Autor: Solana, Ramiro. 
   ¿Qué serían las asociaciones sino la institucionalización de las tendencias?     
 
 Blanco y Negro.    21/01/1973.  Página: 29. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

¿Qué serían las asociaciones sino la ¡nstitucicnalización de las tendencias?

Ramiro Solana escribe en «Criba»:

«Sinceramente, creemos que si se quiere (si no se desea es ya otra la cuestión), que el Consejo Nacional sea representativo de una base humana y política adecuadas, al Movimiento no le quedan más que dos opciones: una, la de revertir en un partido único y de masas, de tono totalitario, o revolucionario. Otra, la de constituirse sobre las bases múltiples de las Asociaciones políticas en él integradas al aceptar sus Principios Fundamentales. No hay otra alternativa, se emplee la dialéctica que se emplee, los riesgos que se corran, y se use la semántica que fuere. Y decimos que hay esas dos solas opciones porque hemos marginado la tercera —la de los partidos políticos—, por no ser coincidente con la filosofía que inspira la Constitución. Para rechazar las Asociaciones se podrá argüir lo que fuere, pero aún para el más convencido de sus detractores —si es sincero e inteligente—, siempre le cabrá la duda en cuanto al porvenir histórico de nuestro marco jurídico-politico fundamental sin esas instituciones. Para los que las defendemos, evidentemente, tenemos nuestras reservas en cuanto a su posible que no probable—, transformación algún día en partidos, pero esto como todo en la vida entraña unos márgenes de riesgo que hay que correr. Para nosotros son superiores los riesgos históricos de! evidente vacio político en que caería el Movimiento si no se abriese a las asociaciones políticas. Es cuestión de elegir entre ambos riesgos según creamos cuál es el más verosímil o peligroso para España.

Todo esto no es evidente sólo para nosotros. El hecho de que ahora se empiece a utilizar el término "tendencias" para desplazar al de "asociaciones" así lo confirma. Pero cabria preguntar a los que postulan las tendencias, ¿qué serian las asociaciones sino la institucionalízación, la formalización, de esas tendencias? ¿Qué otra cosa se ha venido proclamando por todos los sectores del país? Lo que pasa es que es menos comprometedor (después de tantas promesas incumplidas), usar e) término "tendencias" (que puede llegar a ser manejado dialécticamente con arte de prestidigitador—, que el hablar de "asociaciones", que es una palabra más definidora, menos propicia a las nebulosidades. Elección semántica que, en estos tiempos decisivos para Esparta, no deja de ser una frivolidad intelectual totalmente recusable.»

 

< Volver