Autor: Pérez-Mateos, Juan Antonio. 
 En un importante libro. 
 Joaquin Bardavío     
 
 ABC.    29/03/1980.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

SABADO, 29 DE MARZO DE 1980. PAG. 18.

EN UN IMPORTANTE LIBRO JOAQUÍN BARDAVIO DESVELA LA LEGALIZACIÓN DEL PCE

Joaquín Bardavío, periodistas inquieto, nos tiene acostumbrados a esos libros impacto, con la actualidad

política caliente. Libros los suyos que se leen —y nunca mejor dicho— de «un tirón». Primero fue «La

crisis»; luego, «El dilema»; más tarde, «Los silencios del Rey». Todos ellos gozaron de una gratísima

acogida del público, y estuvieron en la cabeza de los libros más vendidos.

Ahora, Bardavío nos vuelve a sorprender con este nuevo libro: «Sábado santo rojo», «la democratización

de España a través de un proceso apasionante y secreto: el reconocimiento del Partido Comunista».

Bardavío explica cómo nació la idea de escribir este libro: —Nació dentro de mi inquietud general por los

temas de la transición. Se ha dicho que la legalización del Partido Comunista era posiblemente, la laguna

más importante de nuestra historia inmediata; el hecho está salpicado de informaciones, hasta ahora

confidenciales, e incluso secretas.

—¿Qué aporta de nuevo el autor en este asunto?

—Casi todo: porque este hecho estaba sin tocar hasta el momento; apenas si se habían publicado unas

líneas sobre el fondo de la cuestión. Empiezo el libro con la entrada clandestina de Carrillo y sus

andanzas con la peluca per Madrid, para terminar en el célebre «Sábado santo rojo». Entre ambos hechos

se producen una serie de peripecias de alta política que, hasta ahora, en muchos casos, ni siquiera habían

sido enunciadas.

La investigación y la elaboración de este libro le ha llevado a Bardavío unos tres meses. La escritura, en

veinte días, y el número de entrevistas no han pasado de quince.

—Aparte de las más altas instancias del Poder, ¿quienes intervienen en la legalización?

—El hombre del presidente Suárez es José Mario Armero, quien está en contacto con Carrillo desde el

veintiocho de agosto de mil novecientos setenta y seis. Armero es el hombre puente entre el Gobierno y

los comunistas. Tienen, además, destacada participación, Jaime Ballesteros y Teodulfo Lagunero, por

parte de Carrillo.

—Naturalmente que tratarás de las tensiones, dentro del Gobierno, con motivo de esta legalización...

—Claro que sí. Y no sólo de las tensiones, sino de otros factores de gran importancia. Suárez, con el

respaldo del Rey, actúa en este tema en solitario, Torcuato Fernández-Miranda se da cuenta que, desde los

primeros momentos del proceso hacia el reconocimiento comunista, Suárez comienza distanciarse de él.

Alfonso Osorio, por ejemplo —entonces vicepresidente político—, es «puenteado» con frecuencia por

Suárez, Quien no le tiene informado. De ahí para abajo, quiero decir entre los ministros, la ignorancia del

tema es casi completa... La opinión pública la acogió estupefacta. El mismo Carrillo supo el

reconocimiento de su partido en Cannes: no lo esperaba tan pronto. Fue un golpe de audacia de Suárez,

que cosió desprevenido a todo el pueblo español, incluidos, como se sabe, a los militares.

—Y la reacción en este sector, ¿cómo fue?

—Breve, muy intensa y circunscrita. El reconocimiento inmediato, por parte de los comunistas, de la

bandera roja y gualda y de la Corona aplacaron los ánimos.—

J. A. PEREZMATEOS.

 

< Volver