Autor: López de la Torre, Salvador. 
 ABC en El Aaiun. 
 Sin novedad en los trabajos     
 
 ABC.     Páginas: 2. Párrafos: 10. 

A B C EN EL AAIUN

SIN NOVEDAD EN LOS TRABAJOS

Por SALVADOR LÓPEZ D£ LA TORRE

EL Aaiun. (Mr. Francia J. Barker y don Manuel Serralta, directoras de la Union Oil y de la Compañía Ibérica de Petróleos, responsables de la primera perforación petrolífera sahariana y directamente afectados .por el golpe marroquí del pasado -día 10, sufrido, como se sabe, por un equipo geofísico trabajando a su servicio, andan a estas horas haciendo el balance económico de loa ultimaos y desagradables sucesos. Barker, un californiano enérgico que tiene en su biografía personal duros e inolvidables recuerdos militares, afirma con tajante seguridad:

—No pensamos alterar una sola línea de nuestros proyectos. Adaptándonos, naturalmente, a las posibilidades de material con que contamos después del golpe del día 10, sostendremos el plan previsto en toda su extensión.

Noticia importante, porque constituye una buena respuesta, de entereza a las amenazas que siguen naciendo en las ondas de Rabat, y porque demuestran a su vez que las compañías más adelantadas en sus ¡trabajos de prospección -tienen confianza en las seguridades que España tes ofrece. Si realmente el objetivo marroquí era paralizar lo» trabajos petrolíferos, basta acercarse a la desbordante actividad de cualquier compañía ¡para verificar que el objetivo ha fallado.

Naturalmente, "incautación" tan incalificable como la realizada por Marruecos contra el delicado material que se emplea en los trabajos geofísicos tiene que provocar una pequeña alteración física en los planes de trabajo hasta que un nuevo material sustituya al desaparecido. Quizá, durante los dos o ,tres meses que tarde el nuevo material en llegar desde los Estados Unidos es evidente que el rendimiento no será el mismo. Y la cosa es fácil. Los trabajos geofísicos se cumplian con cinco perforadoras encargada» de realizar los pequeños pozos destinados a recibir las cargas con que estudiar el comportamiento de las diversas capas del terreno ante la explosión. Ahora bien, cada punto de estudio reclama cuatro perforaciones donde situar las cuatro cargas de explosión simultánea, cuyo eco recogerán ios micrófonos en un laboratorio registrador.

Es evidente que si la compañía actuaba con cinco perforadoras en dos turnos diarios -y le han arrebatado de la manera que se sabe, tires, se vea, ahora obligada, hasta la llegada de otras tres nuevas perforadoras, a trabajar solamente con dos, lo que representa una alteración de sus plames. Y, naturalmente, no hablamos del valor efectivo del material arrebatado, que se eleva a una suma aproximada de seis millones de pesetas, En el mundo del petróleo lo más importante es la parálisis, siquiera sea fugaz, de los trabajos.

Este incordio es el único resultado del que pueden ´pavonearse nuestros agresores. Una perturbación doméstica sin otro alcance que ciertas correcciones en el programa de inversión de dos compañías petralíferas qus durante dos meses, y mientras esperan el nuevo material, deberán sacar menos rendimiento de sus gastos fundamentales.Poco más que una discusión financiera, como único balance de un sabotaje: fallado.

El costo ¡astronómico de una perforación que roza los seseaba millones de pesetas reclama un estudio minucioso del terreno antes de llegar a ese solemne momento en que un jefe responsable con cierto temblor en la "voz señala un punto del terreno donde gastarse esa mareante cantidad de dinero.

Y .para comprender la lentísima y paciente preparación de estas operaciones, se puede recordar que «1 pozo "Dora 1-1", es decir, el primer pozo petrolífero de la provincia, reclamó ocho meses de trabajo preparatorio, en tos cuales los geofísicos realizaron unas doscientas estaciones por mes. Mil seiscientas estaciones en total, cuyo costo por unidad anda alrededor de los cuatrocientos dólares.

81 recordamos que cada estación lleva cuatro perforaciones d« unos treinta metros cada una como mínimo, se comprende el increíble trabajo desarrollado para preparar la apertura de un solo pozo definitivo. Ocho meses de tares, cinco perforadoras trabajando día y noche, casi doscientos mil metros ¡perforados... Cuando" se barajan cifras en «1 mundo del petróleo, todo es demasiado grande y a escala

digna de un moderno trabajo de Hércules. Pero en comparación al interés de la pesquisa petrolífera, todos estos inconvenientes son asuntos manores, "petit histoire", quizá desagradable para las cavilaciones de un contable pero inexistentes desde un punto de vista político. Este balance es el que los españoles hacemos a estas horas, cuando la mínima perturbación provocada en tos trabajos se ha ricinos ha pasado ya a la historia. Nadie piensa alterar sus planes. He aquí el punto final de un incidente lamentable.

S. L. de la T.

FOTOGRAFIAS

FOTO: MAQUINA PERFORADORA

 

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