Autor: Soriano, Manuel. 
 El triunfo carrillista cerró el congreso del PCE. Zaldivar acusó a Ballesteros y a Sartorius de eleborar una candidatura impresentable. 
 Carrillo soportó los reproches hasta el final, pero se impuso     
 
 Diario 16.    01/08/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

EL TRIUNFO CARRILLISTA CERRO EL CONGRESO DEL PCE

Zaldívar acusó a Ballesteros y a Sartorius de elaborar una «candidatura impresentable»

Carrillo soportó los reproches hasta el final, pero se impuso

El X Congreso del PCE, que ha supuesto un nuevo paso en la renovación del partido, se clausuró en la

madrugada de ayer, después de la elección del nuevo comité central, que apenas ofrece novedades. Sin

discusión, el máximo órgano entre congresos, reeligió a Santiago Carrillo como secretario general para

otros dos años.

Manuel SORIANO

Madrid Santiago Carrillo impuso su criterio hasta el final del X Congreso, concediendo una mínima

representación de 17 puestos al sector renovador en el comité central, integrado por 104 miembros.

Aunque este desenlace estaba previsto, la candidatura oficial fue ampliamente debatida por el pleno del

comité central durante seis horas a puerta cerrada, después de manejarse unos cuatrocientos nombres.

Carrillo tuvo que escuchar múltiples reproches por negarse a formar una nueva dirección que tuviera en

cuenta criterios integradores.

Garios Alonso Zaldívar, responsable hasta ahora de la política municipal y autonómica, que forma parte

del nuevo comité central, criticó a Jaime Ballesteros y a Nicolás Sartorius, virtuales candidatos a ocupar

sendas vicesecretarías generales, de haber jugado un papel decisivo al elaborar una «candidatura

impresentable».

Los carrillistas defendieron los candidatos a la nueva dirección, argumentando que es coherente con la

política eurocomunista que el PCE está dispuesto a seguir impulsando. Frente a los que critican el hecho

de que sigue mandando la vieja guardia, los carrillistas destacan la reducción del número de miembros del

comité central, que de 166 pasa a tener 104. Entre renuncias voluntarias y forzosas, dejan de ser

miembros del comité central los históricos comunistas siguientes: Víctor Diez Cardiel, Manuel Benítez

Rufo, Horacio Fernández Jnguanzo, Tomás García, Luis Lucio Lobato, Federico Melchor, Ramón

Mendezona, José Sandoval, Rafael Pillado, Fernando Soto, Tomás Tuero y Fidel Alonso.

No obstante, la renovación que los carrillistas quieren destacar es muy tímida. La gran mayoría de los

miembros del comité central ya pertenecían a él. Sólo hay unos veinticinco nombres nuevos, todos ellos,

además, del sector carrillista, excepto tres (Carlos París, Eulalia Vintró y Jaime Sartorius), que los

renovadores tenían esperanzas en colocarlos en la nueva dirección. Entre los nuevos del sector oficialista

destaca Santiago Carrillo (júnior).

Se han quedado en la cuneta destacados renovadores como Luis Larroque, Eduardo Mangada, Alfredo

Tejero, Cristina Almeida, Amparo Rubiales, Julio Anguila, Ernest García y Javier y Fernando Pérez

Royo. Este último, diputado del Congreso, renunció a formar parte de la candidatura oficial por

considerar que no respondía a un criterio integrador de las distintas corrientes de opinión existentes en el

PCE. Criticó a Carrillo por no haber tenido la magnanimidad de mostrarse flexible después de haber

demostrado que ha sido el triunfador del X Congreso. A pesar de su profunda discrepancia, no está

dispuesto a abandonar su escaño de parlamentario, porque estima que pertenece al PCE, bajo cuyas siglas

se presentó a las elecciones.

Resistir

A pesar de la cierta tensión que produjo la firmeza de Carrillo, el debate en el pleno discurrió por cauces

correctos, según manifestaron los propios renovadores, que, sin embargo, protagonizaron crudas

intervenciones. Fernando Pérez Royo, por ejemplo, dijo que en este congreso habían ganado los que

perdieron el IX Congreso.

Es decir, que la renovación eurocomunista iniciada hace tres años sufre un proceso regresivo.

El también diputado Jordi Solé Tura, uno de los parlamentarios más respetados en el Congreso por todos

los partidos, lamentó que el nuevo comité central no fuera representativo de las distintas sensibilidades

existentes en el PCE. Apuntó que tiene dos vacíos importantes, como son la representación municipal y la

del movimiento feminista.

El secretario general del PC de Euskadi, Roberto Lerchundi, que, ajuicio de los renovadores, se ha

revelado como un auténtico líder de esta corriente, durante una brillante intervención señaló también su

disconformidad con la composición del nuevo comité central. Advirtió que se mantenía en la dirección

con el objetivo de seguir defendiendo un nuevo tipo de partido, que reconozca las corrientes de opinión.

El principal tema de discusión del congreso —dos concepciones de organización del partido— se

manifestó hasta el final, e incluso al confeccionar la lista de la nueva dirección.

Hasta el último momento los renovadores barajaron la posibilidad de no aceptar los escasos puestos que

se les ofrecían, porque consideraban que con los estatutos aprobados, a medida de Carrillo, su papel en el

comité central iba a ser meramente decorativo.

El nuevoviejo comité central

Vieja guardia y carrillistas: Dolores Ibárruri, Santiago Carrillo, Simón Sánchez Montero, Jaime

Ballesteros, Ignacio Gallego, Romero Marín, Marcelino Camacho, Julián Ariza, Leonor Bornao, Gregorio

López Raimundo, Santiago Alvarez, Armando López Salinas, Antoni Gutiérrez, José María Gonzá lez

Jerez, Nicolás Sartorius.

Renovadores: Carlos Alonso Zaldívar, Manuel Azcárate, Jordi Solé Tura, Amor Deus, Emérito Bono,

Sigfredo Domingo, Antonio Martín Lillo, Julio Pérez de la Fuente, Julio Segura, Pilar Brabo, Jaime

Sartorius (*), Eulalia Vintró (*), Carlos París (*), Roberto Lerchundi (**), Ángel Guerreíro (**), Martín

Silván (**), Luis Martínez (**).

(*) Nuevos. (**) Miembros natos por ser secretarios regionales.

 

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