Autor: Sentís, Carlos. 
   Sorprendente información de Le Fígaro     
 
 ABC.    23/12/1959.  Página: 50. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

SORPRENDENTE INFORMACIÓN DE «LE FIGARO»

París 22. (Crónica de nuestro corresponsal, recibida por "Telex".) Aún no llegado Eisenhower a

Washington, en, el momento de comunicar estas líneas ya se empieza a hacer el balance de un viaje que

escapa a todo molde o antecedente conocido.

La galopada aérea y la diversidad _de problemas encontrados al paso, deberían recomendar cierta

precaución ante la síntesis más o menos periodística que unos y otros harán demasiado precipitadamente.

El propio Eisenhower mañana, frente a los micrófonos y a las pantallas de la televisión debería dejarse la

función de extraer las deducciones y consecuencias de un viaje que conocemos sólo parcial y

fragmentariamente. Es realmente expuesto juzgar sobre aquello que uno no ha visto o vivido. Yo mismo

podré conocer mejor o peor la etápa la más densa y difícil de París. Pero ¿qué sé del resto del periplo? Y

no será el bloque de los ochenta y cinco periodistas sumados a la cabalgata los que podrían garantizarme

una información. Si todas las etapas las han reflejado como la de Madrid, por lo menos los que estamos

aquí, en París, no podríamos verdaderamente presumir dé poseer una impresión fidedigna.

La Prensa de París se ha mostrado curiosamente contradictoria en torno a la estación o parada española.

"En las posadas españolas uno encuentra todo aquello que se trae", reza, un proverbio popular francés,

nacido probablemente en los Pirineos, en la época romántica, y nada favorable, a nuestras cosas,

Consecuentes con el dicho, ciertos corresponsales se han ido a Madrid con su hatillo de prejuicios bajo

.del brazo y con una venda—-que no es precisamente la de la justicia—sobre los ojos.

La radio ha callado más que ha hablado, y sin la televisión, que dio anoche mismo, dentro del sistema

Eurovisión, un excelente reportaje de la llegada del presidente americano a Madrid, nos tocaría censurar

este servicio periodístico estatal.

¡Y qué hubiéramos sabido esta mañana de no leer a primera hora el "New York Herald Tribune", edición

continental. E1 "Herald" publica una reseña extensa muy completa, reflejando la impresión de un

enorme gentío apostado al paso de los dos Jefes de Estado en su camino de la plaza Castelar a la

Moncloa. Relativamente objetivas parecen ser las descripciones--de agencias solventes--publicadas en

periódicos de tan extrema izquierda como son "L´Humanité" -y "Liberation",los cuales dejan la tendencia

solamente para los clásicos editoriales. Diría de esos editoriales y diarios que tienen, por lo menos, el

mérito de la sinceridad, si he de compararlos con otros considerados como derechistas. Ahí está "Le

Figaro", con este título que campea sobre la crónica mandada desde Madrid por su enviado al viaje de

Eisenhower: "Acogida orgullosa y fría de la capital española a Eisenhower." Podría ese típico "fierté" ser

obra de alguien que aquí mismo redactará los titulares, como ocurre normalmente con las crónicas

llegadas del extranjero. El firmante de la crónica, sin embargo, no podría, salir bien librado de nuestro

imparcial juicio, porque bien suyo es,en todo caso, este párrafo donde ,nuevo: Tartarín, el enviado

especial de "Le Figaro" parece extrañarse por no encontrarse con un país; extraeuropeo con indígenas en

taparrabos: "Había a los dos lados de las avenidas una multitud extremadamente densa. Nos ha parecido

también extenuadamente poco comunicativa. Todas estas gentes estaban correctamente vestidas; algunos

tenían paraguas y no manifestaban casi nada."

Este corresponsal se admira después del aparato y del protocolo español, que cree circunstancial, de la

misma manera que ignora que el ciudadano español de todos los tiempos ha sido y es cuidadoso de su

persona, y en cuanto a su tocado y su vestir, más bien ha merecido, por algún observador prestigioso,

alguna crítica por parecer más de lo que podía. Demasiadas veces se nos ha criticado el llevar los zapatos

por demás relucientes, para que ahora se descuelgue—de un avión--este hombre de pluma

sorprendiéndose de lo "proprement vetus" que van los madrileños.

La crónica de "L´Aurore"que aquí no tienen por más derechista que a "Le Figaro"—no es mejor .Es

injusta en otro aspecto que dejaremos al juicio y consideración del lector: "En la base aérea de Torrejón—

y en la cual las autoridades franquistas quieren ver el símbolo de la cooperación militar hispano-

americana--, recepción fastuosa etc, etc".

"Le Monde" y "Combat", y no solamente por contraste, hacen brillar la verdad en sus titulares y crónicas:

"En Madrid, ochocienías mil personas aclaman a "Ike". Recepción grandiosa de España, en traje de

gala."

¡ Bienaventurados sean los que no caen en los fáciles prejuicios! ¡Qué difícil sería si no remontar e1

camino de las buenas relaciones franco-españolas! Un camino, un periplo—también de paz—que unos

cuantos seguimos desde hace años con la modestia y la fe del peregrino. Carlos SENTÍS.

 

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