Autor: Gutiérrez, José Luis. 
   Moscú en Cataluña     
 
 Diario 16.    07/01/1981.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

GRITOS Y SUSURROS

José Luis Gutiérrez

Moscú en Cataluna

ME van a perdonar, lectores, que insista, però ¿se acuerdan de aquel serial que escribí en sept.iembre

pasado titulado «La crisis del PCE»? Se acuerrdan, ¿no? También recordaran a aquel orquestado rebaño

de airados funcionarios comunistas que se lanzaron epistolarmente sobre mi, con la acostumbrada

chatarra stalinista de «la campana contra el PCE». Campana, ¿eh? Pues ahora resulta que lo que yo

proteticamente predije hace tres meses era un simple guateque, comparado con el huracàn que se ha

desatado en el interior del partido. Y no ha hecho mas que comenzar. Así que campana, ¿eh?, Santiago?

Una cosa son las campañas y otra el aseo. Y yo me lavo los oídos a diario. Me van a oir los chicos de la

«campaña»...

Ycomencemos por el PSUC, los comunistas catalanes, y el terremoto de su abandono del

eurocomunismo, la dimisión de mi tocayo Antoni Gutiérrez «El Guti», del puesto de secretario general —

polít.ico de singular valia, equilibrado, inteligente y sensato donde los haya, etcètera, etcètera.

En Madrid, en una callecita pròxima a la calle Mayor, hay un viejo mesón llamado Torre Narigües,

habitual lugar de reunión de «peceros» y de clientes que tienen por costumbre brindar en ruso. Entre estos

últimos, la eufòria no se podia disimular cuando se supieron las conclusiones del congreso del PSUC.

Porque todo el partició sabe la gran influencia que han tenido en el desarrollo del congreso de los

comunistas catalanes las Embajadas del Este de Europa y más concretamente, la de la U.R.S.S.

Y s i n embargo, el «concilio» del PSUC y sus resultados dimanan de una organización poderosa

y efïcaz, la mejor de todos los partidos que vertebran el PCE a nivel del Estado. Y estimablemente

democràtica también. Porque el resultado del congreso, con la derrota clamorosa de los sectores «bandera

blanca», o moderades, y el triunfo de leninistas y pro soviéticos, relleja, lisa y llanamente, un estado de

opinión dentro del partido.

Asi, el nuevo secretario general del PSUC, Paco Frutos, declarado leninista, es un conocido

antiestalinista, no demasiado bien visto entre los pro soviéticos. Por su parte, el nuevo presidente, Pere

Ardiaca, es una figura legendaria, històrica, respetada por todos, una espècie de «Simón Sànchez

Montero» catalán, dirigente de la vieja escuela, durísimamente castigado por la represión franquista y

delicado de salud.

Y mientras tanto, a nivel estatal y de cara al X Congreso del PCE, previsió para la primavera, hay ya en

marcha varios libros sobre el partido. El ultimo lo elabora, magnetófono en mano, Pedro Vega, periodista

expulsado de «Mundo Obrero», y militante próximo a los sectores eurocomunistas.

 

< Volver