Autor: Fernández-Cuesta Illana, Nemesio. 
   La bolsa     
 
 ABC.    20/06/1975.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

SERRANO 61

LA BOLSA

El martes, si no negro, fue sombrío, y durante la semana nuestra Bolsa apenas ha levantado cabeza. La decisión de comprar siempre puede aplazarse, la de vender es, con frecuencia, forzosa. De ahí que el mercado de valores registre una baja pronunciada. Aparte alguna, razón técnica, como la acumulación de ampliaciones, nadie duda que el descenso de la Bolsa obedece a motivaciones políticas. Cuando la política interviene, la desconfianza se traduce en abstención inversora. No sólo es que las cotizaciones se derrumban; lo peor es que los títulos pierden liquidabilidad, no pueden cumplimentarse las órdenes de venta por ausencia de compradores y el mercado deja de serlo. Con ello, la prevención crece y se refuerza la inhibición.

La gente habla de la Bolsa. Suele hacerlo cuando sube mucho o baja mucho. Los dos extremos son malos. Pero cuando asistimos a una situación como la presente, la actuación se impone no para ayudar a intereses particulares, sino para salvar e] mercado, que es una institución que cumple una función pública al servicio de los intereses económicos nacionales.

Entrar en Bolsa ahora es asegurar un beneficio. Por eso estoy seguro de su recuperación. Los valores representan cosas y las cosas suben. Hay que restaurar cuanto antes la confianza para que el juego económico recobre la vigencia de sus normas. Con eso basta, ya que nuestra Bolsa ofrece oportunidades excelentes, que pronto evocaremos cuando las cotizaciones comiencen a trepar. Estoy seguro que no se equivocarán los que ahora inviertan. Nemesio FESNANDEZ-CUESTA.

 

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