Autor: Marrero Suárez, Vicente. 
   Un episodio hispano-británico o Maeztu sindicalista     
 
 ABC.     Páginas: 2. Párrafos: 20. 

UN EPISODIO HISPANO-BRITANICO O MAEZTU SINDICALISTA

Por VICENTE MARRERO

DE los intelectuales españoles, fue Maeztu el primero en registrar con seriedad en nuestro siglo la im

portancia del fenómeno sindical, y el primero en escribir un capítulo Importante en la historia del sindicalismo español.

Desde 1905, desdé los principios de su estancia en Londres, donde pasó los quince años más fecundos de su vida. Maeztu empieza a enviar a la prensa española y suramericana sus crónicas, en las que se ocupa con tal intensidad de las organizaciones y problemas laborales, que con ellas pueden formarse varios volúmenes como los que actualmente publica la Editora Nacional «n la edición de sus obras.

Inglaterra era entonces el país europeo politicamente más en forma. Una forma que aún hoy está muy lejos de ¡haberse esfumado. Y Maeztu, en aquella Inglaterra dueña y señora del mundo, descollaría como uno de los intelectuales creadores que más habría de influir en el movimiento social político Inglés, llamado "Guild Socialis".

El guildismo, con sus diferentes matices, representa una aportación original de los intelectuales ingleses a las controversias teóricas de los sindicalistas y de los socialistas, revistiendo una forma propiamente británica. Socialismo gremial que tiene entre sus antecedentes el socialismo cristiano de 1848, el renacimiento catolico que operaba. desde 1880; la reacción medievalista que corre a través de las obras de Carite, de ¡Ruskin, de William Morris y del "Arts and Craíts movement", el distribuismo de Chesterton y Belloc, aunque deba reconocerse la gran influencia del sindicalismo revolucionario francés.

En tierras inglesas, la significación d« la palabra socialismo es mucho más vaga y general que en «1 Continente, en done se identificó con el marxismo y sus derivaciones. Fundamentalmente, y desde luego en el terreno práctico de sus realizaciones, el socialismo gremial o guildismo demostró coincidir con muchos d« los asertos de la escuela corporativa católica de la cual tomó gran parte de su contenido, aunque en las concepciones ideológicas de algunos partidarios se encuentren doctrinas que no coincidan, ni mucho menos, con ella.

13 "Quila Socialism" lo funda un pequeño grupo que se {habla encontrado dentro del fabianismo: A. J. Penty, su creador; A. R. Orage, S, G. Hobson, Bertrand Russel y G D. H. Cole, el más Joven y el más brillante de estos neosocialistas. Simpatizaban con el grupo políticos como Mr. Donald, y sacerdotes como el reverendo Willlam Temple, hijo del arzobispo de Canterbury. Su órgano de expresión más caracterizado era la revista "The New Age", que dirigía Orage. y en la que colaborarla Maeztu durante varios años Muchos de los postulados de aquellos sindicalistas fueron acerbamente combatidos al ser expuestos .por primera vez; sin embargo, Integran hoy, en forma más o menos acentuada, el programa de las "Trades-unions". no solamente en Inglaterra sino también en los territorios autónomos del imperio.

"The New Age" era también frecuentada por un golpe de artistas, entre «líos dos de primera magnitud: James el pintor, y el escultor Epsteia, que ha fallecido precisamente estos días,

Es sabido que fue por puro azar profesional por lo que Maeztu entró en contacto con el grupo intelectual que redactaba "The. New Age". A ella aportó tantas Ideas como recibió. Su contribución, dado el ángulo de sus preocupaciones, fue, sobre todo, de orden intelectual, sirviendo para consolidar, en no parca medida, los fundamentos éticos de la doctrina.

En una entrevista aparecida en el "Diario de Madrid", el 29 de diciembre de 1935, que hizo Guillermo de Torre a otro ilustre español muy familiarizado con la vida inglesa, don ´Antonio Pastor, al preguntarle a éste por los intelectuales españoles vinculados a la vida inglesa y, más en concreto, si Maeztu había recibido influencia inglesa, responde con la mayor naturalidad:

—Contra lo que pueda aparecer a primera vista, Maeztu no iba recibido ninguna Influencia Inglesa. La ha ejercido. ¿Le extraña a usted?... El "leader" del Guild Socialísm", Orage, se consideraba como admirador y discípulo de Maeztu.

Y, en efecto, era esto lo que sucedía con los principales cabecillas del "Guild Socialism", tanto con Arthur Penty como con A. R. Orage, Penty—al que Masztu consideraba como a su mejor amigo en Inglaterra, y cuya influencia alcanza algunas zonas del Continente—recibió también el influjo de Maeztu como se ve claramente en su obra "Guilds man´s Interpretatio of Hístory".

¿Por qué no continuó Maeztu elaborando esa linea sindical, con la misma intensidad de sus años de Londres y tal cómo se refleja en su libro "Authority, Liberty and Functíon in «he Líght of the War"? Don Luis Jordana de Pozas, en su interesante conferencia de 1930, "El régimen corporativo como sistema de reforma social", y don José Larraz en su excelente libro "La meta de dos revoluciones" han lamentado públicamente que Maeztu, a pesar de ´haber contado entre los creadores del socialismo gremial, de modo Inexplicable no haya vuelto a Insistir en esa dirección. • No hay la menor duda de que don Ramiro de Maeztu. hasta los últimos años de su vida, continuó escribiendo articulo tras artículo sobra sindicalismo y otras cuestiones similares de indole laboral u económica. Dos años antes de morir confesaba públicamente que los sindicatos profesionales le contaban desde hace tiempo por uno de sus adeptos entusiastas. No obstante, los lamentos d« los señores Jordana y Larraz son explicables, porque lo que ellos deploran es que Maeztu no prosiguiese su labor de creación Intelectual desarrollando una línea fecunda del pensamiento sindica , pudiéndola buenamente conectar, en los últimos «años de su vida, con una filosofía social más sólida que la que en aquellos .años londinenses estaba.presente en su espíritu.

Pero este .problema, que es también un» encrucijada vital, suscita una reflexión capital para comprender el espíritu de Maeztu. Hombrea como Maeztu nacieron para elegir en cada hora difícil las brechas más amenazadas de la vida española, y para estar allí cubriéndolas de cuerpo y alma, todo entero, sin regatear sacrificios y sin perderse en circunloquios. En aquellos años de su estancia en Lañaría, creyó qué el problema social era el más necesitado de su atención y a él ´dedicó sus mejores esfuerzos. Una vez regresado a. su patria, en 1919. se vio pronto desbordado por otros problemas de diferente Índole, no sólo culturales, sino además políticos y espirituales, y se sintió en la necesidad ineludible de defender los valores supremos que en nuestra patria se hallaban en estado de sitio. Desde esta perspectiva ha de entenderse su frase "ser es defenderse", sobre todo lo que él entendía como defensa de nuestro ser más sustancial. Ciertamente, siguió hablando de sindicatos y de agrupaciones laborales, pero el peso de gravedad de su alma le Inclinaba a otros menesteres más urgentes y necesarios: la defensa del espíritu, la defensa cíe la Hispanidad... porque si no hay patria ni espíritu, mal sabor tienen entonces el pan y la justicia.

La trayectoria social de Maeztu, en este punto, es, en cierto modo, contraria a la que hoy se estila entre nosotros en ciertos medios Juveniles, obsesionados con el problema social sin haber entendido todavía el profundo significado del pasaje evangélico que nos dice: "no de sólo pan vive el hombre".

A este último Maeztu se le suele juzgar, además, desde la facilidad que da vivir hoy en una España rescatada, lograda gracias a un puñado de hombres que, guiados en buena medida por el Masztu iluminado de aquellos años, se alzaron en un desesperado gesto nacional, su última etapa se suele mirar desde un ángulo distinto al suyo, desde otros problemas que no fueron tan importantes como los que él, en aquellas horas decisivas de la Historia de España, y aun de la de Occidente, les dedicó su mejor atención, .consagrándoles, al fin, su misma vida.

Salvo escasas y notables excepciones como las que antes toemos citado, las grandes mentes españolas han tendido a cicatear el elogio a su labor. Maeztu mismo, durante los años del Directorio, se consideró apestado. Años antes, en 1917, cuando publicó en inglés su libro, editado mas tarde en castellano con el título "La crisis del humanismo", don Salvador de Madariaga, en el número 101 de la revista "España", juzgando a Maeztu como ´hijo del ingenio que—salvo quizá don Miguel de Unamuno—más amplia y profunda base de cultura tiene en España", incitaba públicamente en vano a que se ocuparan del libro a dos jóvenes intelectuales de entonces, al señor Ortega y al señor De los Ríos; este último, digámoslo de paso, registraría con el tiempo el impacto de la influencia guildista.

En una entrevista concedida a un escritor peruano, Julio de la Paz, publicada en 1922 en la revista "Atlántida", Maeztu habla de estas cosas y dice: "No puedo negar que en España se me tiena un gran respeto; nada más que respeto. Escuela no he logrado hacer. Mis amigos de una hora se han convertido luego en mis enemigos. Quizá porque ellos se quedaban en e! punto de partida, mientras que yo continuaba pensando. La verdad es que más influencia tengo en Inglaterra. Me ha ocurrido que cuando la alabanza Inglesa absorbía mi personalidad, alejándome de los vínculos espirituales que me ligan a la patria, he abandonado Londres más que da prisa, para Ir a España—y con voz bronca, que resuena en su pecho, lleno de ardiente españolismo, grita Maeztu—: i´No, no!; antes que nada, ¡soy español!"

Y el escritor peruano que le hace esta entrevista en Londres «puede comprobar cómo los elogios ingleses le pesan a don Ramiro como si fuesen cadenas ceñidas a sus pies. En Inglaterra es un escritor reputado, para quien los intelectuales tienen consideraciones halagadoras. Con. menos se conformarían otros. Wells te cita como a un maestro del pensamiento contemporáneo: Bernard shaw polemiza con él acerca de las ideas de su libro; Rose se declara partidario de sus opiniones y le declara ¡partidario de sus opiniones y le consagra elogios; la Universidad de Oxford invítale a un debate en torno a su libro; el ´Morning Post" declara que "es el hombre que más ha hecho por la dignidad del periodismo"; en el libro de Miles Carpenter, profesor de Harvard. "Guild Socialism. An Historical and critical analysis", en la página 98 puede leerse: "El concepto del señor Maeztu ha llegado a ser conocido entre los gremialistas como el principio funcional, y ya ha encarnado en su propaganda desde la aparición de su obra. Ha sido especialmente adoptado tanto por Mr. Colé como por Mr. Hubson, en sus teorías políticas, y por Mr Tawney", nombres todos ellos entre los más significados del movimiento guildista.

Tuvo buen ojo Maeztu al elegir el círculo de sus amistades británicas. Da su gran amigo T. E. Hulme, muerto en la primera gran guerra, se sabe hoy, a juzgar por lo que de él escribe Colín Wilson en las páginas finales de su libro "The outsider". traducido al castellano con el título "El desplazado", que ha tenido una gran ascendencia sobre el moderno espíritu anglosajón a través de su influencia sobre T. 8.

Ellot !La obra de su otro gran amigo Penty llegó a interesar a los alemanes, y de Orage todo «1 mundo sabe en Inglaterra cómo logró que escribieran gratuitamente en su revista los escritores mejor pagados del país, incluyendo al propio Bernard Shaw, Chesterton, a Wells, a Elliot. Logró popularidad al momento de morir en 1935, y de él escribieron necrologías los escritores citados, más Ezra Pound, Colé... ¡A, R. Orage, admirador y discípulo de Maeztu!

Pero con Maeztu, entre nosotros sucedió lo de siempre. El mismo lo dijo en varias ocasiones: "Londres, es cómo mi ciudad; mi espíritu y mí alma son españoles."

V. M.

FOTO: DO RAMIRO DE MAEZTU

 

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