA.—En este tema, que sin duda alguna tiene una gran importancia ya no sólo

para los comunistas, sino para el conjunto de las fuerzas políticas catalanas —no se olvide el buen

resultado electoral del P.S.U.C. el pasado 15 de junio y la indudable incidencia que tiene en los sectores

culturales y sociales catalanes—, es preciso para comprenderlo con exactitud acercarse al mismo desde la

lógica y práctica política comunista, por lo que parece ocioso afirmar que todo va a resolverse sin gestos

espectaculares ni dimisiones masivas. Lo lógico, apreciación en la que coinciden círculos próximos a la

dirección del P.S.U.C., es que el contencioso quede cerrado en la reunión que mañana y pasado mañana

celebrará el Comité Central, compuesto por 116 miembros. Sesión de trabajo que tendrá como objetivo

prioritario estudiar y analizar el desarrollo de la conferencia del partido que ha originado el conflicto y

sobre todo la explicación del porqué varios miembros del Comité Ejecutivo rompieron el centralismo

democrático al votar en contra de una decisión que ya había sido adoptada anteriormente por este

organismo.

También se va a plantear, y de ahí pueden derivarse los improbables acontecimientos, si es conveniente o

no el abandono del término leninismo, es decir, si la mayoría de los miembros del Comité Central, en

donde están representadas las diversas tendencias, aunque no se reconozcan oficialmente, políticas, los

diferentes sectores sociales, están o no por la permanencia del leninismo. Entonces, y si en el debate a

celebrar el sábado y el domingo resultara que los partidarios de la primera opción son mayoría en el seno

del Comité Central y siempre según fuentes próximas a la dirección, deberá producirse una fuerte

repercusión política e incluso organizativa, ya que ello demostraría que los actuales dirigentes, y de forma

espacial el presidente y el secretario general, habrían perdido la confianza y por lo tanto deberían poner su

cargo a disposición del Comité Central. Circunstancia ésta que suscitaría la convocatoria urgente de un

Congreso extraordinario.

PUJOL. CADA VEZ MÁS PRÓXIMO AL GOBIERNO.—Otro tema que ha tenido una evidente

repercusión en la vida política catalana ha sido la intervención de ayer en el pleno del Congreso del líder

de Convergencia Democrática de Cataluña, señor Pujol, intervención que en amplios sectores se ha

interpretado como un ofrecimiento de la minoría catalana para formar parte del Gobierno. En este sentido

el señor Pujol me ha manifestado: «Nosotros no hemos pedido entrar en el Gobierno ni tampoco nadie

nos lo ha solicitado. Lo que sí estamos dispuestos a hacer y ya hacemos es dar soporte a este Gobierno

para que siga con la actual política que creemos lleva un modelo de sociedad parecida a la que nosotros

propugnamos, es decir, a un modelo alemán y ya dejé muy claro ayer que no queríamos ir más lejos de

ello. Otra cosa es que critiquemos aspectos concretos de su actuación, pero consideramos que con la

aplicación plena de los Pactos de la Moncloa se puede conseguir buena parte de los objetivos que

perseguimos siempre que se respete y trate acertadamente el tema de la autonomía. De todas formas no se

puede silenciar que nosotros no decimos, como ayer dijo don Felipe González, que éste es el mejor

Gobierno que podemos tener, pero sí que estamos decididos a darle nuestro soporte. En cuanto a que si

aceptaríamos entrar en el Gobierno si esto nos fuera propuesto formalmente, pues mire, le diré que esto

no es esencial, que lo primordial es el acuerdo político. No tenemos ningún interés en entrar en el

Gobierno. Sin embargo, también está claro que no nos oponemos a esta posibilidad por principio», frases

éstas que demuestran una vez más, y como ya indiqué en crónica anterior, la buena disposición en estos

momentos de Convergencia Democrática de Cataluña de entrar a formar parte del Gobierno en el caso de

que así se lo solicitara el presidente Suárez.

LÓPEZ RODO, POLÉMICO.—Por último, hay que hacer especial referencia a la repercusión que ha

tenido 1a publicación esta mañana en «La Vanguardia» de un artículo de don Laureano López Rodó,

titulado «¿Vuelven los comités de control de las empresas?», en el que critica duramente el proyecto de

ley de acción sindical en la empresa y en el que señala un claro paralelismo entre los comités de empresa

que se crearían de aprobarse el citado proyecto con los comités de control que se crearon en la última

guerra civil. Asimismo, y ahí radica la perspectiva política del asunto, el señor López Rodó hace culpable

directamente de esta redacción a los miembros en la ponencia representantes de Unión de Centro

Democrático, señalando textualmente: «Los que votaron a la U.C.D. ¿sabían que se pronunciaban por una

economía autogestionaria como la enseñada sin éxito en los países socialistas más radicalizados»? La

reacción de Unión de Centro Democrático de Cataluña ha sido rápida e inmediata, haciendo público un

comunicado en el que, entre otras cosas, señala que este partido sólo es responsable del texto que el

Gobierno envió a las Cortes y al que sólo se opusieron algunos portavoces de la izquierda.—Jordi

DOMENECH.

 

< Volver