Autor: Iglesias, María Antonia. 
 Carrillo analiza el IX congreso del P.C.E.. 
 Las diferencias entre socialistas y comunistas son estratégicas     
 
 Informaciones.    26/04/1978.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 101. 

CARRILLO ANALIZA EL IX CONGRESO DEL P.C.E.

"Las diferencias entre socialistas y comunistas son estratégicas"

EL EUROCOMUNISMO NO ES UNA INTERNACIONAL COMUNISTA, SINO UNA CORRIENTE

DE OPINIÓN

«SUAREZ ESTA DESEMPEÑANDO UN, PAPEL POSITIVO EN LA POLÍTICA ESPAÑOLA»

MADRID, 26 (INFORMACIONES, por María Antonia Iglesias).

LA situación actual del P.C.E. respecto a su incidencia y credibilidad en el país, las relaciones con el

P.S.O.E., la vigencia del eurocomunismo y la gestión política del presidente del Gobierno fueron los

temas más significativos abordados ayer en la rueda de Prensa por el secretario general del Partido

Comunista con motivo de la reciente clausura de su IX Congreso.

Al comienzo de su encuentro con los periodistas, Santiago Carrillo hizo una valoración del IX Congreso

del Partido Comunista de España, definiéndolo como un débate democrático, en el que ha quedado

patente el sentido de la responsabilidad y el esfuerzo de clarificación política realizado, «a pesar —dijo—

de todas las manipulaciones que se han venido haciendo en torno al tema de la definición de partido

marxista, democrático y revolucionario, que se ha aprobado en el Congreso».

Afirmó también que su partido ha conseguido una mayor credibilidad: «Todo observador serio —

manifestó— reconocerá que el P.C.E. es un partido más democrático que ningún otro; está claro que no

somos fiables para los que discrepan de nosotros, pero no porque no seamos democráticos, sino porque

nuestras soluciones políticas no coinciden con las de ellos.»

LAS RELACIONES CON EL P.S.O.E.

En relación con la sonada ausencia del P.S.O.E. en el congreso, los ataques formulados contra este partido

en el informe del Comité Central y la posterior llamada de unidad en el mitin de clausura, manifestó que

no creía que la ausencia del P.S.O.E. en el Congreso estuviera relacionada con criticas contenidas en el

informe del Comité Central: «También hemos criticado a la U.C.D. y a Alianza Popular, y, sin embargo,

han estado con nosotros... Creo que la presencia de otros partidos en los congresos es una muestra de

cordialidad, de un nuevo clima de comprensión en la política del país. Nosotros hemos criticado a los

compañeros socialistas y lo vamos a seguir haciendo, siempre que sea necesario. En cualquier caso, las

razones de su ausencia en nuestro IX Congreso habría que preguntárselas mejor a ellos mismos.»

El secretario general del Partido Comunista de España manifestó también: «Nosotros deseábamos ir con

el P.S.O.E. a las elecciones municipales, pero ellos han expresado su voluntad de ir solos.» Sobre las

declaraciones hechas por el socialista Múgica, en relación con el informe del Comité Central del P.C.E.,

el señor Carrillo dijo: «Bueno, Múgica es así...; tiene, además, la mala conciencia que le produce el haber

sido antes comunista y necesita pasar frecuentemente por el Jordán...» En relación también a la

posibilidad de que ambos partidos, P.S.O.E. y P.C.E., se disputen la misma clientela congreso estuviera

relaciona política, y las diferenciaciones ideológicas que existan hoy entre ambos partidos, Carrillo

afirmó: «Los Partidos Socialista y Comunista se disputan el electorado obrero y popular, y esto sucede

desde que existen ambos partidos... En cualquier caso, el cambio de definición de nuestro partido no creo

que introduzca ningún cambio en esta cuestión ni que vaya a crear confusiones ideológicas. La

importancia en las diferencias ideológicas depende de quién haga las definiciones (el P.S.O.E. y el P.S.P.

han echado agua al vino en esta cuestión), y, en definitiva, nuestras diferencias son fundamentalmente

estratégicas. Nosotros consideramos que el proceso de consolidación de la democracia pasa por una

política de concentración democrática, y ellos quieren presentar al P.S.O.E. como una alternativa, de

Gobierno; al parecer, ellos están dispuestos a aliarse con la U.C.D. antes que con nosotros...»

EUROCOMUNISMO

Sobre la ausencia de Berlinguer y Marchais del congreso manifestó: «Las valoraciones sobre la ausencia

de Berlinguer y Marchais en nuestro congreso son puramente especulativas, porque nunca ha sido

cuestión que ellos vinieran a Madrid a nuestro congreso y permanecer callados en él durante cuatro días.

Yo tampoco hubiera ido a Italia o Francia en las mismas circunstancias, por muy importantes que puedan

ser sus congresos. En cualquier caso, presentar la ausencia de Marchais y Berlinguer como un fracaso del

eurocomunismo, es exagerar. El eurocomunismo no es una internacional comunista, sino una corriente de

opinión.»

El secretario general del P.C.E. negó que en el IX Congreso del P.C.E. se hubiera consolidado la

formulación de un cierto «eurocarrillismo», afirmando que los pasos dados en la formulación del P.C.E.

no hubieran sido posibles sin el apoyo y la colaboración de todo el equipo dirigente del P.C.E.: «El debate

tenía que hacerse ahora —afirmó— y estoy seguro de que los trabajos colectivos que se han realizado en

el IX Congreso del P.C.E. significan un reforzamiento de la corriente eurocomunista.»

LA GESTIÓN DE SUAREZ

El señor Carrillo calificó de «inoportunas» las declaraciones hechas a la Prensa por el jefe de la

delegación soviética en el congreso, afirmando que, a su juicio, cuestiones como el ingreso de España en

la O.T.A.N. y la forma de Estado son cuestiones internas del país, en las que no "deberían

haber entrado los representantes del P.C.U.S. Asimismo el secretario general del P.C.E. respondió a las

insistentes preguntas de los periodistas sobre la gestión política del presidente del Gobierno, afirmando

que «Suárez está desempeñando un papel positivo en la política española... Los ataques que está

recibiendo no vienen de la izquierda, sino de la derecha, incluida la derecha del centro». Carrillo volvió a

resaltar la actitud decisiva de Suárez en relación a la legalización del P.C.E.: «Es posible que otros jefes

de Gobierno no se hubieran atrevido a afrontar el disgusto del alto mando del Ejército por esta decisión, y

Suárez lo hizo...» Subrayó también que el presidente del Gobierno ha introducido unos nuevos métodos

de relación en la política española y con todos los partidos... «Si me preguntaran —añadió— si hay ahora

entre los hombres del centro alguien que esté en mejores condiciones que Adolfo Suárez para hacer lo que

él está haciendo, yo diría que no lo veo. Esos hombres no podrían hacer lo que está haciendo Suárez,

aunque quisieran.» Preguntado el señor Carrillo si es que no encontraba ningún defecto en el presidente

del Gobierno, dijo: «Sí, creo que tiene muchos defectos, como todos los tenemos... El primer defecto de

Adolfo Suárez —ironizó Carrillo— es que no es comunista...»

UNIDAD DEL P.C.E.

Respecto a los asuntos internos del P.C.E. y al balance de los trabajos realizados en el IX Congreso, don

Santiago Carrillo reconoció expresamente que el protagonismo que los dirigentes de Comisiones Obreras

han conseguido en el congreso se debe —dijo— «a que el Partido Comunista es un partido

fundamentalmente obrero». En cuanto a la posibilidad de que el porcentaje de militantes que no se han

mostrado de acuerdo con la supresión del término leninismo pueda producir alguna suerte de escisión o se

llegue a ejercer una suerte de marginación contra los discrepantes, manifestó que no existe en el P. C. E.

ninguna sombra de enfrentamiento y que, como prueba de que tampoco se van a ejercer ni marginaciones

ni represalias, se da el caso de que algunos miembros del P. C. E. que no son partidarios de la supresión

de la definición leninista han sido elegidos para formar parte del Comité Central. Carrillo se refirió

expresamente al «comportamiento ejemplar», de los disidentes al aplaudir con todos las conclusiones del

IX Congreso, y calificó de «error» el hecho de que —según ha informado un vespertino madrileño— los

servicios de orden del partido hubieran expulsado de la sala a un militante que portaba una pegatina con

la inscripción de «Yo, fiel al marximo-leninismo». «En cualquier caso —añadió Carrillo—, me parece

también que es una especie de provocación llevar una pegatina así, frivolizando sobre un tema tan serio y

de tanta trascendencia.» Asimismo, el secretario general del P.C.E. aseguró que el mantenimiento del

centralismo democrático no se contradice con la democracia interna en el partido. «Significa,

sencillamente, que la minoría se pliega a la voluntad de la mayoría ... En cualquier caso, también el

P.S.O.E. y en la U.C.D. se practica el centralismo democrático, sólo que nosotros lo reconocemos y ellos

no. Nosotros lo que no admitimos —el P.S.O.E. tampoco— es la organización de tendencias dentro del

partido, pues eso daría lugar a formar partidos diferentes.»

Defendió la candidatura del señor Tamames a la Alcaldía de Madrid frente a la de otro candidato, «al que

yo veo —afirmó— muy bien en su sillón de profesor, pero no administrando la Alcaldía de Madrid».

26 de abril de 1978

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