Autor: Travesí, Andrés. 
   Mejoran las relaciones económicas hispanoargentinas  :   
 Declaraciones del embajador don Héctor D´Andrea. 
 ABC.     Páginas: 2. Párrafos: 21. 

FOTO: EMBAJADOR ARGENTINO Y SEÑORA D’ANDRES

MEJORAN LAS RELACIONES ECONÓMICAS HISPANO-ARGENTINAS

* En su próxima visita, el ministro Vitólo tratará de la emigración con las autoridades españolas

DECLARACIONES DEL EMBAJADOR DON HÉCTOR D´ANDREA

Por ANDRÉS TRAVÉSI

ARGENTINA es siempra, para España, actualidad; actualidad periodística y actualidad sentimental, afectiva. Desde que hace más de cuatro siglos pisara el español Juan Díaz de Solís tierra firme en la desembocadura del río de la Plata, Argentina ha estado siempre presente, actual, en el corazón de los españoles. Interesan acá las cosas argentinas tanto como ´interesan allá las cosas de España. Y a unos y a otros interesan, por encima de toda, las Sosas de ambos, las relaciones hispano-argentinas, que tan diversas vicisitudes experimentaron en los últimos años.

, (Desde fia ce dos meses se encuentra en Madrid el nuevo embajador del presidente Frondizi ante el Gobierno del Generalísima? Franco. £1 general Héctor d´Andrea presentó sus cartas credenciales el 8 de octubre. Y desde entonces trabaja infatigablemente por conseguir un mejor entendimiento entre los dos pueblos, entendimiénto en. el orden material, que,en el del espíritu existe desde siempre. 12 general D´Andrea es salteño. Y conocía ya España porqué la visitó, en viaje particular, hace unos años, y porque mucho oyó hablar siempre de ella. (Digamos, entre paréntesis, qué Salta es la ciudad mis española de la República Argentina, por su sociedad de clarísimo origen hispánico, por sus costumbres, Incluso por su típica edificación, colonial, tan andaluza.)

El porte del embajador D´Andrea revela al militar de carrera: oficial de Estado Mayor, general de Caballería, comandante del Cuerpo de Caballería y del Cuerpo Mecanizado, subsecretario^ de Ejército, etcétera. Sus maneras suaves y corteses, su forma de hablar reposada y convincente muestran al diplomático: embajador en Bonn durante un año, ahora representante en España de su país.

Celebramos una larga conversación en su residencia. SI salón es severo, elegante, con mil detalles de buen gusto. Asiste a la entrevista, amistosa charla más bien, la señora D´Andrea. Gentilísima presencia,

Es quizá el de la emigración uno de los temas de mayor interés común. Los 32.000 españoles que llegaron a Argentina en 1951 para asentaras en aquella tierra generosa y «próvida disminuyeron paulatinamente hasta ser sólo 11.000 en 1957. ¿Por qué?

—La inmigración masiva4no interesa en Argentina, y en 1951 tuvo este carácter. Importa, sobre todo, la presencia de españoles calificados, orientados hacia un fin determinado y concreto. Naturalmente, que la República Argentina ve siempre en el inmigrante de acá un elemento humano de incalculable valor humano, laborioso, valiosísimo como factor de producción. Pero hay que pensar un poco en su aplicación práctica. Por eso, repito, no nos interesa la inmigración masiva, indiscriminada. El actual -plan de reactivación económica prevé el desarrollo y expansión de tos diferentes sectores productivos, entre ellos el agropecuario, para el que son aptos los españoles, especialmente los procedentes de Galicia y de algunas zonas levantinas, muy preparados. Dentro de unos días vendrá a España el ministro del Interior, Alfredo Vitólo, y será ésta una de las cuestiones que aborde en sus conversaciones con las autoridades españolas.

Nos informa el embajador, más detenidamente, de la próxima visita del ministro Vitolo. Llegará, el 11 de diciembre, desde Lisboa, para una estancia de cinco días.

—Trae el ministro un mensaje personal del presidente Frondizi, de invitación «1 Gobierno español para que asista una Delegación a los actos del CL aniversario de la Revolución de Mayo, que se celebrarán el año próximo. Yo hice ya una invitación oficial en este sentido, pero el ministro la reforzará con este mensaje personal del presidente.

Se desliza ahora la charla hacia las relaciones económicas entre los dos países, durante tanto tiempo estancadas, prácticamente inexistentes.

—El doctor Fondizi está animado del más amplio espíritu para llevar la vinculación con España, en ´todos los aspectos, al más alto nivel posible. Entre España y Argentina no puede haber simples relaciones; hay algo más profundo, el sentimiento, que une a los dos pueblos. En el orden económico señalemos la complemen-tariedad en algunos sectores de la producción, complementariedad que, en cierto modo, condiciona ya las relaciones comerciales. Argentina no sólo produce—como España—, sino que también exporta trigo. También es tradicional exportadora de carnes. Vea usted que en estos puntos es (prácticamente imposible hacer algo. Pero (hay, sin embargo, otros muy importantes también. Actualmente^ se celebran negociaciones que, de concretarse, se traducirían en la adquisición por Argentina de ´barcos construidos en los astilleros españoles: barcos de carga, de pasajeros, buques-tanque, etc. Serian unas ciento treinta mil toneladas, unos cincuenta y cinco millones de dólares. Argentina facultaría algunos elementos que España no produce, como determinado tipo de motores. De esa cifra, unos cuarenta y cuíco millones se aplicarían a la cancelación del crédito existente a favor de la Argentina, y el resto se acreditarla a ´España para la adquisición de productos argentinos.

Después de una breve pausa, el embajador continua su exposición: , —-Hay otras operaciones en marcha. Y todo permite esperar el incremento del intercambio comercial en la medida exacta en que lo permitan las .posibilidades de los dos países. Hace pocos días he sabido que está a punto de concertarse la compra «i España de material ferroviario, particularmente de señalización. Y en una reciente licitación, en España, .pata adquirir ocho mil toneladas de carne, la adjudicación correspondió a. un importador que ofrecía carne de mi país.

la política comercial argentina ha cambiado radicalmente en los últimos años. Ha desaparecido—nos informa nuestro interlocutor-—«4 antiguo Instituto para la Promoción del Comercio Exterior, que controlaba d# modo total importaciones y exportaciones. La cempra «n el extranjero de productos es hoy libre, regulada exclusivamente, como en la mayoría de las naciones, por un sistema de tasas. Algunas de éstas van desapareciendo gradualmente, a medida que así lo aconseja la sítuación económica del país. Por otra parte, la obligación de depositar el valor d« la importación, hasta seis meses después del despacho en plaza ^de la mercancía, ha quedado también sin electo, con,lo que se toa volcado sobra el mercado interior una masa as valores del orden de los dos mil quinientos millones de pasos, es decir, unte dos mil* millones de pesetas. ¡La riqueza ganadera lleva un ritmo creciente y la exportación de este producto, que había sufrido una, reducción durante el último período, se incrementará de nuevo con empuje, para recuperar los volúmenes perdidos. La situación económica Se ha modificado totalmente. Ss han estabilizado la circulación monetaria y la cotización del peso. Aumentan las reservas, de oro y divisas; la Bolsa se muestra firme y continúan afluyendo de modo satisfactorio las inversiones extranjeras. Incluso las huelgas han ´perdido el carácter político.

El embajador argentino- habla con entusiasmo del intercambio"cultural, ´

—*En ese estrechamiento de vínculos de que habla el presídante Frondizi, es la faceta cultural una de las más interesantes. El intercambio tiene muchos aspectos, y todos, ellos son de gran valor. Me ocupará de estudiar un plan amplio, construido sobre toases sólidas, a ´fin de que sus resultados sean muy fructíferos y provechosos para España y para (Argentina.

Bebe lentamente su café el general D´Andrea, como saboreándolo.

—-^¿Piensa usted, señor embajador, en un Tratado desdoble nacionalidad?,

—Bien, le voy a decir a usted una cosa. Nuestra Constitución, de 1853, da a todo ciudadano extranjero, con una residencia de no menos de cinco años, opción .para adquirir la nacionalidad argentina sin .perder la de origen. Por otra parte, desde el mismo momento en que pone píe en el país queda al -amparo de nuestras leyes, considerado de hscho como un ciudadano argentino. Incluso la ley de residencia, qua permitía la expulsión del extranjero indeseable, ha sido derogada por el actual Gobierno. Puede usted ver que el principio de la,doble nacionalidad está ya de hecho consagrado por la Argentina...

Antes de despedirnos hablamos de la actual situación social en la Argentina.

-¿-Los movimientos de tipo social se están encauzando normalmente. Se camina con paso firme hacia una solución positiva de todos los problemas con el plan de reestructuración económica, cuyos resultados redundarán, sin duda alguna, en beneficio de los trabajadores. El poder adquisitivo firme y estable d« los salarlos y la reducción del costo de la vida se van´ consiguiendo poco a .poco, ¡porque no son otra cosa que una consecuencia de la solidez económica. Y a ella nos acercamos...

A. T.

 

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