Autor: Fausto, Gonzalo. 
 Doscientos disidentes en Málaga. 
 Critican a la dirección del PCE     
 
 Pueblo.    29/03/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Doscientos disidentes de Málaga

CRITICAN A LA DIRECCIÓN DEL PCE

Protestan por la forma en que se ha desarrollado la conferencia local

En Oviedo dimite casi todo el comité local

MALAGA. (PUEBLO, por Gonzalo FAUSTO.)—Motivado por la conferencia local de Málaga del

Partido Comunista de España, casi una treintena de militantes de este partido, vecinos de la popular

barriada malagueña de El Palo, se reunieron tras deliberar para redactar un documento en el que hacen

constar su protesta enérgica por la forma en que se ha organizado y desarrollado dicha conferencia. Se

habla de personas señaladas de antemano a dedo, con lo que estiman es una falta total de democracia

interna y, sobre todo, se pone de manifiesto lo que se considera intento de Santiago Carrillo y su Comité

Ejecutivo de apartarse de la doctrina leninista.

Se trata de seis folios fotocopiados, que comienzan planteando el tema así: «Por mucho tiempo hemos

callado nuestras diferencias con la dirección por un erróneo entendimiento por una supuesta unidad del

partido, reduciendo nuestras críticas al ámbito de la organización de base, donde militábamos o al órgano

de dirección con el que pertenecíamos y a comentarios particulares con los camaradas que a cada cual le

eran más afines. También contaba, por qué no decirlo, un cierto temor a las medidas disciplinarias que la

dirección podía tomar y que ésta se encargaba de que tuviéramos siempre muy presente.»

«Más adelante, prosigue la nota, muchos camaradas no han resistido la situación y se han ido del partido

o han pasado a una situación de mínima adherencia, totalmente desmoralizados. Otros hemos creído que

el IX Congreso podía ofrecer la posibilidad de recuperar la identidad del partido, rescatar a todos los

camaradas y reconstruir entre todos la estrategia y la línea, la táctica y los métodos de trabajo

revolucionarios.»

Tras otras consideraciones que hablan de vana ilusión, intereses, influencias, etcétera, se pregunta:

«¿quién viola la legalidad comunista? ¿Quién rompe la continuidad revolucionaria del partido? Hay que

decirlo bien claro de una vez, no somos nosotros los llamados disidentes. ¿Disidentes de qué? Si nos

mantenemos sujetos al manifiesto-programa y a los estatutos que sólo un congreso puede cambiar. Es la

dirección la que se ha situado fuera de la legalidad comunista, la que ha roto la continuidad revolucionaria

del partido y todo ello con unos argumentos oportunistas de derecha que no resisten el más mínimo

análisis teórico de los hechos y que en la practica está llevando a la descomposición del partido, a la

desmovilización de las masas y a derrota tras derrota por más que un juego de palabras se las pretenda

presentar como triunfos.»

Los firmantes del escrito no niegan «que sobre nosotros lloverán las más graves acusaciones, desde

traidores rupturistas e infiltrados, hasta deshonestos y burgueses.»

 

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