Autor: Soriano, Manuel. 
   Fuerte minoría parlamentaria euro     
 
 Diario 16.    07/01/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

ANALISIS

Fuerte minoría parlamentaria «euro»

Manuel Soriano

El PSUC cuenta con una considerable representación en el Congreso de los Diputados, dentro del grupo

de las minorías parlamentarias. Sus ocho escaños le equiparan a Coalición Democrática y a Convergencia

i Unió, que tienen nueve diputados; al Partido Nacionalista Vasco, con siete, y se sitúa por encima de

los demás partidos regionales.

No se trata, pues, de un grupúsculo marginal a nivel nacional ni dentro del PCE, al que aporta casi el 35

por 100 de su representación parlamentaria, cifrada en 23 diputados. Medio millón largo de votos

populares respaldan en la Carrera de San Jerónimo a los comunistas catalanes.

¿Significa este análisis cuantitativo que en el Parlamento español está bien instalado el caballo de Troya

del sovietismo? A juzgar por el comportamiento político de los diputados del PSUC, hay que decir que

no. Habría que afirmar que quedan en una desairada posición, tras el congreso de su partido, por haber

sido firmes defensores de la línea eurocomunista. Los ocho diputados del PSUC han seguido fielmente la

política parlamentaria del PCE, dirigida por Santiago Carrillo.

Defensores de la Constitución

El sustituto del líder eurocomunista como portavoz del grupo parlamentario es, precisamente, el catalán

Jordi Solé Tura, prestigioso abogado y catedrático de Derecho Político.

En Solé Tura confió el PCE su representación para formar parte de los siete ponentes que tuvieron el

privilegio histórico de elaborar el primer borrador de la Constitución española de 1978. Asumió

decididamente, sin reservas, desde el primer momento, la forma monárquica del Estado unitario y los

principios institucionales liberales.

¿Cómo podrá defender ahora el republicanismo federal que proponen sus correligionarios? Difícilmente,

conociendo sus brillantes intervenciones, de gran rigor jurídico, inequívocamente democráticas y siempre

dispuesto a la transacción con el adversario sin claudicar de sus principios ideológicos.

Embarazosa situación también la que se le presenta a otro destacado diputado del PSUC, José

Solé Barbera, al que se le recuerdan emotivas alocuciones en defensa de los derechos y libertades de los

ciudadanos. No nos imaginamos a este hombre, cuya profesión ha sido sacar a gente de las cárceles que la

padecían por motivos políticos, alinearse ahora con sus carmaradas que aplauden la invasión de

Afganistán.

Clarificación

La diputada Eulalia Vintró, especialista en temas educativos donde las haya, nada tiene que ver con los

principios estatalistas aprobados en el congreso del PSUC, a pesar de propugnar una profunda y radical

transformación de la escuela y de la Universidad.

El joven Josep María Riera ha dado pruebas sobradas de estar alineado con la política eurocomunista y

ha" combatido con decisión las presuntas irregularidades administrativas. El mismo posicionamiento ha

mantenido el veterano Gregorio López

Raimundo, íntimo colaborador de Carrillo, con quien dio la batalla del abandono del término

«leninismo», a pesar de la oposición de un nutrido grupo de comunistas catalanes.

El sindicalista Cipriano García jugó un desafortunado papel parlamentario en el debate del Estatuto de los

Trabajadores, por seguir al dictado los planteamientos intransigentes de Marcelino Camacho.

Los otros dos diputados restantes, Juan Ramos Camarero y Miguel Núñez González, no destacaron en su

trabajo parlamentario, aunque su actitud no desentonó con la característica pragmática del conjunto del

grupo.

¿Cambiará la política de los diputados del PSUC? Probablemente, no. Su argumento y su fuerza es el del

medio millón de votantes que dieron su fuerza al programa que prometieron, bastante dispar al aprobado

en el congreso que acaba de terminar. No obstante, se impone la clarificación interna.

 

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