Primeras impresiones sobre el informe de Carrillo     
 
 El País.    20/04/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Primeras impresiones sobre el informe de Carrillo

El informe del Comité Central, que fue leído por la mañana por el secretario general del

PCE, Santiago Carrillo, fue objeto por la tarde de debate a puerta cerrada en las distintas

delegaciones que asisten al congreso. Según las primeras impresiones recogidas por EL

PAÍS, fundamentalmente entre miembros de las delegaciones de Madrid y Barcelona,

existe un marcado consenso en cuanto a las líneas maestras del informe, aunque

determinados aspectos han sido objeto de polémica.

Entre éstos figuran el párrafo final del informe, en el que Santiago Carrillo hizo una

serie de consideraciones personales, excesiva dureza en las alusiones al PSOE y

desafortunada formulación del párrafo en el que se afirma que la dirección del partido

pudo no acceder a la democratización del mismo. Posturas, al parecer, minoritarias se

mostraban en desacuerdo con la formulación ideológica del eurocomunismo, a su juicio

poco profunda, y con la falta de un auténtico análisis de la historia del partido.

En la delegación de Madrid se prestó especial atención también a la formulación de la

política municipal y a la necesidad de llegara una mayor cohesión entre la actividad de

las masas y la actividad parlamentaria. En cuanto al tema del PSOE, delegados

madrileños plantearon que los términos empleados por el señor Carrillo habían sido

excesivamente duros, y que la posición del PCE respecto a los socialistas no había

quedado suficientemente explicada. Por el contrario, en términos generales se estimaba

que la renuncia al leninismo había sido mejor recogida que en las tesis.

Se registró también un pequeño debate sobre el párrafo del informe del Comité Central

en el que se alude al presidente Suárez y se recoge elogiosamente su comportamiento

con el PCE. El señor Tejero, en una intervención calificada de brillante por otros

delegados, defendió el párrafo mencionado por considerar que había que rechazar la

mística de que todo se había conseguido gracias a las movilizaciones en la calle y

reconocer que la derecha civilizada había actuado inteligentemente en la legalización

del Partido Comunista de España.

En cuanto a la discusión del informe en la delegación de Cataluña, se dio un acuerdo

general sobre los puntos fundamentales. Según fuentes de la delegación, incluso

miembros que habían votado contra el proyecto de la tesis 15 hicieron referencia al

carácter más completo y acertado del discurso en este punto.

Asimismo hubo un alto grado de consenso en las posiciones de los delegados catalanes,

lo que se reflejó en la gran cantidad de intervenciones que se mostraron de acuerdo, a la

vez, con las posiciones sustentadas por Jordi Borja y Serradell, teóricamente

representantes de las posiciones más encontradas entre los comunistas catalanes. Para

cierto sector de los delegados de Cataluña, el informe había pecado de una insuficiente

articulación de las tareas de consolidación de la democracia y de transformación de la

sociedad hacia el socialismo en el sentido de que ambas no son antagónicas. Numerosos

delegados resaltaron el poco relieve dado en el informe a las movilizaciones y

organizaciones sociales, tanto en cuanto a su actuación pasada como en la futura.

También se consideró excesiva la crítica al Partido Socialista y se aludió a la falta de

referencias más detalladas a UCD. También se resaltó la falta de análisis sobre la labor

del partido en los últimos tiempos y, especialmente, en las elecciones pasadas. Respecto

a temas internacionales, algunos delegados catalanes opinaron que se debía haber dado

más importancia a la cuestión de las guerras parciales que provoca el imperialismo

norteamericano. Asimismo, se registró una polémica sobre el carácter socialista o no

socialista de los regímenes del este de Europa. Hubo un acuerdo general en la

conveniencia de que la intervención personal del señor Carrillo quedara más separada

del informe, aunque algunos delegados estimaban que había sido oportuna. Hubo

coincidencia también generalizada en la necesidad de que se dinamice el debate interno

del partido, excluyendo posturas de enfrentamiento. Por último, los delegados catalanes

observaron la falta de profundidad en el análisis del proceso autonómico y en la

exposición de los proyectos del PCE al respecto.

 

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