Autor: Massip Izábal, José María. 
   Franco considera a Eisenhower como portavoz de occidente en su entrevista con Kruschef  :   
 Círculos informadores atribuyen una importancia al mensaje del Jefe de Estado español. 
 ABC.    02/09/1959.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

FRANCO CONSiDERA A EISENHOWER COMO PORTAVOZ DE OCCIDENTE EN SU

ENTREVISTA CON KRUSCHEF

CIRCULOS INFORMADORES ATRIBUYEN UNA IMPORTANCIA EXCEPCIONAL AL MENSAJE

DEL JEFE DEL ESTADO ESPAÑOL

PUEDE TENER UNA FUERTE REPERCUSIÓN EN LOS MEDIOS CATÓLICOS AMERICANOS

Washington 1. (crónica telefónica de nuestro corresponsal.) -Toda la Prensa americana dedica hoy

considerable espacio a la entrevista celebrada ayer en Londres entre el presidente Eisenhower y el

ministro de Asuntos Exteriores español, D. Fernando María Castiella.

Aun cuando hasta la hora de comunicar no se ha dado a la Prensa el contenido del mensaje de Franco a

Eisenhower, entregado ayer a éste por el Sr. Castiella, los círculos diplomáticos washingtonianos

atribuyen hoy importancia política al hecho de que, según informes muy fidedignos, Franco expresara en

su mensaje su completa confianza en el Presidente como portavoz de Occidente en sus próximas

entrevistas con Nikita Kruschef en el curso de la visita de este último a Estados Unidos a mediados de

mes.

No se ha anunciado todavía oficialmente, pero se sabe aquí que mañana, miércoles, Washington y

Madrid, es decir, el Departamento de Estado y el Ministerio de Asuntos Exteriores, darán a publicidad

simultáneamente el mensaje del Jefe del Estado español al presidente norteamericano.

Círculos diplomáticos americanos informados, que conocen el texto del mensaje; le atribuyen una

importancia excepcional, sobre todo en un aspecto: el de que, viniendo de quien viene, con una

intransigente posición anticomunista, contribuirá a suavizar la oposición que algunos prelados de la

Iglesia católica americana y varios sectores, conservadores del país han manifestado contra al visita del

jefe del Gobierno soviético a Estados Unidos.

Entre los católicos, el cardenal Cushing, arzobispo de Boston, una de las personalidades eclesiásticas de

mayor prestigio en Estados Unidos, se ha opuesto categórica-mente a la invitación de Eisenhower y su

voz ha sido seguida por ciertos sectores y jerarquías de la Iglesia católica, aun cuando otros de tanto

relieve, por ejemplo, como el cardenal Spellmann, arzobispo de Nueva York, mantienen hasta ahora un

discreto y político silencio.

El cardenal Cushing se declaró hace unos días violentamente opuesto al viaje de Kruschef, coincidiendo

en ello con el presidente de los Sindicatos Obreros Unificados, George Meany, y los sectores más

conservadores del Congreso. Sin embargo, como ha reiterado este corresponsal, la mayoría del pueblo

americano se muestra, si no entusiasmado con la visita, por lo menos convencido de que será saludable

para el futuro del mundo y la paz internacional.

A este respecto comenta hoy el "New York Times" que el mensaje de Franco, al darse a la publicidad

mañana, puede tener una fuerte repercusión en los medios católicos americanos opuestos, contribuyendo

así indirectamente a la armonía del país, en un momento en que ésta será inevitablemente puesta a prueba

con la visita de Kruschef.

En dicha visita ha entrado, en el curso de las últimas horas, un elemento nuevo e inesperado, que tendrá

su efecto sobre, la opinión amerIcana: Kruschef viene a Estados Unidos acompañado por su esposa, Nina

Petrovna Kruscheva, casada en segundas nupcias con Nikita en 1938: sus ´ hijas, Rada y Nadia;su hijo,

Sergio, ingeniero electrónico en Moscú, y su hijo político,esposo de Nadia, Alejo Akzhubey, director,

desde hace poco, del diario "Izvestia". La persona qué más impresionó a los esposos Nixon en su reciente

viaje a Rusia fue la esposa de Nikita Kruschef. El vicepresidente cree que Nina Petrovna ejerce una

grande y benéfica influencia sobre su marido y se hace cruces de su inteligente comprensión de los

problemas del mundo. La esposa de Kruschef ha sido profesora de inglés y lo ,habla con una absoluta

corrección, y durante la estancia de los Nixon en Moscú conversó largamente con ellos.

"La decisión de Kruschef de traer a su familia consigo—escribe hoy un prestigioso periódico—da un

toque humano a su viaje a nuestro país, que encontrará una respuesta de simpatía en millones de

americanos. Estamos seguros que nuestro pueblo dará la bienvenida a la familia de Kruschef con curiosa

cordialidad."

Si la idea del primer ministro, trayéndose casi a toda la familia a Estados Unidos, es un truco político, hay

que reconocer que Kruschef es un maestro en la nueva técnica de las "relaciones públicas"; si es un acto

sincero y de buena fe, habrá que aceptarlo como tal y pensar que los hombres que viajan con su mujer y

sus hijos por el mundo no piensan en la guerra, sino en la paz. Si es por un simple prurito de turismo a

Estados Unidos, tampoco se pierde nada.

Va a ser sonado este viaje de Kruschef y los suyos a Norteamérica. Además de su familia, según anuncia

hoy el Departamento de Estado, le acompañará un séquito de unas cincuenta personas, más treinta y

nueve corresponsales de Prensa.— José María MASSIP.

 

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