Autor: Massip Izábal, José María. 
 Constante nota de cortesía y amistad. 
 Compenetración de posiciones e intereses     
 
 ABC.    24/03/1959.  Página: ?-32. Páginas: 2. Párrafos: 10. 

COMPENETRACIÓN DE POSICIONES E INTERESES Washington 23. (Crónica telefónica de

nuestro corresponsal.) Esta mañana, cuando el ministro de Asuntos Exteriores, D. Fernando María

Castiella, entró en el Departamento de Estada para su primera entrevista con el secretario, se encontró con

que el gran vestíbulo del edificio había sido decorado con motivos, banderas y fotografías españolas. Una

de ellas, casi en tamaño, natural, era una escena de la llegada" anoche al aeropuerto de Washington,

estrechando la mano de Mr. Christian Herter.

Esta constante nota de cortesía y amistad ha dominado el curso de las primeras veinticuatro horas de la

estancia de los señores de Castiella y sus acompañantes en la capital de Estados Unidos.

Lo mismo en la solemne recepción oficial de ayer en el aeropuerto—en la que un pelotón de cada una de

las cuatro Armas de las fuerzas americanas presentó honores militares al ministro español, disparándose

los cañonazos de ordenanza—que en la brillante cena de gala ofrecida por los señores de Herter a los de

Castiellá; que en las audienciasde hoy en el Departamento de Estado y más tarde en la Casa Blanca, la

capital de Estados Unidos y la Administración Eisenhower han demostrado cuánto les importan España y

las buenas relaciones con él Gobierno de Madrid

En su entrevista con Eisenhower, el ministro español, ha hecho entrega al presidente americano de una

misiva del general Franco, cuyo texto no ha sido hecho público hasta ahora. Creo poder firmar, sin

embargo, por informes particulares que no, se trata de un mensaje de simple cortesía.La entrevista ha sido

extremadamente cordial. El ministro español fue a la misma acompañado por el secretario de Estado, Mr.

Herter; el embajador español, Sr. Areilza, y el embajador americano en Madrid, Mr., John Davis Lodge,

y, según mis noticias, se ha desarrollado´, durante más de tres cuartos de hora, en un. ambiente de

extremada cordialidad. En el curso de la misma, el presidente ;ha recordado a sus visitantes su paso por

Madrid en diciembre, y les ha manifestado su ferviente deseo—su "sueño", ha dicho—de visitar España y

pasar una temporada de descanso en el país, posiblemente en la Costa Brava o en el Sur, cuando termine

el año próximo su mandato presidencial.

En el curso de las entrevistas de hoy entre.el Sr. Castiella y los señores Eisen-hower y Herter, a las que se

añaden esta tarde las de los subsecretarios de Estado, Livingston Merchant y Douglas Dillon se han

examinado detenidamente las relaciones entre España y Estados Unidos, y se ha realizado lo que los

diplomáticos llaman un "tour d´horizon" de todos los problemas internacionales que afectan en este

momento a ambos países. Iberoamérica y Afrjca han sido temas ampliamente esbozados, en las

conversaciones. También lo ha sido el programa de estabilización económica española, que ha merecido

cálidos elogios del presidente. La posición americana en la próxima super-conferencia de París con Nikita

Kruschef ha sido explicada al ministro español con minucioso detalle. Antes, en su conversación con el

secretario de Estado el; señor Castiella examinó la cuestión—objeto de viva controversia internacional eh

las últimas semanas—de la gestión alemana cerca de España para él eventual establecimiento de

depósitos militares´ en la Península Ibérica. Según mis informes, el Gobierno americano, en palabras de

Mr.Christian Herter, considera que el Gobierno de Madrid ha tratado la delicada cuestión con cuidado_y

tacto, y considera completamente satisfactorio, a este respecto, el estado de la cuestión alemana.

Este viaje del Sr. Castiella a Washington y la atmósfera de cordialidad y respeto con que el Gobierno de

Estados Unidos ha querido rodearlo, subraya, una vez mas, el excelente estado de las relaciones entre

España y Norteamérica y 1a categórica posición americana de apoyo y colaboración con España.

Cuando el Sr. Castiella decía en su brindis, en el banquete de anoche, en la Anderson House, "apreciamos

más que nada lo que Estados Unidos ha hecho para borrar los prejuicios contra España", expresaba una

situación y un estado de espíritu completamente acorde con la realidad política y diplomática de los

Estados Unidos de hoy, bajo la administración del presidente Eisenhower, y, con toda probabilidad un

hecho que se encuentra ya. más allá del color de las administraciones y de los regímenes, lo mismo aquí

que en España. Hay entre los dos países una compenetración de posiciones e intereses,de elementos

históricos y geopolítícos que han creado en el curso de unos pocos años, una situación consolidada y,

probablemente, irrevocable.

El que banderas española ondee estos días en la fachada de la Blair House, residencia oficial de los

señores de Castiella, es algo más que una incidencia en los altibajos de la política internacional. Es un

síntoma de actitudes y posiciones estabilizadas en el curso de unas relaciones que, han llegado a un

momento de madurez y compenetración.

En sus entrevistas de esta tarde con los señores Merchant y Dillon, el ministro español ha examinado

ampliamente, según informes, los problemas del futuro de la Organización Europea de Cooperación

Económica; el programa de estabilización económica española; la, asistencia norteamericana y las

posibilidades de una ampliación de la cuota española de inmigración a Estados Unidos. En su entrevista

de mañana con los miembros del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, que preside Fulbright, el

Sr, Castiella insistirá, y ampliará algunos de los temas tratados en sus conversaciones de hoy en el

Departa-mento de Estado y en la Casa Blanca.

Según informes de ésta noche, el señor Castiella firmará, asimismo, mañana, en nombre del Gobierno,

los acuerdos de ingreso de España en la Corporación Financiera Internacional. Dichos acuerdos fueron

adoptados recientemente por el Gobierno de Madrid e incorporan a España a otro de los organismos

crediticos del Banco Internacional.—José María MASSIP.

 

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