Reunión informativa ante el IX congreso del P.C.E.. 
 Sánchez Montero: Eurocomunismo y leninismo se dan de patadas     
 
 Informaciones.    15/04/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

REUNIÓN INFORMATIVA ANTE EL IX CONGRESO DEL P.C.E.

Sánchez Montero: «Eurocomunismo y leninismo se dan de patadas»

SEGÚN LOS DIRIGENTES COMUNISTAS, ELLOS MISMOS HAN PROVOCADO LAS

DISCUSIONES INTERNAS

MADRID, 15 (INFORMACIONES).

EL Partido Comunista de España no podía mantener por más tiempo el desfase, la desconexión existente

entre las formulaciones teóricas que todavía estaban vigentes y su actuación práctica en la vida política

del país», afirmo ayer don Simón Sánchez Montero, miembro del comité ejecutivo del P.C.E., quien,

junto con don Manuel Azcárate, se reunió en un almuerzo con un grupo de periodistas. En el transcurso

de la reunión fueron abordadas diversas cuestiones fundamentalmente relacionadas con la celebración del

IX Congreso del P.C.E., que se celebrará en los próximos días 19 al 23 de abril.

CRISIS POSITIVA

Respondiendo a las preguntas de los periodistas respecto al balance que la dirección del P.C.E. había

hecho de las recientes conferencias regionales del partido y, en concreto, de los movimientos de oposición

a la desaparición de la formulación leninista en la definición del P.C.E., el señor Sánchez Montero

afirmó: «Nos parece que el balance es muy positivo, y se puede decir que las divergencias y críticas son,

en realidad, fruto de los vientos que nosotros hemos ido sembrando deliberadamente.» Añadió Sánchez

Montero que la necesidad de democratizar internamente al partido se había hecho necesaria años atrás,

pero las condiciones de clandestinidad y represión lo habían hecho imposible, para afirmar

posteriormente que «teórica y prácticamente el eurocomunismo y el leninismo —en su definición

formal— se dan de patadas... Lenin —añadió—, como marxista que era, defendió la necesidad de la

democracia, pero, en función de las circunstancias históricas en las que se desarrolló su vida y su

pensamiento político, negaba la libertad para los opresores. Nosotros creemos que es necesario defender

la democracia y la libertad para todo el mundo como vía para llegar, por vía pacífica, al socialismo.

Nosotros pensamos que para que un partido tenga fiabilidad es imprescindible que su ideología esté

respaldada por su actuación, y viceversa, pues de lo contrario se caería en un peligroso oportunismo».

Los dirigentes comunistas afirmaron que, a pesar de las limitaciones impuestas por la clandestinidad

pasada, se ha demostrado que los dirigentes designados entonces eran realmente representativos, como lo

prueba el hecho de que en la etapa democrática la mar yoría de ellos han sido reelegidos en sus cargos.

Manuel Azcárate afirmó que, pese a todo, resulta imprescindible para el buen funcionamiento y la

eficacia de actuación del partido un cierto grado de centralismo democrático en el que todos los órganos

de dirección sean elegidos democráticamente y respondan de su actuación ante quienes los eligen, pero

durante su mandato tienen facultad para actuar en nombre del partido. No se mostró partidario de la

formación de tendencias organizadas en el seno del P.C.E., ya que —según afirmó— éstas podrían

provocar enfrentamientos internos y luchas por el poder; lo que no impide que existan diversas corrientes

de opinión sobre todos los temas y cuestiones.

OBREROS E INTELECTUALES

Respecto a los movimientos de divergencia y oposición a la línea del partido y, concretamente, respecto

al abandono de la formulación leninista, Sánchez Montero afirmó que el problema radica en la actitud de

las minorías, que no aceptan la voluntad de las mayorías: «Yo creo, sin embargo, que como consecuencia

de estos debates se va a producir una mayor identificación de los militantes con la actual línea política,

porque, por encima de cualquier desacuerdo, existen entre los militantes del P.C.E. un sentimiento de

partido muy fuerte.» A preguntas de los periodistas, el señor Sánchez Montero negó que en el fondo de la

polémica eurocomunismo-leninismo subyazca un enfrentamiento entre el sector obrero y el sector

profesional del partido, y afirmó que en la actualidad el 60 por 100 de los militantes son obreros, y que la

extracción social de los nuevos militantes, incorporados al partido después de la legalización, son obreros

también. Simón Sánchez Montero afirmó igualmente que en el IX Congreso habría muchas novedades y

pocas sorpresas.

Los dos dirigentes comunistas, en especial Azcárate, se extendieron en el tema de las relaciones

internacionales del P.C.E., afirmando, entre otras cosas, que a pesar de sus profundas divergencias, el

P.C.E. ha invitado a una delegación del P.C.U.S. al congreso, porque entiende que es preciso defender el

derecho a la crítica desde todos los ángulos. «No invitamos al partido checo porque entendemos que

desde los sucesos de 1968, el partido no existe, es una ficción creada y dominada por una potencia

extranjera que no representa al pueblo checo ni a su Partido Comunista, del cual fueron depurados medio

millón de militantes.» Manuel Azcárate criticó igualmente, respondiendo a las preguntas de los

periodistas, la actuación del Partido Comunista Francés, «más preocupado por restar votos al Partido

Socialista que por lograr la unión de la izquierda en la contienda electoral, de lo que se aprovechó,

lógicamente, la derecha». Igualmente se mostró partidario de aplazar el debate respecto al ingreso de

España en la O.T.A.N., a la celebración de nuevas elecciones legislativas y de la formación de una Mesa

de los partidos políticos gibraltareños para abordar el problema del Peñón.

DIFÍCIL UNIDAD DE LA IZQUIERDA

En otro orden de cosas, los dirigentes comunistas afirmaron que el P.C.E. es partidario de la estrecha

colaboración con el P.S.O.E., pero que, a pesar de que las diferencias son cada vez menores («si es que el

P.S.O.E. corresponde su teoría con la práctica de una política que realmente defienda como meta final el

socialismo y no el reformismo»), la unión de los dos partidos de izquierda es altamente improbable.

Manuel Azcárate afirmó que las elecciones sindicales han demostrado que el país no está por un

bipartidismo U.C.D. P.S.O.E., sino por una pluralidad de opciones.

CRITICA A LOS EMPRESARIOS

Finalmente, los señores Sánchez Montero y Azcárate se pronunciaron muy duramente respecto a la

actitud de los empresarios españoles, y concretamente respecto al presidente de la C.E.O.E. en relación

con el proyecto de ley de Acción en la Empresa: «Parece que los empresarios quieren hacer demasiado

ruido, quizá deliberadamente, en relación con el tema. Creemos que su táctica es exagerar, para luego

hacer las menos concesiones posibles, porque han pasado muchos años haciendo lo que querían y sin que

los trabajadores tuvieran opción ni participación. El proyecto no atenta contra la economía de mercado,

pero ciertas afirmaciones de los empresarios sí que perjudican al país, porque provocan miedo en los

posibles inversores.»

INFORMACIONES

15 de abril de 1978

 

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