Carrillo se negó a asistir a los actos de clausura     
 
 El Periódico de Cataluña.    07/01/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Carrillo se negó a asistir a los actos de clausura

Según el PSC, la derrota «euro» es negativa para la izquierda

El viraje político sancionado por el congreso del PSUC ha causado un fuerte impacto en todas

las fuerzas políticas. Sánchez Montero considera que constituye una «ruptura» entre los

comunistas catalanes y el PCE.

Barcelona. Santiago Carillo, secretario general del CE, se negó ayer a asistir al acto de

clausura del V Congreso del PSUC, a pesar de que su presencia había sido concertada. El

desenlace del congreso ha causado gran impaco tanto en el PCE como en el resto de fuerzas

políticas consultadas por EL PERIÓDICO.

Simón Sánchez Montero, dirigente del PCE, manifestó que «estoy en desacuerdo total,

completo, con los puntos esenciales de la línea política aprobada en el PSUC. El rechazo del

eurocomunismo supone un retroceso de muchos años y una vuelta al pasado, a antes de 1935.

Es un triunfo para la politica soviética».

Ruptura con el PCE

Sánchez Montero hizo especial hincapié en que «los acuerdos adoptados suponen una ruptura

con los estatutos del PCE y con los acuerdos firmados en octubre pasado entre ambos

partidos». Se mostró seguro de que el eurocomunismo se mantendrá en el próximo congreso

del PCE.

El dirigente del PSOE Javier Solana, por el contrario, considera el congreso del PSUC como un

preludio de lo que puede ocurrir en el del PCE, porque «la renovación de los partidos

comunistas es pura fachada».

Su correligionario Lluís Armet, en cambio, valora que «el PSUC había conseguido una gran

madurez democrática: el abandono del término eurocomunista y la posibilidad de apartarse de

una vía democrática al socialismo es un hecho muy negativo desde una óptica de izquierdas».

Carlos Cigarrán (PSC) espera que a partir de ahora el PSUC ocupe el espacio político que le

corresponde como partido comunista, mientras Josep María Triginer (PSC) resalta que el viraje

se haya producido precisamente allí donde los comunistas tienen mayor incidencia.

Eduard Punset, ministro de Relaciones con la CEE y presidente de CCUCD de Barcelona,

considera que la crisis del PSUC puede ser un reflejo de las tensiones internacionales que se

avecinan: «La crisis económica acostumbra a endurecer las posturas de los militantes de los

partidos obreros. En todo caso, la transparencia en el debate constituye otro indicio de que la

dirección saliente había asumido plenamente el juego democrático».

Para Miquel Roca Junyent, de CDC, el resultado del congreso no ha constituido una sorpresa,

pues él mismo, según dijo, había advertido a los dirigentes del PSUC sobre el peligro de un

viraje. Se muestra, sin embargo, esperanzado en la capacidad del partido para convertir su

política «a una línea más europea».

 

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