Autor: P. J. R.. 
   Manifestaciones muy radicales de Camacho, Sartorius y Ariza en el congreso del P.C.E.  :   
 Apoyo generalizado al informe de Carrillo, con leves objeciones en defensa del P.S.O.E.. 
 ABC.    21/04/1978.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

MANIFESTACIONES MUY RADICALES DE CAMACHO, SARTORIUS Y ARIZA EN EL

CONGRESO DEL P. C.E.

Apoyo generalizado al informe de Carrillo, con leves objeciones en defensa del P.S.O.E.

Confirmando el tono netamente obrerista ya percibido en la jornada inaugural, tres conocidos dirigentes

sindicales, miembros del Comité Central —Camacho, Sartorios y Ariza— fueron los grandes

protagonistas de la sesión del IX Congreso del P. C. E., dedicada ayer al debate del informe político,

presentado la víspera por Santiago Carrillo. Aun con significativas matizaciones, el texto de Carrillo

recibió, en líneas generales, el respaldo unánime de cuantas delegaciones hicieron uso de la palabra.

«Que nadie tema que la política de consenso sea una claudicación», dijo Marcelino Camacho. «Se trata de

un proceso de masas eminentemente revolucionario.» Camacho habló en términos elogiosos de los 12

millones de horas de trabajo perdidas en 1976 y los 18 millones de 1977, alegando que habían sido

consecuencia de huelgas que habían servido para vencer las resistencias al proceso de democratización.

SARTORIUS Y EL TERRORISMO.— Por su parte, Nicolás Sartorius habló del terrorismo, definiéndolo

curiosamente como «una forma de acción estructural del capitalismo cara la redistribución del Poder a su

favor». «Los sectores oligárquicos necesitan de ese terrorismo para reforzar el aparato represivo del

Estado», añadió. Sartorius también hizo una clara referencia —prácticamente la única en toda la sesión—

a la polémica ideológica que recientemente ha dividido al partido, afirmando que «hoy, para ser un buen

discípulo de Lenin hay que eliminar eso del leninismo». Sartorius—con cuya caída en desgracia se había

especulado hace muy poco, al parecer sin fundamento— fue muy ovacionado, llegando a corearse su

nombre.

ARIZA Y EL 1 DE MAYO.—Julián Ariza dedicó su exposición a glosar el éxito de Comisiones Obreras

en las elecciones sindicales. De acuerdo con sus palabras, los grandes derrotados en esa pugna han sido

el «aventurerismo de izquierda», el «amarillismo» y «la alternativa de poder de algunos amigos». Ariza

habló del proyecto de ley de Acción Sindical y advirtió que las movilizaciones del 1 de mayo servirán de

«toque de atención a los nuevos cruzados del gran capital, que, tras perder una dictadura piensan en

continuarla dentro de las empresas».

Ariza desarrolló luego una prolija disquisición con el propósito de demostrar que, si bien Comisiones

Obreras es una central de Inspiración comunista, no puede considerarse como la «correa de transmisión»

del P. C. E. Comentó, no obstante, que «al votar a Comisiones los trabajadores han demostrado su repulsa

al anticomunismo y su simpatía por el comunismo.»

EN DEFENSA DEL, P. S. O. E.—Entreverando sus intervenciones con las de los mencionados

representantes del Comité Central, los comisionados de las distintas delegaciones habían ido haciendo uso

de la palabra con objeto de valorar el discurso inaugural de Carrillo. Más que de valoración habría que

hablar, en realidad, de glosa, ya que en la inacabable sucesión de argumentos y comentarios las

discrepancias pudieron contarse con los dedos. El apoyo a Carrillo llegó incluso a explicitarse ya en una

propuesta en favor de su reelección formulada por el representante de Toledo.

Aun siendo pocas las objeciones interpuestas al informe del secretario general, no deben, pasar

inadvertidas algunas de ellas, reiteradas por varios oradores. Ese es el caso de la propuesta de eliminar

algunas de las frases más ofensivas contra el P.S.O.E. esbozada por el asturiano Gerardo Iglesias—a

quien se considera uno de los protegidos de Carrillo y concretada por el madrileño José Luis Malo. «La

política de concentración democrática implica también una alianza con los socialistas», explicó este

último.

También se repitió la sugerencia de que fueran suprimidos los últimos párrafos del discurso de Carrillo,

en los que el secretario general hizo una apasionada defensa de su gestión y de su espíritu de servicio

hacia el partido.

LÓPEZ RAIMUNDO: UNIDAD INDESTRUCTIBLE.—A la vista de la relación de oradores que habían

pedido la palabra, las intervenciones más esperadas a priori eran las de los diputados catalanes Gregorio

López Raimundo y Cipriano García, defensores de posiciones enfrentadas en el reciente debate sobre el

leninismo en el seno del P.S.U.C. Tal expectación se vio, sin embargo, defraudada al soslayar tanto uno

como otro el tema. López Raimundo aprovechó su turno para realizar un canto a la «unidad

indestructible» entre el P.C.E. y el P.S.U.C.—«en la práctica somos un todo único»—, y Cipriano García

se expresó en la línea obrerista de sus camaradas mencionados al comienzo de la crónica.

Aunque nadie descarta que el Congreso continúe por la senda de la casi total homogeneidad, hoy podrían

producirse ya algunas escaramuzas. Será esta mañana cuando empiecen a discutirse las tesis ideológicas y

los estatutos, documentos que fueron examinados ayer por la tarde, a puerta cerrada, en régimen de

comisión.— P. J. R.

 

< Volver