Franco y Eisenhower persiguen la paz     
 
 ABC.    03/09/1959.  Página: ?-16. Páginas: 2. Párrafos: 8. 

Franco y Eisenhower persiguen la paz

Londres 2. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) De las conversaciones del presidente Eisenhower

con nuestro ministro de Asuntos Exteriores queda él hecho incontrovertible del aumento de efusión en la

amistad que unía a España y a los Estados Unidos. Pocas veces, seguramente, ha nacido tanto éxito de un

contacto personal. Eisenhower recibió a Castiella con ese aire familiar que_le ha conquistado tantas

voluntades retraídas, en su viaje por Europa. Castiella, por su sencillez y altura de juicio, al propio

tiempo, es el hombre que puede apreciar a fondo la camaradería.

Quedan, de la entrevista también, dos cartas; dos documentos que fijan de una manera clara, el

pensamiento coincidente de dos jefes de Estado, frente a la alarma del mundo y ante su futuro. Ambos

persiguen la paz. Ambos consideran la unión estrecha de los occidentales—sin fisura— como instrumento

insustituible de paz. No intentaremos explicar las cartas que se han cruzado el General Franco y el

General Eisenhower. Son documentos que quieren decir exactamente lo que dicen hasta los sentimientos

están perfectamente definidos. Hasta las comas—podría añadirse—son efusivas. Pero conviene subrayar

la confianza del general Franco en la exploración del Presidente de los Estados Unidos por la nebulosa

soviética, y la fe del Presidente en el nuevo programa económico español, felizmente iniciado, que, a su

juicio, es otro eslabón en la cadena de la unidad de Europa. El Presidente ha oído hablar mucho de "la

hospitalidad española", y es ésta virtud, y ótras de nuestro pueblo—cada grupo humano tiene la suya—la

que reconoce Eisenhower por anticipado, casi como una leyenda que, en el fondo, contiene más verdad

que la historia.

Mañana partirá hacia París el Sr. Castiella, acompañado por el embajador en Washington, Sr. Areitza, y

los señores Sedó, Martín Gamero y piniés, del ministerio de Asuntos Exteriores, que vinieron a Londres

en ocasión del viaje del ministro.

El embajador en Francia, conde de Casa Rojas, regresaba hoy a París, y ios embajadores en Bonn y

Bruselas, marqués de Bolarque y conde de Casa Miranda, se reintegrarán mañana a sus puestos.

Se acentúa en los círculos diplomáticos la impresión del éxito alcanzado en Londres por el Sr. Castiella y

sus colaboradores, en representación del Jefe del Estado y de su Gobierno. La Misión española recibía la

más favorable acogida del presidente Eisenhower, en vísperas de sus conversaciones en Washington con

el líder soviético, y también una bienvenida cordial de Mr. Macmillan, Mr. i Selwyn Lloyd y sir David

Eccles, como anticipo del recibimiento que ha de concedérsela, cuando el Sr. Castiella llegue de nuevo a

Inglaterra en visita oficial.

La presencia de España en Londres, en esta ocasión de excepcional interés, parece demostrar hasta qué

puntó profundiza nuestro país sus contactos internacionales, e influye positivamente en las relaciones en-

tre sí de las naciones amalgamadas para resistir cualquier arrogancia o agresión del Este.

He de anotar de nuevo la satisfacción del Sr. Castiella, horas antes de su vuelo hacia París, donde el

general De Gaulle le recibirá :el sábado próximo.—J. MIQUELARENA.

 

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