Congreso comunista de Líster     
 
 El Imparcial.    07/01/1978.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

página 8 EL INFORMAL 7 enero 1978

CONGRESO COMUNISTA DE LISTER

• Lo único que establece el Pacto de la Moncloa es la limitación de salarios y aumento del paro.

• Por muy civilizada que sea la derecha encaramada en el poder, derecha se queda.

CON un informe político de tres horas y media de duración, Enrique Líster, secretario general del Partido

Comunista Obrero Español (PCOE) inauguró ayer el X Congreso del partido en la legalidad.

Líster comenzó su discurso afirmando que el PCOE no es una fracción en el seno de otro partido, sino un

partido obrero que estaba llamado a ocupar el vacío que había dejado en el movimiento revolucionario del

país «ese partido comunista, que la desviación oportunista de Santiago Carrillo había desvirtuado y

convertido en un partido socialdemócrata.

«El PCOE, que tomó este nombre en su IX Congreso, no es un cuerpo extraño en el movimiento

comunista y obrero español, sino que representa la continuidad del viejo partido comunista que forjó José

Díaz en los años treinta de la II República.»

A continuación, el secretario general hizo un balance de la actividad del comité central, que se había

reunido previamente a la inauguración del congreso, y del comité ejecutivo, en el período transcurrido

desde la celebración en junio de 1973 del IX Congreso, y se refirió a las dificultades que el PCOE se

había visto obligado a vencer en «el duro y penoso camino que desde entonces hemos recorrido, con falta

de cuadros, de medios y de la asistencia del movimiento comunista internacional». En este apartado,

Líster afirmó que «pese a lo que han dicho nuestros detractores, Moscú no ha jugado la baza de Líster

contra Carrillo». Más adelante manifestó que «aunque las dificultades que quedan por delante son muchas

y no pequeñas, los tiempos peores eran patrimonio del pasado», y declaró que el balance era positivo al

contemplar hoy los pasos que había dado el PCOE en su desarrollo, sobre todo en la multiplicación de sus

organizaciones y crecimiento de sus efectivos, distribuidos por toda la geografía española y en muchos

países de Europa y América. Posteriormente, Enrique Líster declararía a EL IMPARCIAL que todavía era

pronto para dar cifras de militantes del partido.

En cuanto a la situación política, económica y social que atraviesa el país, Líster la definió como un

período de tránsito de la dictadura franquista a la democracia y constató que «la falta de un auténtico

partido revolucionario y la dispersión del movimiento comunista español a causa de la desviación

carrillista— han impedido aprovechar las favorables condiciones que se han creado para que una masiva

movilización de fuerzas obreras y populares impusieran un Gobierno de coalición de fuerzas de

izquierda».

Líster invitó a todas las fuerzas de la izquierda extraparlamentaria a aunar sus esfuerzos, su acción

política e influencia para ofrecer a la clase obrera y a todo el pueblo una alternativa de «modelo de

sociedad» y de «forma de Estado» a los que pugna por establecer la derecha encaramada en el poder

«que, por muy civilizada que sea, derecha se queda». Sin embargo, aclaró que este llamamiento a la

izquierda extraparlamentaria no tenía nada que ver con un «frente popular» ni «con las tristemente

célebres "coordinadoras" que hemos conocido». «El PCOE —dijo Enrique Líster— propugna una

república democrática y popular de carácter federal, cuyos objetivos principales serían limitar primero y

suprimir después los monopolios y las transformaciones económicas, políticas y sociales en beneficio de

las masas populares.» Más adelante calificó de anacrónico el proyecto de la Constitución «en el que se

proclaman derechos que los españoles no pueden ejercitar en la sociedad actual».«El proyecto de

Constitución declara la igualdad entre todos los ciudadanos, cuando un puñado de españoles nada en la

abundancia y tienen asegurado el presente y el porvenir y la inmensa mayoría viven en la inseguridad.»

Respecto al Pacto de la Moncloa, al que criticó duramente, afirmó que lo único que establece

taxativamente es la limitación de los salarios y la perspectiva de un aumento del paro, mientras que el

resto de sus acuerdos son simplemente aspiraciones y buenos propósitos.

LINEAS MAESTRAS

En otra parte de su discurso, Líster formuló las líneas maestras de su programa político, en el que

destacan «una reforma agraria que entregue en propiedad la tierra a quien la trabaja»; una nacionalización

democrática de la gran banca, así como la creación de un sector estatal de la economía nacional; una

planificación democrática destinada a mejorar las condiciones de vida de los trabajadores; un desarrollo

democrático de la enseñanza, la Universidad, la ciencia y la técnica y la cultura en general; una política

exterior democrática basada en los principios de no alineamiento. En este apartado, Líster afirmó que el

PCOE se ha pronunciado por la denuncia de los acuerdos hispanonorteamericanos, el desmantelamiento

de las bases y en contra de la entrada en la OTAN. En cuanto a la entrada en el Mercado Común, el

PCOE «considera que no existen condiciones, ya que significa un entendimiento mayor de la economía

nacional respecto a los monopolios supranacionales». La democratización del aparato estatal significa

para el PCOE, continúa Enrique Líster, la reforma democrática de la función pública, la Administración,

la justicia y las Fuerzas Armadas.

En cuanto a la política sindical y municipal, Enrique Líster declaró más tarde a EL IMPARCIAL que el

PCOE no tiene ningún sindicato y que apoyará a aquellos, ya sea UGT, Comisiones o cualquier otro, que

defienda verdaderamente y en cada momento los intereses de los trabajadores. En la política municipal

afirmó: «El PCOE considera necesario la formación de un frente de izquierdas que elija ayuntamientos

verdaderamente democráticos.» En la última parte de su discurso, el secretario general del PCOE se

refirió a la política interna del partido, que «debe estar marcada —dijo— por cuatro líneas generales:

unidad ideológica, centralismo democrático, papel revolucionario de la clase trabajadora e

internacionalismo». En este apartado, Enrique Líster hizo una dura crítica de Santiago Carrillo y de lo que

él calificó de «eurooportunismo»; afirmó que el Partido Comunista de Carrillo, al renunciar al centralismo

democrático ha renunciado al leninismo y, por tanto, se ha convertido en un partido de corte

socialdemócrata que bajo la envoltura de la democratización se dirige al colaboracionismo de las clases.

A la apertura del congreso han asistido cerca de doscientas personas, entre delegados, invitados y

representantes del partido en el extranjero, muchos de ellos con periódicos franceses en el bolsillo, otros

recién llegados de Moscú, muchos jóvenes, aunque la inmensa mayoría fuera de la misma quinta, o

mejor, del mismo «Quinto Regimiento», de Líster. A su llegada, varios de los asistentes, que todavía

guardaban el antiguo carnet del partido, vertieron lágrimas de emoción, sobre todo cuando Líster saludó a

los hijos de El Campesino, que habían llegado a Madrid para asistir al X Congreso. En la sala del Hotel

Sideral, de esta capital, Lenin y José Díaz presidía, con la bandera roja y la republicana, la primera sesión

de este congreso, que mañana continuará a puerta cerrada para clausurarse el domingo a mediodía. Líster

hizo su entrada en la sala al son de la «Internacional» que los presentes cantaron íntegra. Inmediatamente,

el representante más joven del comité ejecutivo dio lectura a la mesa que debería presidir este congreso,

que a propuesta del comité central fue aprobada por mayoría absoluta. La mesa quedó formada por

Enrique Líster, Juan Joanes, Albert Cerran del Partido Comunista de Cataluña Claudio Caballero, Ana

M.ª Peral y Alejandro Fernández.

 

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