En el gobierno de los pueblos es peligroso decidir sin escuchar     
 
 Blanco y Negro.    21/01/1973.  Página: 28-29. Páginas: 2. Párrafos: 3. 

En el gobierno de los pueblos es peligroso decidir sin escuchar

De «ABC»:

«Ni inmovilismo ni revolución. Ni la demagogia de los que pretenden que todo es perfecto ni la de aquellos que pretenden subvertirlo todo con la violencia. A estos términos se concreta el

horizonte de progreso social y político que ha definido e! ministro de Trabajo en Barcelona.

Diques, no; cauces, sí; ha dicho con esclarecedora dialéctica al abordar los problemas del momento político. No se puede contener indefirudamente el ansia de libertad v evolución de una sociedad. De ahí que nada se gane con tratar de poner diques a la Historia, construyendo muros de cerrazón ideológica con apriorismos, concepciones atávicas, nostalgias o evasiones de la realidad. Las sociedades humanas necesitan orden y continuidad; pero también requieren voluntad de cambio, fidelidad a su tiempo y cauce para la participación, el ejercicio de la crítica y el desarrollo de la libertad.

El ministro de Trabajo ha hablado también de que ningún grupo social debe tratar de imponer sus puntos de vista por la fuerza. En el terreno de las relaciones sociales, no puede ser más justa esta apelación al equilibrio y a la moderación. Pero no sólo en ese ámbito. En todo

el plano de la convivencia pública es precisa esta síntesis de intereses y puntos de vista. Se puede descartar la huelga si existen eficaces instituciones de diálogo y representación que ta hagan innecesaria. Pero soto si todos los puntos de vista de la sociedad son oídos y tomados en cuenta estaremos a cubierto del riesgo de que una minoría trate de imponer sus opiniones como si fueran el criterio de todo un pueblo. Y ocurre, en este aspecto, que acaso demasiadas veces se piensa que "tomarse la justicia por su mano" sólo es grave en el plano de las relaciones privadas. Y no es así. También en et gobierno de los pueblos es peligroso decidir sin escuchar, juzgar sin oír a todas las partes, limitar el número de coadyuvantes o estrechar el panorama del pluralismo social.»

 

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