Autor: Ivorra Ivorra, Antonio. 
   Nicolás Sartorius apuesta por el partido  :   
 Ocupará el escaño de Camacho en el Parlamento. 
 Diario 16.    24/11/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 35. 

LA ENTREVISTA POLITICA DE LOS LUNES

NICOLAS Sartorius, considerado como el número dos, en la sombra, de CC 00 y el PCE, es decidido

partidario de las incompatibilidades de funciones. En breve, tendrá la oportunidad de llevar a la práctica,

consigo mismo, sus incompatibilidades. Está decidido que sustituirá a Camacho, que renunció a su

escaño, en el Congreso de Diputados. Apostó por el partido. Sartorius, vestido a la moda, con tonos

grises, cobarta verde y mocasines negros, aboga por la renovación en la dirección del PCE. Es partidario

del eurocomunismo y rechaza el viejo comunismo. Opta por una mayor democracia en el seno de su

partido, que debe ir hacia fórmulas federativas. Reconoce el éxodo de los profesionales de su partido. El

líder eurocomunista —abogado, periodista, escritor— pide que se vaya Suárez. La solución a la situación

del país la ve con la creación de un Gobierno de progreso formado por UCDPSOE sin discriminaciones

anticomunistas. El antiguo alumno del colegio del Pilar de Madrid es autor de El resurgir del movimiento

obrero. Tiene cuarenta y dos años. Está casado con una italiana, es profesor de Universidad y es padre de

una hija.

Nicolás Sartorius apuesta por el partido

Ocupará el escaño de Camacho en el Parlamento

Texto: Antonio IVORRA Fotos: Gustavo CATALAN

DESDE los ventanales de la quinta planta del edificio Confederal de CC OO antigua sede del sindicato

vertical de Artes Gráficas—, situado en la recoleta calle de Fernández de la Hoz, se apreciaba la caída de

la tarde. Las luces de neón de las farolas se encendieron...

Nicolás Sartorius — No, no veo luces rojas en el horizonte político. Ahora bien, la situación es crítica. Y

asi, con este Gobierno, no podemos seguir. Suárez no vale, Suárez se tiene que ir, mejor hoy que mañana.

Se dijo que era el mejor Gobierno de la UCD, pero se ha visto que todo estaba cogido por alfileres.

DIARIO 16 Señor Sartorius, al margen de sus alfilerazos, ¿qué alternativa ve usted a los «barones» que

nos gobiernan?

N. S. — No es cuestión de nombres, sino de contenido. El grito, que se va extendiendo, de que se vaya

Suárez no lleva implícito el «que venga Landelino Lavilla», que, a lo mejor, sería peor que Suárez.

D 16 — A lo mejor recibiría más bendiciones»...

N. S. Sí, pero no estamos para esas «bendiciones». Estamos para cosas más serias porque la problemática

es seria. Necesitamos una alternativa progresiva que resuelva los temas claves que tiene el país: Situación

económica con la lucha contra el paro; configuración del Estado autonómico; estructurar el marco de las

libertades públicas y acabar con el terrorismo.

Tras una breve pausa y encender el tercer pitillo en cinco minutos.

N. S. • La lucha contra el terrorismo requiere las siguientes medidas: Toma de postura de todo el pueblo

español no podemos dejar en solitario al pueblo vasco— con grandes movilizaciones como la que hicimos

en Madrid hace dos años. El pueblo tiene que ganar la batalla. Acelerar las transferencias al Gobierno

vasco y llenar de contenido el Estatuto de Guernica. Aumentar la eficacia y las medidas de las fuerzas

policiales. Y resolver el tema de Francia. Sí, es intolerable que existan países, y vecinos por más señas,

que sean base de colaboración del terrorismo.

D 16 — Y como arrimando el ascua a su sardina...

N. S. — No, no se trata de ningún partidismo el rendir un homenaje a la actitud valiente y ´decidida que

llevó a cabo contra el terrorismo, desde hace varios años, la dirección y militantes del PCKPCE.

D 16 — Ya tenemos, en líneas generales, el contenido a la alternativa. La puesta en práctica, ¿quién la

llevará? Si usted recha za a Suárez y su Gobierno de «barones» y no cree en el recambio de Lavilla, sólo

quedan dos opciones: elecciones anticipadas o Gobierno de coalición.

N. S. Es cierto que tal y como estamos no aguantamos hasta las elecciones de 1983. Pero meternos en

una dinámica electoral, aunque sea a un año vista, sería perjudicial. El pueblo diría «esto no es serio». Y

la abstención y el desencanto aumentarían. La solución no está en UCD, la UCD sola no puede gobernar.

D 16 Luego también está usted por un Gobierno de coalición UCDPSOE.

N. S. — Bueno, yo estoy por un

programa de Gobierno de progreso. Hay que salir de esta crisis en un sentido progresista. Los comunistas

no pretendemos estar en el Gobierno, lo que sí queremos es que ese programa de Gobierno responda a

nuestra concepción para salir de la crisis. Entonces, sí que colaboraríamos. D 16 — Esta música suena a

una nueva edición de los «Pactos de la Moncloa».

N. S. — No, no se trata de eso. Se trata de formar un Gobierno de progreso en el que estarían

fundamentalmente la UCD y el PSOE. Ahora bien, nosotros rechazaríamos, y por tanto no veríamos con

buenos ojos, gobiernos de coalición que significase que el PSOE entrara en Gobiernos de centroizquierda

a la española (aquí serían de derechaizquierda), con discriminaciones anticomunistas. Para el PSOE esta

política sería suicida y no resolvería la situación. El futuro depende del entendimiento entre los

comunistas y los socialistas.

Pero Felipe Gonzáles ha dicho, en el marco de la Internacional Socialista, que él no está «ni con el

liberalismo ni con el comunismo».

(Como esquivando la afirmación.) N. S. — Es cierto. Felipe no está en el Partido Liberal ni en el Partido

Comunista. Un giro hacia la socialdemocracia del PSOE sería tan desastroso como un giro hacia el viejo

comunismo del PCE. La unidad de la izquierda es necesaria para elaborar una política de avance

democrático. Esto sería la base para crear una «constelación» de fuerzas democráticas, en la que no

estarís sólo la izquierda, capaz de dar una alternetiva a los problemas que tiene España.

D 16 A propósito de problemas, ¿qué pasa en el PCE?

(Se limpió las gafas, en el despacho había mucho humo. El cenicero estaba repleto de colillas.)

N. S. Bueno, en el PCE hay un debate político. Ese debate no debe ser intimista, de puertas

adentro, sino hacia fuera, con la sociedad. Nuestros afiliados, simpatizantes y votantes tienen que estar

informados de lo que dicen y discuten los comunistas.

D 16 Entonces, ¿apuesta usted por la política de puertas abiertas, tan extraña a otras épocas y a

partidos de otras latitudes?

N. S. El PCE tiene que profundizar en su línea eurocomunista, socialismo en libertad. Profundizar no

sólo en la teoría, sino en la práctica. Por tanto, de pasos atrás, nada, sino pasos hacia adelante.

D 16— ¿Esos pasos hacia adelante significa apostar por la democracia interna del PCE?

N. S. — Es evidente que hay que aumentar la democracia en el seno del partido y en sus relaciones con la

sociedad.

D 16 Tal vez por eso se haya producido el desencanto y el abandono de profesionales.

N. S. — El desencanto de los profesionales, que también se da en otros partidos, no viene sólo producido

por un grado de mayor o menor de democracia interna. Creo que el partido no ha sabido prever el trabajo

de las fuerzas de la cultura en la nueva etapa.

D 16 — Algunos no han esperado al X Congreso del PCE. ¿Qué va a pasar en el congreso, que se

celebrará en junio del 81? Se habla del sustituto, de un vicesecretario, de renovaciones.

(Como diciendo a mí no me mires, conmigo no va.)

N. S. — En este congreso sería un gravísimo error plantear la sustitución de Santiago Carrillo. Esto no es

una monarquía en la que «hay un sucesor». Las especulaciones sobre mi persona me traen sin cuidado.

En el momento en que se crea oportuno se elegirá a quien se crea conveniente. Creo que en el Congreso sí

se va a ir —yo por lo menos apuesto por ello— a una renovación a todos los niveles. Sí es necesaria una

renovación con cierta continuidad y no una continuidad con cierta renovación.

D 16 — Con un mes de antelación, Comisiones Oberas celebrará su congreso. Esta diferencia de tiempo

entre los dos congresos es un conocimiento de que usted no tiene el don de la omnipresencia.

(Sartorius concedió la primera sonrisa en la entrevista.)

N. S. Las incompatibilidades de funciones se van a plantear precisamente en el congreso de CC 00. Yo

apuesto meridianamente por ellas. Llegó ya el momento de plantearse esta cuestión. Si uno tiene cuatro

cargos no rendirá bien en ninguno. No creo en las personas que se dispersan en muchas funciones. No

sirve el enciclopedismo.

D 16 — Entonces, tendrá usted que decidirse por estar en este despacho, por ocupar otro en la sede

central del PCE o en el grupo parlamentario comunista tras la renuncia del escaño de Marcelino

Camacho.

N. S. — La renuncia de Camacho es irreversible y está aceptada por unanimidad. Tal vez se produzca

dentro de unos messe. En principio está así decidido, yo voy a ocupar su escaño en el Parlamento.

Es necesaria una renovación en la dirección del PCE

Intolerable que países vecinos sean base de colaboración con el terrorismo

 

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