Historia de una crisis     
 
 Diario 16.    17/03/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Historia de una

La crisis interna del PSUC comenzó a perfilarse públicamente cuando parte de la militancia del

Bajo Llobregat y el Valles occidental valoró de manera positiva la invasión de Afganistán por

parte del Ejército soviético.

A partir de entonces, el calificativo de «afgano» comenzó a servir para distinguir a los que no estaban

de acuerdo con las tesis eurocomunistas carrillistas y preconizaban la recuperación de una

identidad internado nal´ista, con base y directrices en Moscú.

La estrategia, por otra parte, y justo es resaltarlo aquí, dio positivos divi deudos electorales en las

sucesivas elecciones a los comunistas catalanes, a la vez que les hizo avanzar bastantes grados en cuan to

a credibilidad en Cataluna.

El V Congreso estuvo a punto de significar una auténtica ruptura en el PSUC, pero la inteligencia

política de Antonio Gutiérrrez y Gregorio López Raímundo, que maniobraron para que quedaran en la

dirección del partido, y que fueron sustituidos por Francisco Frutos y Pere Ardiaca, aplazó de alguna

manera el problema.

Aplazó, que no soslayó, puesto que la última visita de Santiago Carrillo a Barcelona y los incidentes del

Palacio de Deportes del pasado sábado han puesto de relieve que la situación interna del PSUC no había

perdido virulencia.

El problema de fondo, más que el pro soviético del sector radical, enfrentado a las tesis eurocomunistas,

es que tal sector se encuentra en posiciones que limitan con el área extraparlamentaria, identifica

eurocomunismo con carrillismo, y en la política del secretario general del PCE ve una traición a la raíz

del auténtico marxismo leninismo. Es lo que ellos llaman «la entrega del comunismo a la democracia

burguesa».

 

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