Buena acogida al informe del Comité Central del P.C.E.. 
 La linea carrillista asegurada     
 
 Informaciones.    20/04/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

BUENA ACOGIDA AL INFORME DEL COMITÉ CENTRAL DEL P.C.E.

LA LINEA CARRILLISTA, ASEGURADA

AUSENCIAS NOTABLES: EL P.S.O.E., BERLINGUER Y MARCHAIS

LOS MAYORES APLAUSOS PARA LAS DELEGACIONES SOVIÉTICA Y CUBANA

CARRILLO: «NO HAY ALTERNATIVA SOCIALISTA DE PODER SIN CONTAR CON LOS

COMUNISTAS»

MADRID, 20 (INFORMACIONES).

DESPUÉS de haber observado ayer la calurosa y casi unánime adhesión con que los delegados acogieron

el final de la intervención de don Santiago Carrillo en la sesión inaugural del IX Congreso del P.C.E.,

bien puede afirmarse que, salvo imponderables altamente improbables, nada puede alterar las iniciales

previsiones hechas respecto al resultado final del Congreso: la tesis 15 (relativa al abandono de la

definición leninista del P.C.E.) será aprobada en sus aspectos fundamentales y Carrillo será reelegido, con

práctica unanimidad, como secretario general del Partido Comunista de España.

La relativa frialdad con que los delegados al congreso del P.C.E. habían recibido ciertas afirmaciones que

Carrillo había formulado en la primera parte de su intervención —como, por ejemplo, las observaciones

positivas en torno al papel de la Monarquía y la gestión política del presidente del Gobierno— fueron

reemplazadas por expresiones de claro entusiasmo y adhesión en la segunda parte del informe del comité

central al congreso. Entusiasmo que alcanzó sus máximas cotas en el análisis de la actuación empresarial

en la actual crisis económica del país y en la actitud que el P.C.E. mantendrá respecto al proyecto de ley

de Acción Sindical en la Empresa, y que, inopinadamente, consiguió niveles de clamorosa ovación, con

todos los delegados puestos en pie, en la crítica que Santiago Carrillo hizo de un reciente editorial de «El

País» en el que se pedía la dimisión de la dirección del Partido Comunista como prueba de credibilidad de

su proceso de renovación democrática. «Hay periodistas —afirmó Carrillo— para los cuales haber sido

franquista toda la vida no invalida a nadie para ser demócrata; pero lo que es imperdonable, inadmisible,

es haber sido toda la vida comunista...»

ATAQUES AL P.S.O.E.

En la segunda parte de su intervención el secretario general del P.C.E. atacó directamente al P.S.O.E.,

afirmando que al oponerse dicho partido a la configuración de un «órgano de seguimiento» de los pactos

de la Moncloa, «antepuso los intereses estrechos de partido a los intereses generales de los

trabajadores...» «El P.S.O.E. —siguió afirmando Carrillo— ha sacrificado muchas cosas a su vocación de

alternativa de poder.» Más adelante denunció lo que calificó de «avaricia electoralista del P. S. O. E. al

presentar un candidato al Senado en la vacante que, por Asturias y la dimisión de Wenceslao Roces,

corresponde al P.C.E.», Carrillo aludió a la voluntad de su partido de llevar a cabo una política unitaria

que se expresará en las conmemoraciones sindicalistas del 1 de mayo: «Esperamos —concluyó— que el

desarrollo de la política española termine convenciendo a los compañeros del P.S.O.E. que tampoco

existe verdadera alternativa socialista de poder sin contar con el Partido Comunista.» Carrillo afirmó

también que «el P.C.E. se esforzará en todos los terrenos para que los pactos de la Moncloa se cumplan

hasta el final».

NO A LA O.T.A.N.

En los párrafos de la intervención de Santiago Carrillo dedicados a la situación política internacional, el

informe del comité central se pronunció por posiciones netamente pacifistas y antibelicistas, para dedicar

una especifica alusión al tema de la adhesión de España a la O.T.A.N.: «Los comunistas nos opondremos

resueltamente a la entrada en la O.T.A.N. Consideramos que España, aun reforzando seriamente su

defensa nacional, no debe adquirir nuevos compromisos militares que la situarían en posición más

dependiente de la que ya ocupa. Nuestro país y su Gobierno deberían reforzar cada vez más su política de

paz, cooperación y superación de los bloques militares...; debe emplear sus energías en conseguir que el

equilibrio del terror vaya siendo reemplazado por una política de paz y de desarme.»

Carrillo se pronunció también en contra de la división del país en derechas e izquierdas, y calificó de

«peligroso» el bipartidismo propugnado en algunos sectores. Expresó la clara posibilidad de que el P.C.E.

llegue a ser en un futuro próximo un partido de Gobierno y denunció el hecho de que la transparencia

informativa y la democratización interna del P.C.E. haya sido interpretada como síntoma de que el partido

se divide. Igualmente Carrillo afirmó la voluntad del P.C.E. de demostrar que es posible un partido

eurocomunista como opción real, como partido obrero, marxista y revolucionario, afirmación que arrancó

grandes aplausos de los delegados.

Se refirió igualmente Carrillo a la firme voluntad del partido de «no abandonar el leninismo, como se ha

dicho, sino proponer una definición que corresponde mejor a lo que viene siendo la práctica política del

partido». Asimismo, y al poner de manifiesto «el reconocimiento de Lenin como el más grande

revolucionario de esta época», Carrillo parafraseó «La Internacional», afirmando que «el mundo ha

cambiado ya de base». El secretario general del P.C.E. negó que con sus nuevos planteamientos «se

pierdan las señas de identidad del partido», pues el P.C.E. «sigue fiel a su condena de la capitulación

socialdemócrata y a su entronque con la gran Revolución Socialista de octubre, que no significa

dependencia de ningún Estado socialista concreto ni aceptación de un centro dirigente determinado».

Estas afirmaciones, así como la definición del P.C.E. como partido de clase y de lucha, arrancaron una

gran ovación de los delegados comunistas.

AUTOCRÍTICA

Finalmente, el secretario general del P.C.E., a título personal, resumió su propia biografía como diligente

comunista, autodefiniéndose como dirigente histórico, que él mismo calificó como «un honor». Tras

formular una breve autocrítica respecto a los errores que eventualmente hubiera podido cometer en la

dirección del P.C.E. y referirse a la lucha política de los dirigentes históricos en cumplimiento de su

deber, Carrillo afirmó que no venía ningún miembro del Comité Central a ganar una batalla en el interior

del partido, ni veía en el congreso ningún enemigo que derrotar... «Si el partido considera —concluyó—

que debo seguir donde estoy, aceptaré de nuevo esa responsabilidad...; si no, volveré con mi carnet en el

bolsillo a la base y seguiré trabajando como un militante más por la causa del socialismo y del

comunismo.»

Las delegaciones del Partido Comunista Cubano y de la Unión Soviética fueron las que provocaron más

prolongadas y ardorosas ovaciones de los delegados, que acogieron con frialdad a algunas de las

delegaciones de partidos españoles, como Alianza Popular —que provocó una pitada general— y U.C.D.

Al ser mencionada por el presidente de la Mesa la delegación del P.S.O.E., pudo comprobarse que este

partido no había enviado representante alguno al congreso del P.C.E. Igualmente pudieron ser reseñadas

las ausencias de Berlinguer y Marchais en este IX Congreso, en el que el P.C.E. proyecta consolidar su

alternativa eurocomunista.

«Mundo Obrero», órgano del P.C.E., no ha podido publicarse por la huelga de artes gráficas.

MENSAJE DE MOSCÚ

El Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética ha enviado un mensaje de saludo al IX

Congreso del Partido Comunista de España, subrayando la responsabilidad de todas las decisiones que se

tomen «en este período de gran importancia histórica», según informa Efe desde Moscú.

El mensaje del P.C.U.S., publicado íntegramente por «Pravda», hace hincapié en los valores de «la teoría

científica del marxismo-leninismo» como base de la actividad comunista.

El mensaje subraya la «alta responsabilidad» que recae ahora sobre los comunistas españoles «en esta

nueva etapa del desarrollo político y socioeconómico del país».

«La existencia de un Partido comunista fuerte y combativo, que se guía en su actividad por la teoría

científica del marxismo-leninismo y actúa como la auténtica vanguardia de las amplias masas

trabajadores —dice el mensaje— es la garantía más importante para las transformaciones democráticas y

la lucha por el progreso social.»

El Comité Central del P.C.U.S. exhorta a los comunistas españoles a «reforzar por todos los medios la

cohesión de los partidos comunistas» en pro de la unidad, que es un valor de «extraordinaria

importancia».

El saludo soviético termina subrayando la «inquebrantable fidelidad» del P.C.U.S. y los «principios del

internacionalismo».

«Los comunistas soviéticos tienen en alta estima las tradiciones de amistad y colaboración entre nuestros

partidos», agrega el mensaje, siempre que nuestras «relaciones fraternales» se asienten en los principios

fijados en la Conferencia de Berlín de 1976 y en el comunicado conjunto de ambos partidos de octubre de

1974.

INFORMACIONES

20 de abril de 1978

 

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