Autor: Martínez Ibáñez, José Luis. 
   El eurocomunismo catalán     
 
 El Periódico de Cataluña.    07/01/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

El «eurocomunismo» catalán

EL eurocomunismo es un intento de conseguir los objetivos esenciales del comunismo dentro

de un estricto respeto a la libertad y a los principios democráticos. Sus partidarios consideran

que es una filosofía que descansa en el posibilismo, en el pragmatismo de la actuación política

diaria y de la relación con las restantes fuerzas progresistas. Sus teóricos sostienen que se

trata de una vía menos inmovilista, más de izquierda y más favorable a los intereses de la clase

trabajadora que la vuelta al comunismo de la guerra fría, que es la ortodoxia que reclaman los

pro soviéticos.

El eurocomunismo catalán ha intentado tener una línea de actuación clara en temas como la

situación internacional, la transición, la reconstrucción nacional de Catalunya, la alternativa

socialista y la misma concepción del partido. En política internacional ha defendido el

europeísmo, una política de distensión y neutralidad, la defensa de los derechos humanos y el

apoyo a los movimientos de liberación. Frente a eso, la corriente pro soviética justifica las

intervenciones militares como contrarréplicas válidas al imperialismo, y justifica también la

carrera de armamentos v la represión de los disidentes.

La estrategia euro se apoya más en una progresiva participación de 1as clases populares en

las instituciones de gobierno, que en la movilización contestataria (opción preferida de los pro

soviéticos). En esta estrategia hacia un socialismo con pluralidad de partidos, los euro buscan

compaginar la flexibilidad táctica con una pedagogía de masas basada en el principio de

intentar la revolución de la mayoría y en negociar todo lo que sea negociable. Eso les ha

llevado a participar en la administración, aunque sin renunciar a nada que consideraran

ideológicamente sustancial, un buen ejemplo de este pragmatismo lo resume su frase:

«Conservar la identidad no significa encerrarse en el ghetto».

Por esta actitud los euro han recibido duras críticas de los pro soviéticos a lo largo de toda la

transición: por aceptar los pactos de la Moncloa, por no haber potenciado una política de

movilización de la calle...

Y ha sido este flanco el que, desgastado ahora al agudizarse la crisis económica, ha

sensibilizado al V Congreso del partido.

J.L. Martínez Ibáñez.

 

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