Autor: Ramírez, Pedro J.. 
 Club Siglo XXI. Fraga: La Monarquía Constitucional. 
 Someter a referendum el principio monárquico sería una grave equivocación  :   
 Sería importante tomar medidas para evitar los interregnos. 
 ABC.    26/01/1977.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

ABC. MIÉRCOLES 26 DE ENERO DE 1977. PAG. 13.

CLUB SIGLO X

FRAGA: «LA MONARQUÍA CONSTITUCIONAL»

«SOMETER A REFERENDUM EL PRINCIPIO MONÁRQUICO SERIA UNA GRAVE

EQUIVOCACIÓN»

«Sería importante tomar medidas para evitar los interregnos»

Poco antes de pronunciar su conferencia sobre «La Monarquía constitucional» en el Club Siglo XXI,

poco después de ser recibido por el presidente Suárez junto a Cruz Martínez Esteruelas, Manuel Fraga

Iribarne se prestó a esta breve entrevista, interrumpiendo una reunión en la sede de «Alianza Popular».

Tras anunciarme que cuanto tenía que decir sobre la gravedad del momento político lo diría a modo de

prólogo de su conferencia, contestó una por una a mis preguntas sobre el papel de la Corona en el seno de

una sociedad democrática.

-¿Le parece válida la expresión «el Rey reina, pero no gobierna»? ¿Cuál es su concepción del

cometido regio?

-Creo que esa terminología está superada en el sentido de que corresponde a una visión doctrinal del

siglo XIX. Cualquier participación en la vida política tiene que ver con el Gobierno y, por lo tanto, el Rey

reina y gobierna. Lo importante es saber cómo debe reinar y cómo debe gobernar. Yo sostengo el punto

de vista, que ya expuse hace años en el mismo Club Siglo XXI, de que la función principal de la Corona

es encarnar la unidad del Estado y la unidad de la nación

Esto no tiene un carácter puramente simbólico. El Rey, como Jefe que es de las Fuerzas Armadas, las

mantiene unidas por encima de las luchas políticas. Pero yo propongo algo más; separar de una vez la

Administración de la vida política, haciéndola depender del Rey al igual que el Ejército. Es el momento

de dar ese paso: que la Administración sea del Rey al igual que los barcos de guerra. Así terminará este

baile de subsecretarios, directores y subdirectores generales al que asistimos cada vez que cambia un

Gobierno. Cambiarian los programas pero no cambiarían las personas.

-¿Cuál es el matiz entre ejercer in-fluencia, función que usted asigna a la Corona, y ejercer poder?

-Ya Augusto, adelantado de la ciencia política, dice: «Después de que se termi-naron todas las guerras

civiles y resta-blecí el principio de autoridad, ejercí "au-toritas" y no "potestas".» El Rey juega a base de

su autoridad moral, más que in-terviniendo en el juego de las fuerzas po-liticas. El «poder» deben

ejercerlo los ministros y el Rey debe ejercer «autori-tas», es decir. «influencia».

-¿Las características específicas del ac-tual proceso político español modifican, de alguna forma, estas

consideraciones?

-En modo alguno. Lo único que no dis-cute nadie en el proceso político español es la Corona, y

entiendo que de ningún modo puede ponerse a discusión. En eso se diferencia la Monarquía de la

República, La actual Monarquía ha llegado, enlazando a la vez con la última Monarquía española y a

través de la legalidad del sistema. Por eso está fuera de discusión.

-Se habla del Rey como motor del cambio político...

-Qué duda cabe que el Rey ha actuado como factor estabilizador y que sin él no hubiera sido posible la

reforma. Ahora bien, es lo que dijo Augusto; «Terminado el período de transición, ejercí "autoritas" y no

"potestas"...» Creo que eso es lo deseable. Es importante que ese momento llegue cuanto antes, porque

ahí radica e1 éxito del experimento constitucional español.

-El nombramiento del Infante Don Felipe como Príncipe de Asturias supone un Importante paso de cara

a la estabilización de la Monarquía constitucional en España. Persiste, sin embargo, el precepto que

Impide acceder al trono a los menores de treinta años.

-La derogación de dicho precepto estaba incluida en el proyecto de reforma elaborado por el primer

Gobierno de la Monarquía. Creo que era un buen proyecto, y ojalá se ponga en marcha uno semejante.

Dada la inestabilidad de la vida humana. sería importante tomar medidas para evitar los interregnos, que

siempre han sido los peores períodos en las Monarquías.

-A modo de conclusión, ¿rechaza usted entonces la tesis de quienes son partidarios de someter la

Monarquía al refrendo popular?

-Creo que ya lo tiene. Someter a referéndum el principio monárquico sería una grave equivocación,

porque su esencia está justamente en incorporar no sólo la decisión de los hombres de ahora, sino una

larga tradición española en la cual hubo siempre Monarquía, con dos estentóreos fracasos republicanos.-

Pedro J, RAMÍREZ,

 

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