Autor: Neville, Edgar. 
   Toque de atención     
 
 ABC.     Páginas: 1. Párrafos: 9. 

TOQUE DE ATENCIÓN

TODOS los particulares nos estamos interesando cada vez más en dar mayor relieve a la Costa del Sol, en hacerla más grata, más acogedora y más animada, no perdemos ocasión de darla a conocer haciendo su elogio en España y en el extranjero y, tras no .poco esfuerzos, vamos haciendo que la visiten personas Ilustres, situadas estratégicamente en América y Europa, que irán formando bola de nieve.

En estos mementos tenemos a la directora del "Vogue" en Marbella., dentro de unos días llegará la directora de Dior, escritores conocidos, periodistas ilustres y artistas de todos géneros, amén de gentes de la alta sociedad internacional, van ´pasando temporadas, ipeca- a .poco, en nuestra maravillosa Costa.

Pero es preciso que todo este esfuerzo no resulte baldío, que todos colaboren y que no descanse sólo sobre las espaldas de les particulares. Tienen que ser organismos y departamentos competentes los que nos ayuden, porque si no el esfuerzo de haberlos traído quedaría anulado si no vuelven, y será estéril si solamente describen la Costa del Sol como una playa donde hace sol todos los días, pero en donde no funciona nada más que el sol.

•No es posible, por ejemplo, que un giro postal impuesto el día 6 de julio, a las once de la mañana, con el número de resguardo 627, no haya sido entregado en Torremolinos hasta el día 12, por la mañana, o sea que "ha tardado seis días justos en recibirse". No es posible que los telegramas tarden a veces dos días en llegar a Marbella, no son tolerables las larguísimas esperas para poder conferenciar con la «ente de la Costa, y mucho menos tolerable el que. cuando empiece la conferencia, se oiga una voz ´que dice: "¡Oiga! ¿Hablan?", e inmediatamente después de un .ruido seco, se corte la comunicación para siempre. O cuando se consigue hablar un rato, las voces as oyen tan tenues que no se entiende nada.

Es tristísimo el que para llegar a la Costa sólo haya una carretera en relativo buen estado: Bailen, Granada, Málaga, y que ya no se pueda ir per Córdoba y Antequera, ¡porque en los alrededores de Andújar hay veinte kilómetros en los que se destrozan todos los coches. (El turista que viene a la Costa del Sol quiere, a la ida o a la vuelta, conocer Córdoba y Sevilla, cesa muy natural, y hoy no pedemos engañarle enviándole por ese caótico tramo d« carretera. Tompoco podemos atraer a nuestra Costa a los extranjeros que antes iban a Saint Tropez o a Capri o al mismo Catines, y amargarles el verano con ñañerías o con iberismos fuera de lugar. Nos ha costado años y años el atraer al turista, y hay que cuidarle y mimarle bien, y para ello, mientras unos hacen unos esfuerzos gigantescos, abriendo hoteles magníficos, centros de recreo, casas de alquiler, restaurantes, habilitando playas desiertas, convirtiendo aquella Costa en un maravilloso lugar, no solamente de descanso sino de esparcimiento, los demás, los puntos neurálgicos, esos organismos que debían colaborar, se quedan impávidos, sin darse cuenta que el turista es cerno una bandada de gorriones, a la que se le da una palmada durante la siesta, se marcha y ya no vuelve, al darse cuenta de que también hay sol en otros lugares con mejores comunicaciones.

La Costa Brava catalana está sufriendo este año una crisis por tener sus carreteras destrozadas, los turistas que hayan regresado a sus países con sus amortiguadores deshechos no volverán jamás, y a todos a quien hablen no les describirán la belleza de Calella ni de Aigua Blaua, sino los baches entre Palamós y Gerona o entre San Feliú y Tossa.

Es indispensable la coordinación entre los diferentes seres interesados y capaces de resolver ese problema, y que cada cual haga lo posible por exigir cumplimiento cié las órdenes qus han de darse para mejorar los servicios.

-Es más difícil imprcvisar buenas carreteras, pero no es imposible repasar tramos, no exageradamente grandes, en tiempo oportuno, y en cuanto a la diligencia y efectividad de los servicios de Correos y Telégrafos y de Teléfonos depende solamente de que los jefes exijan responsabilidades a les subordinados que no cumplen como es debido la misión que les tienen encomendada.

Vamos a poner en la primera página de la moda a nuestra Costa del Sol, pero a ver si todos nos ayudan un poquito.

Edgar NEVILLE

FOTO: MARBELLA

 

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