Perón, visto por los españoles     
 
 Informaciones.    02/07/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

PERÓN, VISTO POR LOS ESPAÑOLES

(Resumen de agencias e INFORMACIONES.) Varias agencias de Madrid y nuestro diario, al conocer la

noticia de la muerte del Presidente de la República Argentina, general Juan Domingo Perón, han realizado

una encuesta de urgencia entre diversas personalidades de la vida española acerca de la impresión

producida en nuestro país por la muerte del estadista argentino. Seleccionamos algunas.

DOÑA PILAR FRANCO BAHAMONDE

"El general Perón era una de las personas más buenas e inteligentes que he conocido. Se sacrificó por su

Patria hasta el final. Porque él sabía que su vuelta a Argentina iba a costarle la vida; por la dureza del

clima y la responsabilidad de su misión. En el terreno personal puedo decir que para mí fue el hermano

más cariñoso del mundo, con sus constantes atenciones durante mi estancia en su país. La humanidad ha

perdido a un gran político y a un gran psicólogo... El veía todas las cosas como eran y se daba cuenta de

todo. El supo hablar incluso con sus enemigos para conseguir el bien de la nación. Para los españoles es

una pena inmensa la muerte de Perón. El fue nuestro gran amigo cuando todo el mundo nos volvía la

espalda y una gran, ayuda durante la guerra. También fue el mas discreto de los exiliados políticos. He

perdido a uno de mis mejores amigos."

DON JOSÉ UTRERA MOLINA (ministro secretario general del Movimiento)

"Cuando el mundo nos cercaba y todos nos negaban el pan y la sal, Perón nos tendió su mano valerosa y

amiga. Cualquier español bien nacido no puede olvidar este gesto que labró un espacio histórico de frater-

nal compañía con la noble nación Argentina. Creo que ha muerto un hombre que supo poner el corazón

junto al calor del pueblo. Pienso que el pueblo argentino no olvidará a quien con tanta autenticidad fue

capaz de sentir junto a él el dolor y la esperanza."

DON MANUEL AZNAR (embajador de España)

«Juan Domingo Perón. He aquí un personaje de históricas resonancias americanas, y hasta diría que

universales. Quien se sienta capaz de escribir una biografía apasionante, como las de Maurois, como las

de Zweig, o una novela que resuma la extraordinaria existencia de este argentino que deja huellas

imborrables en el alma de su pueblo, póngase a la tarea, porque Perón vale la pena de una gran empresa

histórico-literaria. Todo fue en él, por veinte motivos diferentes, un drama novelesco de altísima tensión.

Se fue de Madrid a Buenos. Aires con ánimos de salvador de la argentinidad. Ha dado a los suyos lo

mejor de sus últimos bríos y toda su esperanza. Pero hace tiempo que le rondada la muerte. El trámite de

su legado político y social no va a ser fácil. Que el cielo abra a la República Argentina los caminos que el

amor español desea. Ahora, por primera vez, descansara en paz el luchador que fue Juan Domingo

Perón."

DON ALEJANDRO RODRÍGUEZ DE VALCARCEL

"En estos momentos creo que no cabe más que el recuerdo y las oraciones a la memoria del que fue

gobernante y patriota singular, la expresión de nuestro dolor y de nuestro sentimiento —no podemos

olvidar ni la actitud de Perón con España ni su vecindad madrileña—, el testimonio de nuestro pesar a

doña María Estela Martínez y al gran pueblo argentino y el deseo fervoroso de que esa fraterna nación

continúe el camino hacia su prosperidad y grandeza."

DON JOSÉ MARÍA ALFARO

«Fue embajador de España en Argentina en los años en los que ya no estaba Perón como Presidente.

Llegó a Buenos Aires a finales de 1955, cuando el general ya había sido derrocado, y retornó a España en

1971, antes de ser elegido presidente de nuevo don Juan Domingo Perón: Quizá por la circunstancia de

que yo no conocí a Perón como político activo, mis palabras acerca de él tengan mayor valor: para mí el

general Perón ha sido uno de los grandes políticos que nunca haya tenido América. Y ha sido para su país

un gran conductor y un gran renovador."

SEBASTIAN ERIGE Y O´SHEA

«Conocí al general Perón en 1948, cuando acudí a Buenos Aires formando parte de la misión presidida

por el señor Martín Artajo. Desde entonces le guardo agradecimiento, porque nos dio pan cuando en

España faltaba todo. Los que en el 48 teníamos hijos no olvidaremos nunca su gesto.

Estoy muy afectado por la noticia de su muerte. No creo, sin embargo, que su fallecimiento sea un

acontecimiento decisivamente grave para la Argentina. Grave, por supuesto, es la desaparición de su gran

figura, y todos sus compatriotas se sentirán sumidos en el dolor y la tristeza. Pero políticamente no creo

que su desaparición suponga un peligro inmediato para el país hermano.»

 

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